martes, 21 de junio de 2016

Informe sobre los videos de Trabajo Sexual en Primera Persona. AMMAR CTA



Trabajo Sexual en Primera Persona es un proyecto autogestivo feminista sin fines de lucro a favor de la visibilización de las prácticas del trabajo sexual lato sensu, es decir, todo tipo de trabajo sexual autónomo, libre, escogido para derribar el estigma y dar voz a aquellas corporalidades que quieren diferenciar el Trabajo Sexual de la Trata. Somos un grupo ad hoc conformado por Mai Staunsager, Diego Tamayo Tamayo y Leonor Silvestri, que realizamos los videos, con el apoyo y el beneplácito de Ammar, sindicato de trabajadoras sexuales, que funciona en CTA, Central de Trabajadxs de Argentina, cuya secretaría general es Georgina Orellano, pero trabajando de manera independiente. Nuestra intención es realizar entrevistas a cualquier trabajador o trabajadora sexual, desde asistentes sexuales, escorts, gente que trabaja en privados, personas que trabajan en el porno, o camgirls, hasta Trabajadoras VIP, bailarinas etc. Vamos haciendo de acuerdo a quienes desean testimoniar de manera alegre acerca de las ventajas y lo bueno que tiene la profesión que eligieron con el mayor de los respetos, y desde un punto de vista descriminalizador, no punitivsta, no victimista y no patologizador contra la moral hegemónica que confunde el trabajo sexual y la trata de personas con fines de explotación sexual. Sentimos que era necesario hablar en lenguaje visual porque muchas personas escogen el trabajo sexual como salida laboral no debido a traumas, falta de opciones o de manera impuesta; sino porque lo desean, lo quieren realizar, o les da grandes beneficios. Desde ese lugar, teníamos ganas de hablar.


Asimismo, yo, como discapacitada legal, trabajé con Mai en mi documental Games of Crohn, homónimo con mi libro recientemente. Con mi diagnóstico comencé a entender otras aristas del trabajo sexual, ya no como Dominantrix (trabajadora sexual BDSM), sino como discapacitada que requiere asistencia, que en algún momento puede llegar, por qué no, a requerir una asistencia sexual. Más que un por qué, el proyecto es un cómo, un cómo encontrarnos, cómo organizarnos, cómo hermanarnos, cómo tener espacios de contención ante tanta discriminación, estigmatización, marginalización, hostigamiento y represión que vivimos tanto las trabajadoras sexuales como quienes nos solidarizamos y trabajamos junto a ellas (investigadorxs, abogadxs, personas que respaldan su trabajo, y demás individuas que depende del trabajo sexual para tener un derecho inalienable como es el ejercicio de la sexualidad segura y placentera). 

Producto del hostigamiento, la indiferencia, la hegemonía del discurso abolicionista, muchas personas que eligen esta profesión deciden no exponerse. Esperamos poder dar la discusión con esta experiencia autogestiva de visibilización desde un lugar no idealizado sino mostrando los paralelismos con otros trabajos (y su explotación intrínseca y propia al trabajo y especialmente al capitalismo, y no a lo sexual) para que otras se atrevan a manifestarse. Lo cierto es que el abolicionismo quiere aterrorizarnos, con prácticas a veces que lindan con lo mafioso, como escraches, enunciados sacados de contexto, montajes, amenazas de muerte, linchamiento y encarcelamiento con el beneplácito de las personas que callan o no les paran el carro; pero sabemos que se trata de “decorado y cartoneo de protagonismo” al decir de la number one, Moria Casán y su humor que tanto bien nos hace a las putas y pro-putas, que no es lo mismo que putas pro, hay que aclararlo. El campo cultural está en las calles de los barrios marginalizados y menos pudientes, por donde recorren los tacos de Ammar y demás activistas feministas pro sexo, independientes y orgánicas. Oponerse al trabajo sexual es también perder la perspectiva no solo de género sino también de clase y migración dado que muchas trabajadoras sexuales llegan hasta nuestra región o no pertenecen a las clases sociales que gestan discursos abolicionistas que solo benefician la clandestinidad, la deportación, el cierre de fronteras, etc.







A través de este proyecto  se busca dar voz a ese sector invisibilizado de las personas que eligen el trabajo sexual por plena elección. 








Trabajo Sexual en Primera Persona cuenta por el momento con varios videos liberados en youtube para uso exclusivo SIN FINES DE LUCRO, donde se entrevistan personas que deciden ejercer esta labor por elección propia y haciendo hincapié en la libertad con la que se manejan para ejercerlo. 

Si bien todas tenemos nuestras ideas, opiniones y prácticas pero no conozco ningún otro caso donde todo una facción se una para remover de las calles y abolir algo que un colectivo entero pide. ¿Acaso se armó un frente para evitar la ley de identidad de género, so pretexto de que podría derivar una reterritorialización del binomio heteronormativo o por las dudas, para evitar que algún día tengamos policía trans?