martes, 31 de mayo de 2016

el mundo de las putas



El grupo de Trabajo Sexual en Primera Persona no tiene una tarea fácil: pretenden encontrar, visibilizar, escuchar y viralizar las voces que nunca se escuchan. La de las trabajadoras sexuales. Y lo están logrando. Se paran, de forma crítica y empoderada, contra el abolicionismo y la “industria del rescate”. Pero más allá de las críticas, pretenden lo más simple: demostrar que muchas trabajadores sexuales eligen su oficio como una salida laboral que también disfrutan.
  • Nombre: Trabajo Sexual en Primera Persona
  • Ciudad/País: Buenos Aires, Argentina
  • @leonorsilvestri
  • Página de Facebook
  • Una frase: “Entre todxs nos vamos haciendo nuestro mundo ferminista putón sin vergüenza”.
  • Se define como: proyecto feminista autónomo y autogestivo de viralización de entrevistas a Trabajadoras Sexuales para visibilizar y compartir sus vidas y su oficio de manera empoderada y alegre que permita expresar voces usualmente acalladas.
La cámara apunta a Stella D’Vita, que se desenvuelve franca y experta. De fondo, en un espejo resaltan en amarillo y rosado: prostíbulo, pornstar, XXX, orgías… En el video se intercalan imágenes donde conviven consoladores con forma de pene, ollas, pelucas de diferentes colores, y sartenes. Las palabras “puta”, “slut”, “whore”, “sex worker” se plasman en cada azulejo, en cada rincón.
La locación de la entrevista es la casa de D’Vita (o su lugar de trabajo o ambos), una trabajadora sexual trans especialista en sexualidades diversas. Ella se arregla el pelo, usa mucho las manos, y da la cara sin ningún rastro de vergüenza. Dice que se especializa en “de todo un poco”, léase: “prefiero ser pasiva”, “algo de sadomaso”, “lesbiamos” (juega con mujeres a ser una pareja de lesbianas), y “mucha fantasía”.
“Me adapto a los clientes”, dice la trabajadora sexual como cualquier otro trabajador hablando de su oficio. Lo más importante: disfruta lo que hace.
Putas empoderadas, libres y visibles
Así como a D’Vita, la producción de Trabajo Sexual en Primera Persona ha entrevistado a Georgina Orellano y a Naty (una trabajadora sexual paraguaya cuyo departamento privado fue allanado nueve veces), Maria Riot (actríz porno local), y esperan su entrevista “algunas asistentes sexuales que trabajan con diversidad funcional, camgirls, trabajadores VIP, bailarinas y escorts”, y pretenden extenderse “a todo el personal que depende de la economía que genera el trabajo sexual”, dijo Leonor Silvestri a Distintas Latitudes.
Silvestri (escritora y profesora de filosofía), junto con Mai Staunsager (artista visual y diseñadora gráfica independiente), y Diego Tamayo, son el trío encargado de realizar y registrar las entrevistas, con el apoyo de Ammar, la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina.
Su principal objetivo es el de darle voz a las trabajadoras sexuales para que demuestren “las ventajas y lo bueno que tiene la profesión que eligieron, desde un punto de vista descriminalizador, no punitivista, no victimista y no patologizador, y contra la moral hegemónica que confunde el trabajo sexual y la Trata de personas con fines de explotación sexual”, dijo Silvestri.
Si bien comenzaron hace menos de un año, ya tienen muy marcado su camino como proyecto. Silvestri lo dejó en claro: “sentimos necesario hacer hablar en lenguaje visual porque muchas personas eligen el trabajo sexual como salida laboral, no debido a traumas, falta de opciones o de manera impuesta”. En realidad, algunas lo desean y les da grandes beneficios.
Para este trabajo, Silvestri aseguró que no han recibido ningún apoyo económico, funciona gracias a sus “voluntades” y el “amor al arte”. Entienden su trabajo “para y por las trabajadoras sexuales”, “entregándoles y devolviéndoles algo más que revictimización y escarnio”. Para esto, “no es necesario más que ganas, paciencia y tiempo”.
“La estigmatización y la persecución” que sufren quienes ejercen el oficio es la principal barrera que identifica el grupo: “muchxs no quieren dar testimonio público y nosotras no queremos filmar sin rostro, porque de eso ya hay harto”, agregó Silvestri. De todas formas, entienden a quienes no se quieren exponer “producto del hostigamiento, la indiferencia, y la hegemonía del discurso abolicioniosta”.
Silvestri se refiere al “abolicionismo” como una “práctica que aterroriza”, y pacta con “la industria del rescate y sus aparatos represivos para erradicar a lxs trabajadorxs sexuales en labor mancomunada con el aparto legal/jurídico/médico”. También entiende que oponerse al trabajo sexual es perder la pespectiva de género, así como la de clase y migración, ya que “muchas mujeres emigran hasta nuestra región, o no pertenecen a las clases sociales que gestan los discursos abolicionistas que solo benefician a la clandestinidad, la deportación, el cierre de fronteras…”.
Trabajo Sexual en Primera Persona es un proyecto para “encontrarnos, organizarnos, hermanarnos y generar espacios de contención ante tanta discriminación, estigmatización y hostigamiento que vivimos las trabajadoras sexuales, quienes trabajamos junto con ellas, y demás personas que dependen del trabajo sexual para satisfacer su derecho inalienable a un ejercicio de la sexualidad segura y placentera”, dijo Silvestri.

  1. ¿Quiénes integran Trabajo Sexual en Primera Persona y cuáles son sus perfiles?

Trabajo Sexual en Primera Persona es un proyecto autogestivo feminista sin fines de lucro de visibilización de las prácticas del trabajo sexual lato sensu, es decir, todo tipo de trabajo sexual autónoma, libre, escogida para derribar el estigma y dar voz a aquellas personas que quieren diferenciar el Trabajo Sexual de la Trata. Somos un grupo ad hoc conformado por Mai Staunsager, Diego Tamayo Tamayo y Leonor Silvestri, que realizamos los videos, con el apoyo y el beneplácito de Ammar , sindicato de trabajadoras sexuales, que funciona en CTA, Central de Trabajadxs de Argentina, cuya secretaría general es Georgina Orellano. Estamos abiertas a entrevista a cualquier trabajador o trabajadora sexual, desde asistentes sexuales, escorts, gente que trabaja en privados, personas que trabajan en el porno, o camgirls, hasta Trabajadoras VIP, bailarinas etc. Vamos haciendo de acuerdo a quienes desean testimoniar de manera alegre acerca de las ventajas y lo bueno que tiene la profesión que eligieron con el mayor de los respetos, y desde un punto de vista descriminalizador, no punitivsta, no victimista y no patologizador contra la moral hegemónica que confunde el trabajo sexual y la Trata de personas con fines de explotación sexual.

  1. País/ciudad de operación.
Dado que somos independientes, autónomas, autogestivas, por ahora estamos realizando entrevistas en el lugar donde vivimos CABA, pero ojalá ya sea replique la iniciativa, sin fines de lucro, insisto, en otras latitudes, o nos inviten a filmar. No es nuestro único proyecto ya replicándose. De hecho, también llevamos adelante Ammar el Cine, y Ammar mi Trabajo, que se realiza en otras provincias de nuestro territorio.

  1. ¿Cuándo iniciaron? (¿Cómo y por qué se creó el proyecto?)
Iniciamos muy recientemente. Pero desde hace ya un año comenzamos nuestro acercamiento a Ammar gracias a la invitación de Georgina y su apoyo en conjunto con otras compañeras que supieron hacer frente común y convocarnos a todas “las malas víctimas, malas sujetas, malas feministas” o excluidas del feminismo de la buena conciencia que se da el lujo de realizar pactos con la industria del rescate y sus aparatos represivos para erradicar a las trabajadoras sexuales (o el trabajo sexual, que viene a ser lo mismo porque erradicarlo supone erradicar a las que quieren ejercerlo) en labor mancomunada con el aparato legal/jurídico/médico. Sentimos que era necesario hacer hablar en leguaje visual porque muchas personas eligen el trabajo sexual como salida laboral no debido a traumas, falta de opciones o de manera impuesta; sino porque lo desean, lo quieren realizar, o les da grandes beneficios. Desde ese lugar, teníamos ganas de hablar. Asimismo, yo, como discapacitada legal, trabajé con Mai en mi documental Games of Crohn, homónimo con mi libro recientemente publicado por Milena Caserola. Con mi diagnóstico comencé a entender otras aristas del trabajo sexual, ya no como Dominantrix (trabajadora sexual BDSM), sino como discapacitada que requiere asistencia, que en algún momento puede llevar, por qué no, a una asistencia sexual. Más que un por qué, el proyecto es un cómo, un cómo encontrarnos, cómo organizarnos, cómo hermanarnos, cómo tener espacios de contención ante tanta discriminación, estigmatización, marginalización, hostigamiento y represión que vivimos tanto las trabajadoras sexuales como quienes nos solidarizamos y trabajamos junto a ellas (investigadorxs, abagogadxs, personas que respaldan su trabajo, y demás personas que depende del trabajo sexual para tener un derecho inalienable como es el ejercicio de la sexualidad segura y placentera).

  1. ¿Qué han hecho? ¿A quiénes han entrevistado?
Por ahora entrevistamos a Georgina Orellano, obvio, junto a Naty, una trabajadora sexual paraguaya cuyo departamento privado fue allanado 9 veces; a María Riot, actriz porno local, nuestra futura Madison Young; y a Stella D'Vita, trabajadora sexual trans especialista en sexualidades diversas. Y tenemos apalabradas a algunas asistentes sexuales que trabajan con diversidad funcional (el eufemismo con el cual la gente sin diagnóstico nos nombra a las discas para no sentirse tan mal), algunas camgirls, y algunas escorts. Asimismo, hemos realizado entrevista y publicación por escrito a otros tipos de acompañamiento, que incluyen el sexual, a Juan Manuel Burgos y Clara Soria, de Córdoba. Y esperamos extendernos todo lo que se puede hasta el personal que también depende de la economía que genera el trabajo sexual.

  1. ¿Quién las respalda? ONGs, colegas, inversionistas.
¿En nuestro proyecto fílmico? Absolutamente nadie. Todo por amor al arte. Por eso también es sin fines de lucro y por ende no puede ser utilizado a tales efectos. Todos mis proyectos, en general, son así. En el mejor de los casos, si hiciera falta dinero, se lo pediríamos a la gente que nos sigue, que siempre responde. Pero en este caso, afortunadamente, hemos unido nuestras voluntades y deseos de trabajar para y por las trabajadoras sexuales, entregando y devolviéndoles algo más que re-victimización y escarnio, empatizando con ellas, teniendo un devenir-puta, y para eso, no es necesario más que ganas, paciencia, y tiempo.

  1. ¿Qué obstáculos enfrentan? (del tipo que sea, económicos, de tiempo...etc)
Principalmente, que debido al gran nivel de estigmatización y persecución que este tipo de trabajo tiene en nuestra sociedad, especialmente en Argentina, muchxs no quieren dar testimonio público y nosotras no queremos filmar sin rostro, porque de eso ya hay harto. Queremos putas empoderadas, libres y visibiles. Producto del hostigamiento, la indiferencia, la hegemonía del discurso abolicionista, muchas personas que eligen esta profesión deciden no exponerse. Y las entendemos, perfectamente. Esperamos poder dar la discusión con esta experiencia autogestiva de visibilización desde un lugar no idealizado sino mostrando los paralelismos con otros trabajos (y su explotación intrínseca y propia al trabajo y especialmente al capitalismo, y no a lo sexual) para que otras se atrevan a manifestarse. Lo cierto es que el abolicionismo quiere aterrorizarnos, con prácticas a veces que lindan con lo mafioso, como escraches, enunciados sacados de contexto, montajes, amenazas de muerte, linchamiento y encarcelamiento; pero sabemos que se trata de “decorado y cartoneo de protagonismo” al decir de la number one, Moria Casán y su humor que tanto bien nos hace a las putas y pro-putas, que no es lo mismo que putas pro, hay que aclararlo. El campo cultural está en las calles de los barrios marginalizados y menos pudientes, por donde recorren los tacos de Ammar y demás activistas feministas pro sexo, independientes y orgánicas. Lo que intento decir es que oponerse al trabajo sexual es también perder la perspectiva no solo de género sino también de clase y migración dado que muchas trabajadoras sexuales emigran hasta nuestra región o no pertenecen a las clases sociales que gestan discursos abolicionistas que solo benefician la clandestinidad, la deportación, el cierre de fronteras, etc.

  1. ¿Qué impacto consideran que tiene lo que están haciendo?
Pues desde que nos estés haciendo esta entrevista, a tener amigas que nos escriben y desean testimoniar o participar, gente que difunde, develar realidades ajenas muchas veces a lo que la gente conoce (yo nunca había ido a un privado por ejemplo y me imaginaba un lugar lúgubre, prejuicio de clase mío…), como así también vemos a las compañeras y a nosotras mismas mucho más empoderadas que antes. No por nuestros videos, sino junto con. Entre todas vamos haciéndonos un nuestro mundo feminista putón sin vergüenza que no intenta caerle bien a las carcamanas que hegemonizan la discusión y que son quienes realmente se benefician monetariamente de esta estigmatización dado que trabajan en la industria del rescate por ejemplo dictando cursos de formación para rescatistas y aparato represivo en el ministerio de justicia, entre otros trabajos que ha generado privar de trabajo a las trabajadoras sexuales.

  1. ¿Cuáles son los puntos más discutidos en el debate que están dando las trabajadoras sexuales? El hecho de no comparar trabajo sexual con trata de personas, o la polémica del abolicionismo…
Nosotras no dedicamos a eso desde los videos. Nuestros videos son menos pretenciosos e intentar colaborar con un área de vacancia a saber: qué tiene de bueno ser una o un trabajador/x/a sexual. No laburamos al contragolpe, porque sabemos que la mejor defensa es el ataque: tenemos una iniciativa de discurso propia que se relaciona con las ventajas de este trabajo y quienes lo ejercen, a sabiendas de que en el mundo capitalista no hay ni muchas ventajas, ni trabajos geniales, ni trabajos sin explotación, ni tampoco muchas razones para alegrarse. Asimismo, nuestra prioridad y la de Ammar tiene que ver con la visibilización de la violencia institucional montada por la industria del rescate, que se ejerce contra el colectivo de Trabajadorxs Sexuales y quienes se acercan y empatizan con dicho empoderamiento, con el beneplácito de la buena conciencia y su reterritorialización microfascista moralista y su idea de “hacer el bien” que cree en lugares prístinos e inmaculados en el medio de esta guerra.

  1. Feminismo y prostitución ¿pueden ir de la mano? ¿se pueden complementar uno al otro?
¡Desde ya! Importante leer un texto clásico como el de Joan Nesté entre otros como Putas y Tortas, una hermandad histórica o a Kari Kesler y sus investigaciones sobre trabajo sexual y feminismos, entre otras personalidades, solo por darte dos nombres. Podríamos mencionar también a Cecilia Varela por ejemplo, Carolina Justo, Santi Morcillo, Agustina Iglesias, entre muchas más cuyos nombres ahora se me escapan que elaboran teoría feminista y su cruce con el trabajo sexual en la región que habito. Sin embargo, hay algo muy básico, del ABC del feminismo más llano de base que todo el mundo debería entender: no se puede ser feminista expropiando a todo un colectivo marginalizado que mayoritariamente está compuesto por mujeres (sea lo que sea que entendamos por eso: trans, travestis, mujeres Cis, etc.) sus derechos, sus deseos de reconocimiento e impidiendo su soberanía y auto-organización. Así haya una sola (y obvio que son muchas más) que reivindiquen su deseo de ser trabajadoras sexuales (con un marco legal o sin él) debe ser no solo respetado, sino atendido. Es decir, hay algo del orden del colonialismo imperial en negarles su lugar de enunciación o no incorporarlas al debate, no invitarlas a la toma de decisiones en proyectos de ley que las afectan de manera directa. El feminismo al cual yo adscribo desde que entendí su relevancia, cree en hacer las vidas más vivibles para aquellas que solo reciben de las privilegiadas las migajas de la condescendencia, la lástima o la piedad. Caso contrario, estamos utilizando el feminismo como un dispositivo potente para reterritorializar toda nuestra misogonia internalizada dentro de la heterosexualidad como régimen político que no puede afectarse e incrementar la propia potencia con la libertad de las demás. Si se trabaja contra las mujeres no solo no es revolucionario tampoco es feminista, especialmente.

  1. Importante: Te agradezco me pasen nombre de otros colectivos o proyectos feministas que estén en la lucha, y que sean de cualquier parte de Latinoamérica. 
Desde ya te digo que este punto me lo soplan. Podemos mencionar a los siguientes colectivos: Fundacion Margen en Chile, Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez” A.C., México, o DaVida en Brasil,CUTS de Brasil,ONAEM de Bolivia ,Girasoles de Nicaragua,UNES de Paraguay,Redtrasex de Perú,Orquídeas del Mar de El Salvador.


Mai Staunsager: Artista visual y diseñadora gráfica independiente. Estudio Historia de las ideas en la Universidad Aarhus, Dinamarca, y Sexual studies y cine en Universiteit de Amsterdam, Holanda y Arte Visual en School of Visual Art, New York. Hace 7 años viaja a Buenos Aires para colaborar en proyectos artísticos locales. En la actualidad realizando documental en conjunto sobre trabajo sexual y documentando historias de la gente que se cruza en su camino.

Leonor Silvestri: Franca-tiradora, deportista de combate amateur, discapacitada legal, poeta, traductora especializada en literatura antigua, profesora de filosfía anti académica. Algunos de sus libros son La guerra en curso (tetralogía de poemas publicada en París); Irlandesas 14 poetas contemporáneas (Bajo La Luna); Catulo, poemas una introducción crítica (Santiago Arcos), Games of crohn: Diario de una internación (Milena Caserola). Formó parte de Ludditas Sexxxuales y Manada de Lobxs con quien publicaron respectivamente Ética amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres y Foucault para encapuchadas. Se dedica, asimismo, a la actividad visual con producciones tales como la saga Quiero flashear ser progre.

sábado, 28 de mayo de 2016

FuertSa. Trabajo Sexual en Primera Persona

Sobran motivos para ser parte
Quiero colaborar en la creación de un mundo donde negarle derechos a las trabajadoras sexuales, o hablar mal del trabajo sexual, de sus clientes sea considerado la misma mamarracheada que hablar mal de una persona por su orientación sexual, su expresión de genero o su identidad autopercibida.
Sé que aun existe gente incluso en supuestos movimientos radicales de vanguardia sociales que serían capaz de criticar a gente por tales motivos, pero cada día más esas posturas esencialistas y heteronormativas son sancionadas por cualquiera que se cruce con ellas.
Quiero lo mismo para las putas, para el devenir putas, que la persecusión, la sanción, el estigma, el ninguneo, el acallamiento, el trolleo, los montajes, la exclusión, la discriminación -que ya ninguna de las que esta leyendo esto toleraría que se realizara contra una trans o un trans, por ejemplo- cesen o sean recibidos como lo que son: fascismo micro y macro.
Tal vez así, surjan críticas y observaciones, ideas y reflexiones, que nos hagan crecer a todas, juntas, en un plano donde tenemos que convivir con nuestras diferencias sin censurarnos, sin exterminar lo que no nos gusta o lo que no pudimos pensar.
Especialmente acompaño y formo parte de este movimiento porque estoy muy pero muy enamorada de las compañeras todas, de sus amigas, de las personas que las apoyan no con una firma, sino poniendo el cuerpo, la cara, las voces, el hombro; de su manera de hacer las cosas.
Somos las excluidas del feminismo correcto, las malas sujetas de la política de homogeneizadoras feministas que aplanan la diversidad y somos FEMINISTAS le pese a quien le pese. No deberíamos existir, lo sabemos, no estaba en los cálculos que prosperemos. Y acá estamos y venimos a tomar y reclamar lo que es NUESTRO.
Personalmente, si del otro lado están los aparatos represivos estatales, lxs alcahuetes, las fuerzas de seguridad, el sistema jurífico punitivista y los poderes biomédicospsi de control de las sexualidades y las formas de vida no codificables, Yo SIEMPRE estaré del otro lado, en la vereda contraria, de ser posible con algo para arrojarles en la cara. A veces las cosas son así de sencillas y complejas.

domingo, 15 de mayo de 2016

La Gran salud La Gran Literatura

¿La literatura? Sí, es verdad que siempre he leído mucha literatura, aunque cuando era joven leí mucha más filosofía, porque formaba parte de mi oficio, de mi aprendizaje. Pero, aun habiendo dedicado mucho más tiempo a la filosofía, las grandes obras de la literatura me han acompañado siempre, y cada vez me acompañan más. Por ejemplo, tengo una inmensa deuda con Fitzgerald, que no es un novelista especialmente filosófico. O con Faulkner. Lo que me interesa de verdad es que un concepto no esté nunca aislado. Cuando un concepto funciona realmente, hace ver cosas, quiero decir que se conjuga con los perceptos, y son los perceptos lo que encontramos en las novelas. Hay comunicaciones permanentes entre los conceptos y los perceptos. Asimismo, hay ciertos problemas de estilo que son una cuestión muy simple: los grandes personajes de la literatura son también grandes pensadores. Acabo de releer a Melville: Ahab es un gran pensador, y también lo es sin duda Bartleby, es otro tipo de pensador, pero en todo caso nos obliga a pensar. Hemos de comprender que una obra literaria traza conceptos al mismo tiempo que preceptos, aunque los conceptos no son su problema, no son la tarea del novelista (no se puede hacer todo a la vez): él simplemente se encuentra con el problema de los perceptos, de hacer ver y de hacer percibir, y con el problema de la creación de personajes: algo verdaderamente asombroso. El filósofo, por su parte, tiene que crear conceptos. Lo que realmente me interesa es que estas dos actividades, la gran literatura y la gran filosofía, son testimonio de la vida (lo que yo he llamado potencia). Creo que esta es la razón de que los grandes autores nunca hayan gozado de muy buena salud. Hay excepciones, como Victor Hugo, pero habría que preguntarse: ¿por qué hay tantos escritores con mala salud? La razón de su fragilidad es que estaban atravesados por una inmensa corriente de vida. Tanto en el caso de la debilidad de Spinoza como en el de la debilidad de Lawrence, lo que ocurre es que han visto algo demasiado grande, son visionarios, y no han sido capaces de resguardarse. Chéjov es también uno de ellos. Han visto algo. En este sentido, los filósofos y los escritores están en el mismo nivel, coinciden en el mismo punto. Han llegado a ver ciertas cosas de las cuales a veces no hay retorno posible. Se trata de perceptos que se encuentran en el límite de lo soportable, o de conceptos en el límite de lo pensable. Entre un percepto y un concepto, entre la creación de un gran personaje y la creación de un gran concepto veo muchos lazos, tantos que creo que mi labor ha estado fundamentalmente dedicada a ellos.
Gilles Deleuze
Abecedario con Claire Parnet
Traducción: F. Merovio y J.L. Pardo


domingo, 8 de mayo de 2016

La trampa de la normalidad Revista Furias entrevista by Valeria Tellechea

La trampa de la normalidad

Publicado on May 4, 2016 por  in EntrevistasN° 27
Leo 2 - Florencia Di Tullio (2)

Entrevista a Leonor Silvestri

Por Valeria Tellechea

Un proceso de más de 100 días de hospitalización y encierro. Una condición poco usual. Letras y pensamientos que nacen de este proceso. Filosofía, biología, política y cuerpo que se encuentran en papel. Poeta, filósofa, ensayista y algunos vericuetos más, nos cuenta acerca de su nuevo libro Games of Crohn donde piensa cómo se reconfiguran los espacios de encierro desde la propia experiencia.
A partir de la pregunta de si Crohn es una enfermedad o una condición, ¿cómo actuó y actúa Crohn en tu cuerpo?
Pues afecta en todo sentido. Deleuze dice que una salud menos favorable favorece el pensar porque pensar es hacer contacto con la vida, y quien se siente cerca de la fragilidad y vulnerabilidad -que el capitalismo construye como temporarios- y en realidad son esenciales y ontológicos al cuerpo, se siente más cerca de la vida y sus proceso vitales. Yo al menos me siento así, más en contacto con los flujos vitales, sean cuales sean, porque no hay día que Crohn de algún modo se apersone a recordarme que de ahora y para siempre viajamos de a dos y somos una y la misma, soy un cuerpo crohn, y existo, potente y frágil, en una contradicción y ambigüedad inusitada y bella, aunque duela. Hay muchos tipos de crohnes. El mío actúa a su modo. Lo cierto es que no hay que confiarse y pensar, como hice yo, que con una simple dieta lo controlo. No hay que subestimarle ni tampoco temerle, simplemente ocuparse. Lo interesante que yo le encuentro es que su azar y su imprevisibilidad expone cuán probabilística e inductiva, cuasi milagrera y un poco chantapufi, es la medicina en la cual la gente cree como si fuera diosito o, aún más, porque es “objetiva”. Es menester desacralizarla e incluso objetarla, si es que vamos a sobrevivir en los espacios de encierro como la internación cuando nos toca. Al fin de cuentas ya Ann Fausto Sterling nos ha advertido de que la biología es política por eso está hecha a imagen y beneficio de la cultura androcéntrica.
¿Qué cambió?
En parte, extremó mi modo de relacionarme con la gente. No perder tiempo en pasiones tristes, no ir al ritmo que otras corporalidades imponen, asumir que la sociabilidad está envenenadísima y preferir la distancia. Devenir anciana antes de tiempo, lo cual no obsta que hoy, en unas horas voy a ir a rendir mi examen de cinturón del deporte de combate que practico. También cambió el cuerpo. Quedó más cortado, más amputado, no necesariamente aterradoramente peor. Y me proyectó a un mundo el cual era fundamental conocer, el mundo ya no de quienes se creen “diferentes” sino de quienes habitan los intersticios de la diferencia y la diversidad, les mutantes. Aquellas que sabemos la teoría en la carne, que conocemos los dispositivos médicos, discapacitantes, estatales, discriminadores, sociales, no por haberlos leído y querer ayudar a los demás -estoy siendo arpiamente irónica- sino porque los tenemos conectados a la carne y nos mantienen con vida. Me doy el lujo de ser, porque sobreviví en un mundo que se encarga de intentar hacerme desaparecer.
Haz dicho alguna vez que la escritura es tu forma de vida. En esta etapa, ¿qué te deja esta experiencia de escribir acerca de tu tránsito internada?
Pues creo que ante todo Crohn trajo lectura. No se palean 100 días de encierro días más días menos sin libros, sin novelas. Como leer supone escribir, terminé escribiendo el diario de mi internación al cual denominamos Games of Crohn y que sale publicado por la editorial de la cual formo parte, Milena Caserola, a cargo de Matías Reck, un gran amigo que siempre cree en mis locuras; donde otras personas se asustan, él redobla la apuesta. Escribir, como leer, me salvó de la demencia de la internación y verme conectada a máquinas. A medida que pasa el tiempo, me interno en aguas donde me encuentro con otras que antes que yo tuvieron un diagnóstico o una condición, aunque no necesitamos del aval institucional para saber que portamos una mutación. Por caso, hace 30 años, la corporación médica no tenía herramientas para identificar la mayoría de lo que llama EII (Enfermedades Inflamatorias Intestinales) como Crohn y te mandaba a morir al psicoanalista, te creían deprimida o histérica. Hasta el día de la fecha, los cuerpos con endometrio corren graves riesgos porque suelen pensar que lo que se denomina endometriosis se trata de depresiones o no saben diagnosticarla a tiempo. A lo que me refiero es que buena parte de la corporación médica considera que cualquier síntoma que venga en un cuerpo socialmente asignado como “mujer” o trans es considerado lisa y llanamente como “histeria”, ergo, subestiman nuestras esencias singulares, nuestros síntomas, y lo que nuestros cuerpos hablan, cuerpos que necesitan apoyos, terapéuticas, asistencias -en realidad como todos los cuerpos, pero a los nuestros se les nota más porque sus prótesis y asistencias no son socialmente aceptables- y las consideran lisa y llanamente problemas psicológicos. Todo un compendio de misoginia grave se podría hacer con lo que llamamos ciencia, el camino del progreso está pavimentado con la sangre de los cuerpos de lo que usualmente consideramos “mujer” mientras se tolera la discapacidad del machuno heterocis promedio que en general ha quedado regresivamente anclado en una edad madurativa no mayor a 16 años, incapaz de lavar, limpiar, cocinar o mantener su economía doméstica sin una asistencia; en el mejor de los casos paga, usualmente por amor, es decir, de una mujer que se lo haga. Sin embargo, eso no es considerado discapacidad, ¿verdad? Esto me lo enseñó una amiga y alumna, Sabrina Cartabia.
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Decís que todo lo que estudiaste, aprendiste y experimentaste acerca de las luchas de géneros y los feminismos te ayudó en este período. Desde este discurso biomédico ¿cómo es pensada para vos la (auto)percepción de los cuerpos discapacitados?
Yo no creo que haya cuerpos discapacitados, sino que viene un médico y el Estado que te dicen “vos sos discapacitadx”, como viene y te dice “sos mujer” o “sos varón” y produce unos efectos, en el caso de la discapacidad, discapacitantes. También creo que hay una existencia que se puede habitar alegremente llamada disca, donde vivo yo con otras. Somos todas esencias singulares, no hay cuerpo que no posea o no vaya a poseer algo que luego la corporación médica va a llamar “discapacidad” o tal vez “desorden”, “malformación”, “locura”. La salud es una idea hetero-cis blanca de una masculinidad hegemónica que no se sostiene a lo largo de toda una vida, porque ontológicamente el cuerpo (todos los cuerpos) son vulnerables y frágiles y, no obstante, quieren perseverar en su ser; y es en realidad el mundo el que enloquece y enferma; mundo no adaptado y sin ninguna gana de adaptarse a, es decir enriquecerse con, las singularidades socialmente denostadas. Sin ir más lejos, no salgo de mi asombro, el feminismo, en el 2016, recientemente, ha redactado nuevamente un proyecto de Ley por el derecho al aborto seguro, legal y gratuito, que incluye en el tema de las causales para recibir una interrupción de embarazo “malformación del feto”. En sí mismo, el tema de las causales significa entrar en las lógicas del Estado Nazión (con “z” de nazi) patriarcal y misógino, si tenemos que esperar a probar que nos violaron legalmente para acceder a un aborto es probable que el feto tenga 10 años para cuando podamos abortar. Asimismo, en el 2016 es impensable seguir hablando de mujer, en vez de cuerpo gestante (o ¿acaso se creen que los varones trans no gestan? Algunos sí, por cierto, y este tema fue ridiculizado en la plenaria sin mayores objeciones por parte de las presentes que le temen a las vacas sagradas del feminismo pro-aborto), como así también -y esta es mi mayor objeción- de malformación. Exijo que las feministas que redactaron ese proyecto de ley nos expliquen a las que como yo se nos dice habitualmente que somos “malformadas” por qué deberíamos ser una causal para interrumpir un embarazo. No me malinterpretes, sostengo y abogo para que abortar ocurra cada vez que una cuerpa lo desee, pero adhiero a un cierto feminismo, como el de Butler, Senaura Taylor o Johana Hedva y su teoría de la mujer enferma: además de ser transfeminista, contiene en sí mismo el trabajo anti-patriarcal por la desubjetivación y deconstrucción de las lógicas capacitistas, esas que hablan en términos de “malformación”. Es prioritario trabajar en pos de que todas las vidas valen la pena, incluso aquellas que la corporación médica llama o estima “malformadas”. No es de ciencia ficción pensar que algún día la corporación médica, con el beneplácito de todas las ciencias auxiliares como las políticas biológicas, encontrarán el gen “maricón loca”, “tira piedras insurreccional”, “puta y orgullosa”, “crohn” (conviene interiorizarse en el DSMV* que ya se está aplicando para entender a qué me refiero) y nos llamaran “malformadas”. El feminismo debería tal vez leer Un mundo feliz de Aldous Huxley y cesar de realizar el trabajo fino ya sea aviolicionista para la mafia estatal de los aparatos represivos; ya sea para la eugenesia heterocapitalista de un mundo de esclavos felices y contentos en pos de realizar una labor de bien o hacer el bien. Sé que mis dichos caerán fatal. Sin embargo, me cuesta creer que entre todas las presentes en los grupos participantes en la redacción de ese proyecto de ley y sus debates no hubo ninguna asistenta que fuera Down o madre de una persona Down, o con alguna condición física que podría ser llamada malformación. Los estudios culturales, de género y el feminismo me ha ayudado a disputar y dar mi lucha dentro y fuera del hospital, micropoliticamente; ahora viene a mi el anti-capacitismo de disca con orgullo a advertirme de los rasgos microfascistas de cierta ala de un feminismo bien pensante que quiere diezmar “malformaciones” y colocarlas como causas. Hay que tener una visión un poco más estratégica, nadie se hubiera imaginado que con la derogación de la tipificación misógina de “infanticidio” que solo criminalizaba a las mujeres un día, Romina Tejerina, producto de ese “gran logro” feminista, se iba a pasar 14 años a la sombra. Si la figura de infanticidio hubiera estado aún en nuestro código penal, Romina, en el peor de los casos hubiera estado simplemente condenada a 6, máximo. Lo cierto es que una infanticida, por misógino que suene, tenía una condena mucho menor que una homicida agravado por vínculo. Lo que intento decir es que hay que tener mucho cuidado con los deseos que una proyecta, porque el tiro sale por la culata, y los deseos producen formas, muchas de esas jurídicas, cuyos efectos se hacen tangibles en la realidad. Es un error de una gravedad insoslayable sostener la idea de “malformación” no en términos del bien o el mal, porque tal vez podamos derribar el capitalismo a fuerza de dejarnos caer, y las que más nos caemos somos, como dice Hedva, quienes no nos podemos levantar de la cama, y somos onerosas para el Estado y no podemos sumarnos a las filas de reclutamiento de ciudadanxs de bien.
¿Qué significa ser disca?
Ser disca significa abandonar las filas de los que van a trabajar alegremente e incrementan las arcas del progreso que destruye todo lo que existe sobre la faz del planeta. Hay que insistir en contra de sus lógicas y tender redes de apoyo, cuidado y amorosidad con todas las que necesitamos asistencias, que somos, en realidad, todas, solo que algunas o no se dan cuenta, o no lo quieren ver, o no desean serlo. No hay que impulsarse hacia la normalidad, es una trampa. Sino hacia la cotidianidad, que ser disca sea algo común, frecuente, no una desviación a erradicar. Crear cooperativas de trabajo disca y encontrar belleza a proteger y conservar en esos cuerpos que suelen ser considerados “deformados”.
Para seguir viviendo, ¿ya estás trabajando en otro libro?
¡Si! Estoy trabajando en varios, que aún no tienen ni forma ni nombre pero que será una colección llamada Carina Olga sobre Spinoza y la filosofía de la antigüedad. También es mi intención escribir una novela sobre el abuso sexual. Y este año 2016, además de Games of Crohn, diario de una internación, publicamos Un país extranjero, un libro de poemas escrito en Irlanda en el 2007 en Argentina por el sello Ludwig y en Chile por Venérea y en París, la tetralogía de poemas La guerra en curso por el sello No es Nada (esta última se puede encargar en Amazon en cualquier parte de este planeta).
Ph: Florencia Di Tullio
*Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.