domingo, 25 de diciembre de 2016

"La víctima de abuso no está obligada a hacer la denuncia penal"

Leonor Silvestri: "La víctima de abuso no está obligada a hacer la denuncia penal"


Vamos a suponer que sos abusada. Que no tenés ganas de enfrentar las implicancias de una denuncia policial y todo lo que ello conlleva. Que no tenés ganas de repetir tantas veces lo sucedido. Que no tenés ganas de enrollarte, tampoco, en un proceso judicial.
Vamos a suponer que vivís en un mundo donde la virtualidad gana lugar y se convierte en una trinchera de lucha, de visibilización y denuncia. Y que decidís hacer uso de esta herramienta.
No podemos dejar de suponer, entonces, que tu abusador cree que puede demandarte por “calumnias e injurias”.

Nada de todo esto podría ser improbable. De hecho, a Leonor Silvestri, le sucedió. Así, tal cual. 
Leonor su abogada –Nvard Nazarian- le ganaron la pulseada a la justicia patriarcal y sentaron precedente para revertir la estrategia de este abusador y de otros tantos.
Leonor pasó por Lo Menos Pensado y nos contó los detalles esta situación y qué caminos nos abre para intervenir y defendernos.

Leela o escuchala. Difundí. Sabernos en estas cuestiones es una herramienta de lucha, de ataque y defensa.

Hace un año que estoy siendo hostigada, judicializada, amedrentada, perseguida políticamente por haber hecho una tonta burla con un meme gracioso a uno de los múltiples abusadores que yo he tenido en la vida
La justicia en lo civil y correccional dictaminó que ellos no pueden intervenir en un juicio por calumnias de tal índole, porque justamente todo lo que tiene que ver con abuso sexual es del fuero privado y entonces la justicia, para comprobar que se trata de una calumnia, tendría que investigar el caso y por ende obligarme a declarar. Y, en todos los delitos que son de índole privada, la víctima no está obligada a hacer la denuncia penal. Por un montón de motivos que van desde la re-victimización de la víctima en las pericias médicas y psicológicas, hasta revivir los hechos, pasando porque todas sabemos.
Creo que hasta la justicia misma se sabe patriarcal, y sabe que muchas de nuestras prácticas y formas de vida no podrían ser demostradas sin manipulación, sin violencia.
Entonces, en resumidas cuentas, lo que te digo es que la justicia falló, determinó en una apelación y desestimó la querella, puesto que no puede intervenir en estos casos.
¿Qué significa esto para todas nosotras? Y de ahí las buenas noticias sobre todo para  las muchachas que están siendo procesadas por el caso “Aldana” (Lider de la banda “El Otro Yo”) ya que muchas de ellas fueron a las redes sociales a contar sus verdades.
Nosotras somos un grupo de chicas que estamos, mal que mal, todas en una misma línea; algunas compartimos representante legal y demás. Y, como ya sabemos, una de las estrategias de los abogados (como es el caso también del tecladista de “La Mississippi”, el señor Picazo) se ha puesto de moda que básicamente si una va y denuncia en las redes, ellos nos hacen denuncias por calumnias e injurias, daños y perjuicios y demás. Entonces esto sienta un precedente muy importante para todas las representantes de víctimas y sobrevivientes de abusos que denuncian en otros medios, como para poder frenar esta re-victimización y este nuevo ataque.
Yo creo, estoy convencida, de que el objetivo de este tipo de intentos de querella tiene que ver con acallarnos. Simplemente que cerremos la boca y nos pongamos en nuestro lugar: el lugar de “la buena víctima”. La buena víctima es aquella que se puede expresar: Maru Botana, por ejemplo. Si a Maru Botana le pasa algo, entonces ella sí va a poder recurrir a la justicia patriarcal, porque ella hace parte de esa justicia patriarcal.
No nos podemos comer cualquier vericueto. Lo acaba de decir -no lo digo yo, no lo dice la abogada- lo dice la justicia en lo civil y correccional, lo dicen los jueces que citan la doctrina en la terminología del fallo. Es decir, en lo que hace a los delitos del fuero privado, la ley no puede obligarte en pos de demostrar otro delito como es una calumnia, a declarar. ¿Se entiende? O sea, yo puedo decirte “ladrona”, y sí puede obligarme a demostrar que efectivamente vos me robaste. Pero no puede hacerlo si yo te digo “abusadora”. Ese es el precio de la libertad de expresión, para lo bueno y para lo malo. Yo creo que es muy bueno. Son las reglas del juego.
Ya sabemos cómo terminan las cuestiones cuando controlamos la libertad de expresión de las personas que necesitan expresar lo que les ha ocurrido. Esto recae sobre las minorías sexuales, las personas con prácticas de vida, prácticas de género y prácticas sexuales divergentes, diversas. Digo, en mi expediente una de las cosas que se recalca una, y otra, y otra vez, son mis prácticas sadomasoquistas. Como si eso fuera algo que me pudiera culpabilizar, o como si yo fuera una persona a aniquilar y exterminar de la faz del planeta porque supuestamente según estos dichos me gustan ciertas prácticas. 

En relación con los escraches realizados contra Cristian Aldana, quien fuera recientemente detenido por las denuncias por abusos sexuales, Leonor nos explica que prefiere utilizar el término “denuncia": 

Antes que la palabra “escrache”, a mí me gusta más hablar de denuncia social y de herramienta feminista. Es una herramienta del feminismo clásico, porque las feministas saben lo que nos pasa cuando vamos a hacer una denuncia a la policía, o cuando vamos a una fiscalía a hacer una denuncia.
Yo creo que es una herramienta para todas. En un mundo donde muchas elegimos otras modalidades de expresión. Y también nos aguantamos cuando nos agravian. Sin embargo, realmente no creo que la judicialización de todos los vericuetos y los asuntos de la vida cotidiana vayan a ser una herramienta de uso feminista. Sí creo que nos tenemos que defender con esas herramientas y estar informadas. 
Leonor es pensadora, escritora, profesora, activista de género, deportista de combate y discapacitada legal. Recientemente publico el libro “Game of Crohn, diario de una internación”.


Entrevista realizada el 12/12/2016 para el programa radial “Lo Menos Pensado”.
(Lunes de 21 a 24 hs por www.radiobarbarie.com.ar)
Entrevista Paula Daporta


La entrevista completa puede escucharse enhttp://ar.ivoox.com/es/entrevista-a-leonor-silvestri-12-12-2016-audios-mp3_rf_15151982_1.html

viernes, 23 de diciembre de 2016

Pinchar el globo

Poema
Vengo a pinchar globos
El bambino veira fue preso
Violó a un menor de edad hoy una muchacha trans que fue utilizada como fantoche mediático
Salió y fue ídolo nacional
Hay que esperar lo mismo en este caso
Hay que seguir armandonos es decir amandonos
Ni cinta negra de la marca #nigunamenos que engrosan las arcas de popularidad de seductoras abolicionistas y maltratadoras patronas de multimedios progres donde feministas tapas de revista te dan el ok para que te bajes la bombacha a camvio de aparecer, señoras demode con ganas de cambiarse de bando antes de quedar en los anales de la historia feminista como burras totales
Ni militancias personalistas para llegar a oficinas estatales a cambio de cuantiosas sumas mediante manejos mediáticos a falta de talento para hacer nada que no sea autoproyectarse hasta llegar a ñoqui
Devenir Valerie Solanas y Ayleen Wournos hasta que tengamos nuestras propias glorias autóctonas o las desnterremos del polvo de la derrota
Esta pequeña neutralizacion de algo a lo que todas le pusimos el cuerpo en el caso del violín rockero no puede significar una re afirmación de creer en el sistema represivo judicial ni en que la sociedad nos apoya
Nos vemos más tarde cuando los vaticinios se vuelvan ciertos
Macri legalizara el aborto y todo será para peor
Habrá acuerdo entre abolicionismo light cool y popes del yo que sueñan con Estados fuertes de antaño
Aldana también tendrá su resarcimiento social como víctima del feminazismo y tendrá como Veira su programa en horario central
Cuenten con todo esto y no cedamos ni un ápice
No entreguemos ni un segundo de fe ni de esperanza
Continuemos desagregandonos del show de las vanidades que veranean varias veces al año en el exterior mientras hablan de nacional y popular
Y resistamos hasta que volvamos todas a tener el devenir travesti incendiario, esas organizadisimas poderosas fuertes que cagaban a palos palos los chongo en jaurías
Supongo la poesía no puede ser judicializada

jueves, 8 de diciembre de 2016

Nvard Nazaryan defensora de las malas víctimas


Te cuento que es una gran semana porque cómo pocas veces pasa, hoy se hizo un poco de justicia.
Leonor Silvestri (cuya fanpage es Haciendo amigxs con Leonor Silvestri), hace por lo menos un año es perseguida políticamente, judicializada, hostigada, querellada, por su abusador, cuyo nombre no daremos porque intuimos que busca renombre a costa de ella), impidiéndole uno de los derechos fundamentales: “la libertad de expresión”. Una auténtica caza de brujas con todos los condimentos del caso.
Una de las abogadas feministas del querellante llevó la denuncia de calumnias y/o falsa imputación hasta la cámara de apelación en lo criminal y correccional, luego de pasar por la Oficina de Violencia Doméstica (pese que ambas partes ni se ven ni se frecuentan desde hace casi una década, ni hubo ningún tipo de vínculo doméstico o ningún tipo de agresión por parte de ella) y conseguir, vaya a una a saber cómo, dos órdenes de restricción consecutivas de 90 días cada una contra Leonor (¡que es la víctima!) generándole mayor aislamiento cuando sabemos que a muchas mujeres en situación de violencia doméstica constatable ni siquiera le dan la mitad.
La justicia hoy entendió que “… la supuesta maniobra imputada resulta un delito de instancia privada, no tenemos posibilidad de investigarlo penalmente…”. Es decir, se cancela así la estrategia actual del machismo de judicializar a las víctimas de abuso por sus dichos personales cuando esgrimen la herramienta feminista de expresarse en redes sociales.
Me explico: Un delito contra la integridad sexual pertenece al fuero privado y como ya escribimos en otro post, las víctimas sobrevivientes no están obligadas ni puede la justicia obligarlas a denunciar que han sido violadas. Por ende, no se puede comprobar si ha habido o no una calumnia porque eso supondría revictimizar a la víctima obligándola a denunciar penalmente lo que ella no desea por miles de motivos -revictimización en las pericias, patologización y criminalización de prácticas sexuales no heteronormadas, protección y seguridad psico-física integral-.
No lo digo yo, lo expresó así un juez de la Nación, con ideas más progresivas y acertadas que el feminismo clásico y el movimiento LGTB, al cual pertenece este señor activista trans (porque las personas trans, aunque tengan vulva, también puede cometer todo tipo de agresiones, incluso el absurdo de la judicialización total de todos los asuntos de la vida cotidiana y el intento de revictimizar a la víctima judicializándolo todo y persiguiéndola con las herramientas judiciales para poner a las mujeres en su lugar, como cualquier varón machista, sin más).
La desestimación de la apelación de esta querella #elfallosilvestri es un gran logro para TODAS nosotras porque significa que la justicia de algún modo entendió, al menos en este caso, algo que deberíamos entender todas que la víctima no miente y que cuando expresa lo sucedido no lo hace para calumniar sino como una de las formas lícitas que tiene de denunciar lo que le ha ocurrido. Así sentamos un precedente para TODAS. No nos pueden callar si decidimos no acudir a la justicia para realizar una denuncia, y eso NO es judicializable. Instigar a denunciar un hecho es otra de las muchas formas que adopta la persecusión o acaso ¿quién sostiene y protege a la víctima que judicializa o da nombres?
Así fracasaron los que pensaban que tirándonos el código penal, nos iban asustar y sus secuaces. Y te gusten o no las víctimas, son víctimas. Quienes creen que ciertas personas se merecen lo que les toca vivir debido a sus ideas son iguales a quienes creen que las personas privadas de su libertad deben “pudrirse en la cárcel”.
Bonus Track. Te dejo este poema porque no hay daño que nos robe la potencia de nuestras palabras:
DAÑOS
Desprecio con énfasis a quien disfruta del morbo de observar el sufrimiento del otro, simulando interés.
Me importan un bledo algunas posiciones que lo relativizan: no se daña a nadie.
Niego con rabia toda teoría que intente demostrar que la víctima es responsable por permitirlo: la responsabilidad es de quien daña. Siempre.
Aborrezco a quien se empeña en hacer todo lo necesario para angustiar al otro, promoviendo actos o palabras para llegar a ese lugar doliente ajeno y apuntar allí con habilidad, y tenerlo contra las cuerdas a puro placer.
Abomino a quienes hacen de la burla su oficio; del desprecio su labor; de la mentira sostenida, su encanto; del engaño su guarida.
Sólo los capaces de dañar necesitan apelar al disfraz de buena persona.
Patricia Calo Lustre


martes, 6 de diciembre de 2016

Mutantes & Orgullosas


Una vez un médico me confesó sin sonrojarse que él prefería estar del lado de los sanos, sin saberse él también un enfermo. Otro me contó que no hay nada poderoso en la enfermedad.
Una salud frágil favorece la escucha de la vida. No hay condición, por dura que sea, que no permita precipitar la invocación de sus potencias.
¡Qué fácil y cómodo, y trillado, sería caer en nociones como visibilización, respeto o inclusión. Copiar los perimidos modelos de aceptación social de minorías, diversidades, divergencias, portadas de revista, asimilacionismos!
Nuestra guerra es bien otra. Nuestro llamamiento está dirigido a quienes aun puedan oír.
La ciencia que delimita los bordes entre los sanos y las enfermas, y patrulla sus fronteras es el ojo interesado de una divinidad ficcional poderosa; poderosa pero no invencible; endiosada pero no invivible.
“La conceptualización de los cuerpos masculino y femenino como fundamentalmente diferentes más que semejantes es moderna, pues data apenas del siglo XVIII. La identificación del cuerpo femenino como lo Otro tuvo como consecuencia posicionarlo como la quintaesencia del objeto médico. El sexo y la reproducción se consideraban las características definitorias de las mujeres y ello se reflejó en el establecimiento de la ginecología como especialidad de la medicina. Con el auge de la endocrinología sexual en las décadas de 1920 y 1930, el concepto de cuerpo femenino como cuerpo reproductor se integró en el modelo hormonal. De este modo, los cuerpos de las mujeres se separaron para ser utilizados como ubicaciones principales de las practicas biomédicas.

...los discursos sobre el cuerpo natural conformaron la píldora y la píldora construyó los cuerpos de las mujeres como universales con respecto a sus funciones reproductoras. Los científicos que estaban desarrollando la píldora trataron de diseñar una tecnología contraceptiva universal de “talla única” porque para ellos todas las mujeres eran basicamente iguales. La píldora lilteralmente homogeneizó las funciones reproductoras de las mujeres a escala masiva.” El tecnofeminismo Judy Wajcman

lunes, 5 de diciembre de 2016

Pre-venta Mina Loy Queen Ludd editora


Queen Ludd Editora
 va a publicar "Cantos a Joannes" de la gran poeta Mina Loy, solamente conocida en nuestro territorio como la sombra del poeta boxeador dadaista Arthur Cravan.

Pero Loy fue mucho más que la amante "de". 

Este libro surgió de un encuentro entre amigas (Clau GZZara Benaventos,Vanesa Cuccia y Leonor Silvestri) hasta el punto de materializar el primer intento de acercar su obra a la Argentina. 

Mina Loy fue toda una mujer de su época, repleta de amantes e hijxs de lxs cuales se desentendía, artista multidisciplinaria que pasó por la pintura hasta por el diseño de ropa y lámparas (incluso tuvo su propio negocio), fue actriz, escritora de poemas, manifiestos, obras de teatro, una novela, y una viajera incansable por Europa y América; se codeó con la crema y nata de su tiempo: fue amiga inseparable de Gertrude Stein y de Djuna Barnes. Conoció a Isadora Duncan, a Filippo Marinetti y Giovanni Papini, con quienes Mina habría tenido romances. Tal como en Europa, se mantuvo socialmente activa en los círculos artísticos de Nueva York y estuvo en contacto con las figuras más importantes de su tiempo: Marianne Moore, Ezra Pound, Duchamp, Man Ray y W.C. Williams.


Estamos realizando una venta anticipada por un valor de 130$.
Luego el libro lo podés retirar por nuestros domicilios o en las presentaciones.

Podés realizar tu depósito con Zara Benaventos
hasta el 1 de febrero (guardá tu comprobante!!!!) o de manera personalizada con Leonor Silvestri Leonor Silvestri Karime Afife Kandalaft Vanesa Cuccia

Banco Nación
Caja de Ahorro $ 00596590522175
CBU: 0110659230065905221751
Titulares
Apellido y Nombre
BENAVENTOS CEPPI ZARA
CUIT/CUIL
27339174267

La poesía no morirá ni será reducida a la amante de...

Games of crohn: Nota para Quebec!

leosilvestri4-735x400

Games of Crohn, diario de una internación

Entrevista a Leonor Silvestri x Myriam Thibault
¿Cómo empezaste a escribir Games of Crohn ?
Internada, y lo continué ya externada, no dada de alta, por recomendación psiquiátrica dado que el encierro hospitalario, los médicos y sus operaciones y modus operandi me estaban volviendo loca literalmente. Apelamos a ese recurso e hicimos un agenciamiento para poder sobrevivir no tanto a Crohn sino a la humanidad y sus dispositivos cuando se presenta algo como Crohn: desde amigas egoístas y abandónicas que no supieron cuidar hasta el sistema hospitalario y buena parte de la institución médica que te produce como paciente deprimida infantilizada. En ese sentido, el diario fue una máquina de guerra vital contra aquello que me estaba quitando la fuerza que no era necesariamente Crohn.
¿Qué es  Crohn?
Se designa con el nombre de Crohn una condición auto-inmune muy amplia que puede afectar de la boca al ano cualquier zona del tracto gastrointestinal y digestivo, una modificación en el modo de funcionar del factor de necrosis tumoral de las células. Para mi es el nombre de mi cuerpo hoy, mi huésped y mi vida. Y es una oportunidad de desafiar la operación de diagnóstico que me produce.
En el documental homónimo, te oponés a la  que un proceso de curación sería entonces una lucha para la expulsión del cuerpo indeseable. 
Prefiero vivirme como una persona afectada, en el buen sentido spinoziano del término, con una mutación genética que no se lleva bien con el medio que le tocó pero de ningún modo como un enemigo a derrotar o vencer. Hemos llegado a un acuerdo y nos hemos convertido en una unidad. Nos llevamos muy bien. Soy una persona Crohn, como hay personas Down, daltónicas, etc. No he cedido mi agencia a la operación del diagnóstico. Hacemos parte a la biodiversidad de este mundo, somos cuerpas que funcionamos de una manera que desafía los estándares de normalidad. Nada está funcionando mal en mí, solo requiero unas prótesis moleculares de accesibilidad si quiero vivir en este mundo tal cual está hoy organizado, del mismo que una persona ciega cuenta hoy con software de adaptación de lo que no está en braille, es decir, casi todo. No sabría decidirme si quiero organizarme una narrativa como especie en peligro de extinción o como mutación genética que dará lugar a nuevos cuerpos. Pero sin duda no me siento enferma aunque a veces uso el término discapacitada para separarme de la norma. Porto mi inadecuación o mala adaptación como una medalla al mérito o una condecoración. Por supuesto, estos postulados son muy contrarios a las familias que hubieran deseado tener una prole normal y que no puede aceptar que tal vez para su peque la mejor manera de no cooperar con un mundo que es realmente una máquina de exterminarlo todo sea tener un devenir autista… pero bueno.
 ¿Cómo aparece esta categoría de “enfermedad” o “locura”?
Foucault diría que no hay ni locura ni enfermedad ni condición en estado natural o salvaje sino que son productos de la mirada médica en particular desde una perspectiva histórica de los dispositivos como operaciones de creación de los cuadros de inteligibilidad. No podría estar más de acuerdo. La mujer loca de hoy encerrada en un hospicio llamado psiquiátrico, siendo utilizada para realizar pruebas y experimentaciones por su bien, es la sacerdotiza del templo de Apolo en Delfos de ayer. Y te juro que por encerrada que vivan ambas, no da lo mismo ser la medium de un dios como Apolo que ser una paciente de hospital neuropsiquíatrico. Personalmente, agregaría que la esencia singular de todos los cuerpos es la frágil vulnerabilidad, como explica Butler; en vez de intentar superar esta esencia vulnerable que todo cuerpo tiene, hay que construir mundos posibles donde la fragilidad pueda ser abrazada, deseada, vivible porque no hay cuerpo, por alfa que se crea, que no vaya a terminar envejeciendo o que no haya sido frágil al empezar su vida. El problema no es tanto, entonces, enfermar, o decaer, o perder tal o cual aptitud, en tanto y en cuanto, toda condición (vejez, locura, enfermedad, muerte, etc.) tiene potencias alegres a invocar sino organizar un mundo donde esa esencial vulnerable del cuerpo sea vivible de una manera deseante y gozosa.

 ¿Pudo el Crohn afectar a tu cuerpo alegremente?
Puede, pudo, está pudiendo. De ahí nuestro encuentro, este libro, mi vida hoy. No hay dolor que no me haya llevado a un lugar más límite extramoral y por fuera del cogito cartesiano. Me parece que lo que la medicina llama enfermedades o lo que la psiquiatría llama locura tiene potencias a invocar. Esas potencias son singulares. No podría decirte cuáles son para cada cuerpo, al fin de cuentas nadie sabe lo que cada cuerpo puede en su singularidad hasta que no lo pone a experimentar, con cautela, siempre. Sé cuáles han sido mis potencias para el mío. No creo que eso que llamamos patologías sean tristes sino que el mundo es entristecedor, nos quieren deprimidas. Este  mundo hace pasar sus creaciones sociales, es decir ciertas afecciones, especialmente las mentales, como problemas y responsabilidades personales a resolver de manera individual, cuando se trata de producciones sociales del capitalismo, conflictivas, probablemente sin superación, con las que hay que convivir, invocando lo que haya para invocar, que siempre hay. Si me preguntás si quisiera un cuerpo sin Crohn, la verdad, ni me lo pregunto. Tampoco me pregunto cosas tales como si quisiera 3 piernas. Tengo el que tengo, ahora es un cuerpo Crohn, quizás siempre lo haya sido, y estoy preparándome para cualquier devenir que se me presente -desde el cáncer de colón hasta la ostomía- de manera alegre, potente, empoderada. Mi guerra no es contra mi cuerpa, sino contra el hospital, las instituciones estatales, y el capitalismo y sus efectos sobre mi cuerpa, entre otras guerras contra la moral toda.
Hablas de las narrativas oficiales que nos entristecen y de la necesidad de contarse otros cuentos. Contame más sobre eso…
Creo que nos vivimos contando historias. Algunas, por desgracia, no son nuestras en el sentido que nadie realmente se narra su propia historia, sino más bien pertenecen a este período y son globalmente compartidas sin objeciones, de manera obediente por todo el mundo. Nos contamos la historia mujer, varón, la historia heterosexual, blanco, la historia progreso, avance, democracia, la historia recibirse en la universidad, la historia mérito, esos cuentos. Como nos vivimos contando historias, y la mayoría NO incrementan nuestras potencias, y como no siento que haya nada más material que una ficción, entonces, dentro de lo posible, que es mucho, me cuento historias que intente incrementar mis potencias.  Una puede vivir un Crohn por ejemplo como una discapacidad catastrófica que te anula, como el miedo sin fin a morir o perder el colón, o puede imaginarse que es mutante y sentir cómo sus potencias Crohn nos sustraen de las cartografías de control heteronormal capitalístico, frente a otras capturas. No digo que yo esté exenta de capturas, pero en definitiva mis potencias Crohn nos ponen en declarado pie de guerra contra el régimen. A eso me refiero. Mutantes y orgullosas, las más fuertes cuidan a las más débiles en la guerra contra la humanidad devastadora de toda la biodiversidad de este planeta, estoy un poco parafraseando Xmen e inventandome una historia que no sea el  gospel usual de “Uy, lo lamento, qué pena”, cuando hablás de tus intestinos. A propósito, la barra de morfina es libre, envidienme.
 ¿Qué hacemos con el hospital, con la industria farmacológica, con la contradicción?
A mi no me gusta la palabra contradicción porque le abre la puerta a las reterritorializaciones puristas inmaculadas. Si hilamos fino, todo tiene crueldad, eso lo aprendí en el especismo. Creo en la reducción de daños y en dar batallas donde te toca batallar, en la modificación de la subjetividad, por medio de en un término más amable y culinario, aunque también puede ser propio de la albañilería o la repostería, que es la “consistencia”. Una masa tiene una consistencia, una mezcla, una salsa, un tipo de batido, y también una co-existencia que en español rioplatense suenan muy parecido. La consistencia tiene que ver, tal como yo la percibo, con intentar hacer coincidir el deseo con la condición. Ya no estoy para tener una carrera como deportista de combate de la UFC y no solo por Crohn, también tengo 40 años que no son pocos (en otro tiempo, cuando había menos agua corriente a disposición y peores formas de conservación de los alimentos, ya estaría bajo tierra); por ende, la verdad, tampoco la deseo. Porto deseos más cercanos a lo que mi cuerpo puede hoy que tampoco sabemos bien qué es hasta que lo vamos haciendo. A eso le digo yo consistencia. Lo cierto es que no conozco nadie que no viva en la incertidumbre y en la interrogante, no comprendo por qué es menos contradictorio tener pareja, amar, tener hijos, estudiar en la universidad, tener un trabajo asalariado, ganar dinero, vender servicios y productos, tener familia, visitar a los padres, usar computadora que depender del dispositivo médico tal como hoy está formulado, con el cual, como te imaginarás, tampoco concuerdo. La delgada línea entre reterritorializar un juez que va por la vida dictando lecciones de moral a les demás e intentar modificar la propia subjetividad mientras una se deja caer, o agencia máquinas célibes o de guerra contra los poderes. No tengo solución a ese dilema, pero siempre intento  que mis críticas a los órdenes no signifiquen juicios contra lo que las personas van pudiendo, que ya sabemos siempre es poco, siempre podemos menos que lo que idealmente deberíamos. Por eso el ideal es tan peligroso, porque nos pone nota. Lo cierto es que algunas de nosotras ya no somos del todo humanas y dependemos de una serie de dispositivos que por mierda que sean en este momento sino eso no podemos vivir. Al mismo tiempo creo que muchos de esos dispositivos son resemantizables, resignificables, no todos, por supuesto, pero sí algunos. Al fin de cuentas, recordemos, que la bicicleta, hoy el epítome de la autogestión y la autonomía, es un invento de la modernidad junto con otras máquinas mecánicas; que la dinamita que los mineros aymaras usan para luchar por sus derechos y libertades tiene la misma pólvora que las balas de la policía que les reprime, que los estrógenos de las mujeres trans y especialmente las travestis sudakas es la misma sustancia de docilización de las mujeres Cis… y la lista sigue. El agua que cae del cielo en forma de lluvia está ácida y tiene glifosato, es hora de dejar de pensar en purismo, moverse hacia la reducción de daños, detener el juicio moral y aceptar que somos cyborg, algunas más que otras, máquinas sensibles. No confío en quienes en vez de mostrar otros modos de vida juzgan los ajenos en pos del bien moral de la corrección política. Por supuesto que a veces las objeciones a un régimen se hacen con risa, sarcamos e ironía y eso le sienta muy mal a la gente del bien. Estamos hundidas en el fango del capitalismo y no hay realmente adónde escapar. No hay vida ni exterior ni interior sin conflicto, a las auto-inmunes me remito, y la isla de la fantasía era una serie mala de los 80. Hay que construir un aquí y ahora sin resignarse a acatar esperando un mañana.
¿Cómo organizar una autonomía respecto a las instituciones para los cuerpos que necesitan soporte tecnológico o emocional, que sea crónico o temporal?
¿Por qué quisiera yo una autonomía? ¿Cómo entendés autonomía? ¿Algo así como arreglármelas siempre sola? ¿Quién puede eso? ¿Es acaso eso deseable? Creo en las heteronomías. Todas somos dependientes, de las unas y de las otras, de un código para comunicarnos, de elementos protésicos para agenciarnos. ¿Por qué debería alguien con piernas de fibra de carbono dejar de usar su soporte técnico-emocional? ¿Por qué un soporte o prótesis debe ser abandonado como abandonamos las rueditas de la bicicleta para no caernos cuando éramos peques? Existió un tiempo de médicas sin dispostivo hospital, de personas con saberes técnicos sin ese dispositivo de saber/poder. Puede volver a existir entonces en otro tiempo incluso aquí y ahora. Pero no creo en la autonomía. Más bien apuesto a la cooperación, dependencia reciproca y a los contra dispositivos que eviten, obstaculicen o demoren las reterritorializaciones; no siento que las asimetrías produzcan a priorísticamente dominación. La horizontalidad total lo mismo que la autonomía son mitos liberales propios de quien cree en individuos (plataforma necesaria para poder producir un sujeto contemporáneo humano-masa-individualizado); al fin de cuentas Locke ya hablaba, y todos los contractualistas, incluido Marx, se creyeron que nacemos libres e iguales por naturaleza. Yo creo algo distinto: nacemos unidas, dependientes, frágiles y vulnerables y cooperantes formando agenciamientos entre máquinas y animales, híbridas somático-orgánicas multi-especie entre objetos técnicos que portan un espíritu y nuestros devenires animales. No hay cuerpo que no necesite soporte técnico-emocional. Solo que los zapatos o los lentes de contacto del oficinista no gozan del mismo estigma que la silla de ruedas o la inyección de anticuerpos monoclonados antifactor de necrosis tumoral.  La libertad se construye, como el placer y la sexualidad, y tenemos que construir contra los dispostivos de reproducción del capitalismo. La independencia es un mito fatal, nadie es por completo independiente. De hecho suele llamarse  independencia y autonomía a lo que un sujeto varón heterocis promedio puede realizar (por ejemplo limpiarse el culo solo) aunque después dependa de la opresión de muchas miles de mujeres -especialmente- para sostenerse a diario (desde la confección industrial de su ropa hasta su empleada doméstica o esposa que limpia, cría, procrea, da placer sexual, cocina). Si los índices de independencia fueran otros, todos los heterocis de este planeta serían considerados absurdos retardados mentales, cosa que de hecho, son, aunque nadie se los haya dicho porque se le dice “tonto” a otra especie neurodivergente que no se les parece. Desgraciadamente, vivimos en un mundo que clasifica dentro del marco de referencia de autismo a personas hiperconectadas con su entorno de una manera tan anticapitalista e inútil para el capitalismo que deberíamos haber nacido muertas para el régimen. Ciertas mutantes no les somos útiles ni para extraernos capital. Crónico y temporal es lo mismo puesto que todo esta medido y depende del tiempo, que al decir de Nietzsche lo aniquila todo: no hay cuerpo que no tenga dependencias crónicas, no hay cuerpo que no vaya a verse afectado por estados valetudinarios, y eso tiene una gran potencia a invocar. Yo no quiero ser independiente, quiero ser extramoral.  El progreso a eliminado la posibilidad de ese tendido amical de redes y cuidados tan ostensiblemente necesarios en las cuerpas fatigadas por tener que lidiar con los dispositivos médicos que tenemos hoy.



Acerca del libro
Crohn designa el diagnóstico de una inusual condición autoninmune discapacitante que puede afectar el tracto intestinal, de la boca al recto. Este ensayo auto-biográfico narra las distintas estadías de la autora en el hospital durante alrededor de 100 días. Es, a su vez, un lúcido relato sobre la diversidad funcional que aúna criticamente ciertas obsesiones de la modernidad, el poder médico y biopolítico encarnado hasta en las nuevas morales de la buena conciencia como el veganismo y el feminismo. Reflexiones que Silvestri agencia a partir de pensar la enfermedad como acontecimiento junto a sus desarrollos sobre Spinoza, la teoría queer y las filosofías de la antigüedad grecolatina para construir un sistema inmunológico que combata las pasiones tristes, sus aparatos de captura y sus formas de contagio. Un intento por afirmar la existencia singular y dotarla de una forma que fugue de la obediencia a la salud.
Acerca de la autora
Leonor Silvestri, poeta y traductora especializada en poesía clásica, profesora de filosofía, deportista de combate y discapacitada legal. Su recorrido vital y político puede leerse como una búsqueda de la consistencia consigo misma. En este trayecto ha construido una obra que incluye performances, manifiestos, fanzines, ensayos filosóficos, activismo, hondos desencuentros, programas de radio y videos, bandas de punk-rock, exhibicionismo y rumores: una obra en la que ella misma, como cuerpo, es la materia prima y el producto siempre in progress. Algunos de sus libros son la tetratología La guerra en curso (Nos es nada, Paris, 2016), Guerra Fría (Germinal Costa Rica 2014), El Don de Creer (Curcuma. 2010; Germinal, Costa Rica; Santa Muerte Cartonera México, 2009); el curso. mitología grecolatina (libro-objeto CD-rom. Voy a salir y si me hiere un rayo. 2006); y Nugae, Teoría de la traducción (Simurg. 2003); Irlandesas, 14 poetas contemporáneas (de Bajo la Luna 2011); y del ensayo Catulo, Poemas. Una introducción crítica (Santiago Arcos. 2005). Con Ludditas Sexxxuales publicaron en esta editorial Ética Amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres (2012) y con Manada de Lobxs, Foucault para encapuchadas (2014). Junto a Mai Staunsager, filmó el documental homónimo, “Games of Crohn” y Trabajo Sexual en Primera persona, serie de videos que donde hablan las protagonistas del trabajo sexual elegido para Ammar CTA entre otras piezas audivosiales como quiero Flashear ser progre, Foucault para encapuchadxs y Nadie sabe lo que el cuerpo puede. Actualmente forma parte de la plataforma editorial Queen Ludd.