miércoles, 29 de junio de 2016

vivir con crohn

te pido un minutito de atención y si te gusta luego lo copias y lo pegás en tu muro o lo compartís. pero leeme hasta el final.
Iba a poner una foto de mi mierda en el inodoro (hoy ya cagué 3 veces) pero tengo miedo de que me cierren la cuenta.
voy a contarles un poco cómo se vive con crohn, si bien todo crohn es distinto. voy a contar entonces cómo es vivir con el mío.
crohn es de algún modo invisible, pero se siente.
se siente cuando comés ya sea porque la lista de lo que podés comer es súper árida ya sea porque la trasgredís y pagás el precio (por ejemplo calambres y diarrea, cuando no obstrucción, hemorragia y hospitalización). un cafecito al día y una copa de vino de vez en cuando es un deporte de riesgo. la cerveza me lleva al hospital, lo mismo que casi cualquier alimento crudo. las legumbres y las cosas con piel completamente excluidas. las papas fritas tienen el lugar de la cocaina. el pan y la factura son un pagaré al baño durante horas. a veces siento que la comida tiene el mismo costo psico-físico que el MD.
vivir con crohn es tener miedo de tirarse un pedo y que te salga mierda del culo, es acabarse y que quizás te tires un pedo y te salga mierda del culo, es no llegar a tiempo al inodoro y cagarte en la calle, es despertar en medio de la noche para cagar, o llegar tarde a algún lado por que el inodoro te retuvo más de lo usual, es tener que cancelar trabajo porque sabés que vas a estar más tiempo cagando que dando la clase. es perderle el miedo a la materia fecal y el respeto a la vergüenza escatológica
vivir con crohn es inyectarse un veneno llamado humira, anticuerpo monoclonados anti factor de necrosis tumoral, que hace que paradojicamente tu sistema inmunológico funcione bien si funciona mal. esta medicación paleativa te expone a pescarte cualquier cosa que al resto le pasa desapercibido. Compartir el mate, la saliva, los besos, tomar del pico, tomar frío, el pelo húmedo, los grandes cansancios, los viajes largos, el stress en todas sus formas, la gente quema cabeza, la ropa sucia, todos los virus y todas las bacterias, cualquier de ellas tienen el mismo riesgo que tendría para vos compartir jeringas para inyectarse heroína con tu yonqui favorito de la historia. la influenza podría matarme, es decir la famosa y querida gripe. los hongos de piel y las infecciones de transmisión genital forman parte de mi vida como para vos una espinilla o un grano. me salen bultitos a veces se van, también manchas, como vienen se van. en el bordecito de mi ano vive un honguito simpático que va y viene desde el 2014. de mi ano, de tanto cagar, pende una carnecita, a la cual en confianza le digo "aleti" porque es una aletita de pez.
vivir con crohn es no poder hacer realmente planes. no sabés cuanto te dura la pila o la energía. va y viene. no depende de vos no depende de nadie. a veces hay, a veces no. yo cumplo igual con mis actividades. pero lo cierto es que a veces me apuro a hacer lo que tengo que hacer por qué mañana no sé. nunca sé-
vivir con crohn es parar de hablar porque un espamos, cólico, calambre o el vientre todo de repente se inflama paraliza ruge o te dobla. es un segundito, y se va. pero eso puede pasarte donde sea y en cualquier momento. incluso en medio de una disertación.
vivir con crohn no se ve por eso la gente no sabe que vivir con crohn es vivir con una condición tal como tener una silla de ruedas. estigma también es pensar que les disca siempre se ven o llevan a simple vista la "marca" de su "disfunción" en la cuerpa.
vivir con crohn no es una calamidad, ni un calvario. requiere una organización y unos cuidados que no pueden ser soslayados como quien usa piernas protésicas necesita un baño que no esté en el primer piso, requiere dormir temprano, escaviar poco y nada, comer saludable (saludable para crohn que es muy distinto que saludable para un macrobiótico), tratar de no pelear al dope por pavadas.
no se sabe qué diablos está probando el universo cuando nos hizo mutantas a algunas de nosotras, ni tampoco qué saldrá de esta mutación. desde ya yo no hablo en términos de disfunción o enfermedad. al fin de cuentas, hubo una primera mona con una "malformación" -un pulgar oponible-. por suerte en esa época no había un femenismo eugenésico con causales tales como "malformación del feto" y Lucy nació, vivió y de allí surgió el homo habillis y el cerebro creció.
yo hago todo lo que siempre quise con el crohn, como muchas madres hacen lo que tienen que hacer pese a ser solas, marginalizadas o precarias. crohn no me detiene, por el contrario me pone en guardia, me hace no perder tiempo, porque otra cosita que tiene el crohn es que va "empeorando". es decir, mis chances de contraer un cáncer de colón son mucho mayores que las de cualquier otra persona, la gente con crohn no es longeva, pierde peso, nutrientes, tiene grandes dificultades para engordar, vive sin apetito (porque comer en algún punto nos daña). a veces nos ostomizan en la promesa que así podemos vivir más y mejor (sin dolor, sin diarrea y claro sin ano y sin cagar con una bolsa de mierda que pende del cuerpo). a veces, con el tiempo, el cuerpo genera anticuerpos contra la medicación y ya no funciona. entonces las dosis se elevan, los inmunosupresores y los corticoides regresan y se instalan, nos ponemos amarillas y nos hinchamos. quien tiene crohn debe esperar ese escenario y alegrarse cuando no pase.
yo vivo re bien. pero eso no significa que crohn no esté.
si quisieras que una persona sordo-muda diera una charla, contrarias alguien que pueda interpretar lenguajes de señas porque hay un mundo más allá de la hegemonía de lo normal y hay más salud que la que te dicen cuando niegan la enfermedad. lo mismo con crohn. cuido mi calma y mi alimentación como vos protegés tu carrera o tu progenie. al menor atisbo de me querés vampirizar con tu neurosis te corto menos 10.
lo cierto es que si querés que yo habite tu vidas con lo que he aprendido vas a tener que hacer una vida vivible para mutantes como yo, una parte de mi no es humana: más cerca de un neanderthal por parte del ADN más cerca de una máquina gracias a la inyección molecular de ADALIMUMAB.
no tengo problema en explicarlo, nadie aprendió sabiendo de estas cosas que también son parte de la diversidad.
Leonor Silvestri, diagnósticada con crohn desde 2014, activista por un activismo no sacrificial que no nos inmole en el altar de los descuidos propios del régimen de la normalidad y su imperio del activismo institucional que sabe en qué mesa y cómo sentarse para hacer el lobby una vez que el camino ya fue allanado sobre el cuerpo de las diversas funcionales.

pix Michelle Gentile, gracias!!!



















martes, 21 de junio de 2016

Informe sobre los videos de Trabajo Sexual en Primera Persona. AMMAR CTA



Trabajo Sexual en Primera Persona es un proyecto autogestivo feminista sin fines de lucro a favor de la visibilización de las prácticas del trabajo sexual lato sensu, es decir, todo tipo de trabajo sexual autónomo, libre, escogido para derribar el estigma y dar voz a aquellas corporalidades que quieren diferenciar el Trabajo Sexual de la Trata. Somos un grupo ad hoc conformado por Mai Staunsager, Diego Tamayo Tamayo y Leonor Silvestri, que realizamos los videos, con el apoyo y el beneplácito de Ammar, sindicato de trabajadoras sexuales, que funciona en CTA, Central de Trabajadxs de Argentina, cuya secretaría general es Georgina Orellano, pero trabajando de manera independiente. Nuestra intención es realizar entrevistas a cualquier trabajador o trabajadora sexual, desde asistentes sexuales, escorts, gente que trabaja en privados, personas que trabajan en el porno, o camgirls, hasta Trabajadoras VIP, bailarinas etc. Vamos haciendo de acuerdo a quienes desean testimoniar de manera alegre acerca de las ventajas y lo bueno que tiene la profesión que eligieron con el mayor de los respetos, y desde un punto de vista descriminalizador, no punitivsta, no victimista y no patologizador contra la moral hegemónica que confunde el trabajo sexual y la trata de personas con fines de explotación sexual. Sentimos que era necesario hablar en lenguaje visual porque muchas personas escogen el trabajo sexual como salida laboral no debido a traumas, falta de opciones o de manera impuesta; sino porque lo desean, lo quieren realizar, o les da grandes beneficios. Desde ese lugar, teníamos ganas de hablar.


Asimismo, yo, como discapacitada legal, trabajé con Mai en mi documental Games of Crohn, homónimo con mi libro recientemente. Con mi diagnóstico comencé a entender otras aristas del trabajo sexual, ya no como Dominantrix (trabajadora sexual BDSM), sino como discapacitada que requiere asistencia, que en algún momento puede llegar, por qué no, a requerir una asistencia sexual. Más que un por qué, el proyecto es un cómo, un cómo encontrarnos, cómo organizarnos, cómo hermanarnos, cómo tener espacios de contención ante tanta discriminación, estigmatización, marginalización, hostigamiento y represión que vivimos tanto las trabajadoras sexuales como quienes nos solidarizamos y trabajamos junto a ellas (investigadorxs, abogadxs, personas que respaldan su trabajo, y demás individuas que depende del trabajo sexual para tener un derecho inalienable como es el ejercicio de la sexualidad segura y placentera). 

Producto del hostigamiento, la indiferencia, la hegemonía del discurso abolicionista, muchas personas que eligen esta profesión deciden no exponerse. Esperamos poder dar la discusión con esta experiencia autogestiva de visibilización desde un lugar no idealizado sino mostrando los paralelismos con otros trabajos (y su explotación intrínseca y propia al trabajo y especialmente al capitalismo, y no a lo sexual) para que otras se atrevan a manifestarse. Lo cierto es que el abolicionismo quiere aterrorizarnos, con prácticas a veces que lindan con lo mafioso, como escraches, enunciados sacados de contexto, montajes, amenazas de muerte, linchamiento y encarcelamiento con el beneplácito de las personas que callan o no les paran el carro; pero sabemos que se trata de “decorado y cartoneo de protagonismo” al decir de la number one, Moria Casán y su humor que tanto bien nos hace a las putas y pro-putas, que no es lo mismo que putas pro, hay que aclararlo. El campo cultural está en las calles de los barrios marginalizados y menos pudientes, por donde recorren los tacos de Ammar y demás activistas feministas pro sexo, independientes y orgánicas. Oponerse al trabajo sexual es también perder la perspectiva no solo de género sino también de clase y migración dado que muchas trabajadoras sexuales llegan hasta nuestra región o no pertenecen a las clases sociales que gestan discursos abolicionistas que solo benefician la clandestinidad, la deportación, el cierre de fronteras, etc.







A través de este proyecto  se busca dar voz a ese sector invisibilizado de las personas que eligen el trabajo sexual por plena elección. 








Trabajo Sexual en Primera Persona cuenta por el momento con varios videos liberados en youtube para uso exclusivo SIN FINES DE LUCRO, donde se entrevistan personas que deciden ejercer esta labor por elección propia y haciendo hincapié en la libertad con la que se manejan para ejercerlo. 

Si bien todas tenemos nuestras ideas, opiniones y prácticas pero no conozco ningún otro caso donde todo una facción se una para remover de las calles y abolir algo que un colectivo entero pide. ¿Acaso se armó un frente para evitar la ley de identidad de género, so pretexto de que podría derivar una reterritorialización del binomio heteronormativo o por las dudas, para evitar que algún día tengamos policía trans?






















¿Acaso alguien se organizó, excepto la extrema derecha, contra el matrimonio igualitario o la unión civil, puesto que ambas podrían ser consideradas re-afirmaciones de el “legitimo organizador de la sexualidad”, al decir de Foucault, o una promoción de derechos pequeño-burgueses que solo aplican a personas con trabajos en relación de dependencia y propiedades? ¿Si se considera que el trabajo doméstico es una aberración que no debería existir, acaso alguien se le ocurrió militar para que dichas trabajadoras, usualmente todas mujeres, como se dice, erróneamente, del trabajo sexual, por ejemplo, no alcanzaran ni obtuvieran sus derechos ni tuvieran reconocimiento por parte del Estado? ¿O mejor aún, alguien, alguna vez, realizó una coalición para que las amas de casas no perciban remuneraciones ni jubilación ni aportes por su labor porque mejor les convendría obtener un trabajo fuera del hogar, como estímulo y promoción emancipatorio del ámbito privado? ¿Alguien realmente piensa que para luchar contra el narcotráfico, tomemos por caso, lo mejor es no solo prohibir, como hasta ahora, el cultivo para fines personales y/o terapéuticos, sino también la tenencia y el consumo para uso personal de cualquier psicoactivo? ¿Quién, en su sano juicio, hoy sostendría que alguien que trabaja en reducción de daños en realidad le está enseñando a drogarse a personas con consumo problemático? ¿Quién fomentó que no se impulsara una ley de reproducción asistida porque muchas de nosotras creemos, como dice Simone de Beauvoir, que la libertad empieza por el vientre, e hicimos lobby y campaña contra aquellxs que así formaron sus familias, solo porque algunas de nosotras sostenemos que la familia nuclear es opresiva? ¿Cuál de todas las socorristas de este mundo, trabaja contra la ley de aborto legal y gratuito, solo porque creemos y afirmamos que las causales para el aborto son un error y porque el socorrismo ya ha logrado que el aborto sea legal como hecho? En mi ya no tan corta vida de ideas radicalizadas no recuerdo que nadie haya esgrimido críticas, objeciones, observaciones, diferencias a lo antes mencionado que llegarán al punto tal donde está el abolicionismo hoy: obturando, eliminando, y acallando a todas aquellas que no piensan igual. Cuéntenla como quieran, ese totalitarismo es fascista.


En fin, el feminismo en todo el mundo tiene una extensa tradición de no solo excluir sus voces más radicalizadas sino también llevarlas a la muerte en la miseria y el abandono, y de eso nos tenemos que hacer cargo si queremos seguir siendo feministas (solo por mencionar algunos casos podemos hablar de Monique Wittig, María Elena Oddone, Kate Millet o Shulamith Firestone). Muchas de nuestras divinidades feministas actuales han tenido vidas miserables ya no debido a “varones malos” sino debido a la injerencia de sus discursos en un movimiento con el cual hay que estar luchando todo el tiempo para que no reterritorialice lo más absurdo del conservadurismo: desde el insulto de “amenaza violeta” por parte de Betty Friedan, pasando por los 80 en la Argentina donde ninguna feminista hablaba ni de lesbianismo ni de aborto para que no sea “mal recibido” por la audiencia, como muchísimos libros lo constatan, hasta grandes personalidades que hoy leemos que fueron exiliadas y/o olvidadas. De seguir así por este carril punitivista, antagonizando con las sujetas involucradas en el trabajo sexual, dándole aún mas poder a los aparatos represivos, so pretexto, insisto, de ayudar, hacer el bien, echar luz sobre las que supuestamente no consiguen ver que están oprimidas, negándoles su derecho a ser y hacer lo que deseen con sus cuerpos, negando su existencia como sujetas políticas, se está suicidando. Este feminismo que se yuxtapone al abolicionismo/prohibicionismo lo único que aporta es destruir algunos de los axiomas más importantes que históricamente, como movimiento hemos producido : “lo personal es político” y “mi cuerpo es mío”. Desgraciadamente, una palabra tan cargada de contenido histórico como “abolir”, que históricamente remitía a luchas contra la esclavitud, se ha convertido en el lexema que intenta -y muchas veces lo logra- esclavizar todavía más a mujeres. Por eso, el feminismo putón, el de las putas, el nuestro, disputa la correlación de fuerzas con trabajo territorial para que un día decirse “abolicionista” sea tan absurdo como decirse racista. Hasta donde yo tengo uso de memoria, no importa qué debates y contrapesos o diferencias se hayan enarbolado en los temas anteriormente dichos es el ejercicio de la sexualidad segura y placentera).




Entre todas las putas vamos haciéndonos un nuestro mundo feminista putón sin vergüenza que no intenta caerle bien a las carcamanas que hegemonizan la discusión y que son quienes realmente se benefician monetariamente de esta estigmatización dado que trabajan en la industria del rescate por ejemplo dictando cursos de formación para rescatistas y aparato represivo en el ministerio de justicia, entre otros trabajos que ha generado privar de trabajo a las trabajadoras sexuales. Nuestra prioridad tiene que ver con la visibilización de la violencia institucional montada por la industria del rescate, que se ejerce contra el colectivo de Trabajadorxs Sexuales y quienes se acercan y empatizan con dicho empoderamiento, con la complicidad de la buena conciencia y su reterritorialización microfascista moralista y su idea de “hacer el bien” que cree en lugares prístinos e inmaculados en el medio de esta guerra porque hay algo del orden del colonialismo imperial en negarles su lugar de enunciación o no incorporarlas al debate, no invitarlas a la toma de decisiones en proyectos de ley que las afectan de manera directa. El feminismo al cual yo adscribo desde que entendí su relevancia, cree en hacer las vidas más vivibles para aquellas que solo reciben de las privilegiadas las migajas de la condescendencia, la lástima o la piedad. Caso contrario, estamos utilizando el feminismo como un dispositivo potente para reterritorializar toda nuestra misogonia internalizada dentro de la heterosexualidad como régimen político que no puede afectarse e incrementar la propia potencia con la libertad de las demás. Si se trabaja contra las mujeres no solo no es revolucionario tampoco es feminista, especialmente. 



https://www.youtube.com/watch?v=507qLubk_fI Sofía Compañia y Caryna AT