martes, 31 de mayo de 2016

el mundo de las putas



El grupo de Trabajo Sexual en Primera Persona no tiene una tarea fácil: pretenden encontrar, visibilizar, escuchar y viralizar las voces que nunca se escuchan. La de las trabajadoras sexuales. Y lo están logrando. Se paran, de forma crítica y empoderada, contra el abolicionismo y la “industria del rescate”. Pero más allá de las críticas, pretenden lo más simple: demostrar que muchas trabajadores sexuales eligen su oficio como una salida laboral que también disfrutan.
  • Nombre: Trabajo Sexual en Primera Persona
  • Ciudad/País: Buenos Aires, Argentina
  • @leonorsilvestri
  • Página de Facebook
  • Una frase: “Entre todxs nos vamos haciendo nuestro mundo ferminista putón sin vergüenza”.
  • Se define como: proyecto feminista autónomo y autogestivo de viralización de entrevistas a Trabajadoras Sexuales para visibilizar y compartir sus vidas y su oficio de manera empoderada y alegre que permita expresar voces usualmente acalladas.
La cámara apunta a Stella D’Vita, que se desenvuelve franca y experta. De fondo, en un espejo resaltan en amarillo y rosado: prostíbulo, pornstar, XXX, orgías… En el video se intercalan imágenes donde conviven consoladores con forma de pene, ollas, pelucas de diferentes colores, y sartenes. Las palabras “puta”, “slut”, “whore”, “sex worker” se plasman en cada azulejo, en cada rincón.
La locación de la entrevista es la casa de D’Vita (o su lugar de trabajo o ambos), una trabajadora sexual trans especialista en sexualidades diversas. Ella se arregla el pelo, usa mucho las manos, y da la cara sin ningún rastro de vergüenza. Dice que se especializa en “de todo un poco”, léase: “prefiero ser pasiva”, “algo de sadomaso”, “lesbiamos” (juega con mujeres a ser una pareja de lesbianas), y “mucha fantasía”.
“Me adapto a los clientes”, dice la trabajadora sexual como cualquier otro trabajador hablando de su oficio. Lo más importante: disfruta lo que hace.
Putas empoderadas, libres y visibles
Así como a D’Vita, la producción de Trabajo Sexual en Primera Persona ha entrevistado a Georgina Orellano y a Naty (una trabajadora sexual paraguaya cuyo departamento privado fue allanado nueve veces), Maria Riot (actríz porno local), y esperan su entrevista “algunas asistentes sexuales que trabajan con diversidad funcional, camgirls, trabajadores VIP, bailarinas y escorts”, y pretenden extenderse “a todo el personal que depende de la economía que genera el trabajo sexual”, dijo Leonor Silvestri a Distintas Latitudes.
Silvestri (escritora y profesora de filosofía), junto con Mai Staunsager (artista visual y diseñadora gráfica independiente), y Diego Tamayo, son el trío encargado de realizar y registrar las entrevistas, con el apoyo de Ammar, la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina.
Su principal objetivo es el de darle voz a las trabajadoras sexuales para que demuestren “las ventajas y lo bueno que tiene la profesión que eligieron, desde un punto de vista descriminalizador, no punitivista, no victimista y no patologizador, y contra la moral hegemónica que confunde el trabajo sexual y la Trata de personas con fines de explotación sexual”, dijo Silvestri.
Si bien comenzaron hace menos de un año, ya tienen muy marcado su camino como proyecto. Silvestri lo dejó en claro: “sentimos necesario hacer hablar en lenguaje visual porque muchas personas eligen el trabajo sexual como salida laboral, no debido a traumas, falta de opciones o de manera impuesta”. En realidad, algunas lo desean y les da grandes beneficios.
Para este trabajo, Silvestri aseguró que no han recibido ningún apoyo económico, funciona gracias a sus “voluntades” y el “amor al arte”. Entienden su trabajo “para y por las trabajadoras sexuales”, “entregándoles y devolviéndoles algo más que revictimización y escarnio”. Para esto, “no es necesario más que ganas, paciencia y tiempo”.
“La estigmatización y la persecución” que sufren quienes ejercen el oficio es la principal barrera que identifica el grupo: “muchxs no quieren dar testimonio público y nosotras no queremos filmar sin rostro, porque de eso ya hay harto”, agregó Silvestri. De todas formas, entienden a quienes no se quieren exponer “producto del hostigamiento, la indiferencia, y la hegemonía del discurso abolicioniosta”.
Silvestri se refiere al “abolicionismo” como una “práctica que aterroriza”, y pacta con “la industria del rescate y sus aparatos represivos para erradicar a lxs trabajadorxs sexuales en labor mancomunada con el aparto legal/jurídico/médico”. También entiende que oponerse al trabajo sexual es perder la pespectiva de género, así como la de clase y migración, ya que “muchas mujeres emigran hasta nuestra región, o no pertenecen a las clases sociales que gestan los discursos abolicionistas que solo benefician a la clandestinidad, la deportación, el cierre de fronteras…”.
Trabajo Sexual en Primera Persona es un proyecto para “encontrarnos, organizarnos, hermanarnos y generar espacios de contención ante tanta discriminación, estigmatización y hostigamiento que vivimos las trabajadoras sexuales, quienes trabajamos junto con ellas, y demás personas que dependen del trabajo sexual para satisfacer su derecho inalienable a un ejercicio de la sexualidad segura y placentera”, dijo Silvestri.

  1. ¿Quiénes integran Trabajo Sexual en Primera Persona y cuáles son sus perfiles?

Trabajo Sexual en Primera Persona es un proyecto autogestivo feminista sin fines de lucro de visibilización de las prácticas del trabajo sexual lato sensu, es decir, todo tipo de trabajo sexual autónoma, libre, escogida para derribar el estigma y dar voz a aquellas personas que quieren diferenciar el Trabajo Sexual de la Trata. Somos un grupo ad hoc conformado por Mai Staunsager, Diego Tamayo Tamayo y Leonor Silvestri, que realizamos los videos, con el apoyo y el beneplácito de Ammar , sindicato de trabajadoras sexuales, que funciona en CTA, Central de Trabajadxs de Argentina, cuya secretaría general es Georgina Orellano. Estamos abiertas a entrevista a cualquier trabajador o trabajadora sexual, desde asistentes sexuales, escorts, gente que trabaja en privados, personas que trabajan en el porno, o camgirls, hasta Trabajadoras VIP, bailarinas etc. Vamos haciendo de acuerdo a quienes desean testimoniar de manera alegre acerca de las ventajas y lo bueno que tiene la profesión que eligieron con el mayor de los respetos, y desde un punto de vista descriminalizador, no punitivsta, no victimista y no patologizador contra la moral hegemónica que confunde el trabajo sexual y la Trata de personas con fines de explotación sexual.

  1. País/ciudad de operación.
Dado que somos independientes, autónomas, autogestivas, por ahora estamos realizando entrevistas en el lugar donde vivimos CABA, pero ojalá ya sea replique la iniciativa, sin fines de lucro, insisto, en otras latitudes, o nos inviten a filmar. No es nuestro único proyecto ya replicándose. De hecho, también llevamos adelante Ammar el Cine, y Ammar mi Trabajo, que se realiza en otras provincias de nuestro territorio.

  1. ¿Cuándo iniciaron? (¿Cómo y por qué se creó el proyecto?)
Iniciamos muy recientemente. Pero desde hace ya un año comenzamos nuestro acercamiento a Ammar gracias a la invitación de Georgina y su apoyo en conjunto con otras compañeras que supieron hacer frente común y convocarnos a todas “las malas víctimas, malas sujetas, malas feministas” o excluidas del feminismo de la buena conciencia que se da el lujo de realizar pactos con la industria del rescate y sus aparatos represivos para erradicar a las trabajadoras sexuales (o el trabajo sexual, que viene a ser lo mismo porque erradicarlo supone erradicar a las que quieren ejercerlo) en labor mancomunada con el aparato legal/jurídico/médico. Sentimos que era necesario hacer hablar en leguaje visual porque muchas personas eligen el trabajo sexual como salida laboral no debido a traumas, falta de opciones o de manera impuesta; sino porque lo desean, lo quieren realizar, o les da grandes beneficios. Desde ese lugar, teníamos ganas de hablar. Asimismo, yo, como discapacitada legal, trabajé con Mai en mi documental Games of Crohn, homónimo con mi libro recientemente publicado por Milena Caserola. Con mi diagnóstico comencé a entender otras aristas del trabajo sexual, ya no como Dominantrix (trabajadora sexual BDSM), sino como discapacitada que requiere asistencia, que en algún momento puede llevar, por qué no, a una asistencia sexual. Más que un por qué, el proyecto es un cómo, un cómo encontrarnos, cómo organizarnos, cómo hermanarnos, cómo tener espacios de contención ante tanta discriminación, estigmatización, marginalización, hostigamiento y represión que vivimos tanto las trabajadoras sexuales como quienes nos solidarizamos y trabajamos junto a ellas (investigadorxs, abagogadxs, personas que respaldan su trabajo, y demás personas que depende del trabajo sexual para tener un derecho inalienable como es el ejercicio de la sexualidad segura y placentera).

  1. ¿Qué han hecho? ¿A quiénes han entrevistado?
Por ahora entrevistamos a Georgina Orellano, obvio, junto a Naty, una trabajadora sexual paraguaya cuyo departamento privado fue allanado 9 veces; a María Riot, actriz porno local, nuestra futura Madison Young; y a Stella D'Vita, trabajadora sexual trans especialista en sexualidades diversas. Y tenemos apalabradas a algunas asistentes sexuales que trabajan con diversidad funcional (el eufemismo con el cual la gente sin diagnóstico nos nombra a las discas para no sentirse tan mal), algunas camgirls, y algunas escorts. Asimismo, hemos realizado entrevista y publicación por escrito a otros tipos de acompañamiento, que incluyen el sexual, a Juan Manuel Burgos y Clara Soria, de Córdoba. Y esperamos extendernos todo lo que se puede hasta el personal que también depende de la economía que genera el trabajo sexual.

  1. ¿Quién las respalda? ONGs, colegas, inversionistas.
¿En nuestro proyecto fílmico? Absolutamente nadie. Todo por amor al arte. Por eso también es sin fines de lucro y por ende no puede ser utilizado a tales efectos. Todos mis proyectos, en general, son así. En el mejor de los casos, si hiciera falta dinero, se lo pediríamos a la gente que nos sigue, que siempre responde. Pero en este caso, afortunadamente, hemos unido nuestras voluntades y deseos de trabajar para y por las trabajadoras sexuales, entregando y devolviéndoles algo más que re-victimización y escarnio, empatizando con ellas, teniendo un devenir-puta, y para eso, no es necesario más que ganas, paciencia, y tiempo.

  1. ¿Qué obstáculos enfrentan? (del tipo que sea, económicos, de tiempo...etc)
Principalmente, que debido al gran nivel de estigmatización y persecución que este tipo de trabajo tiene en nuestra sociedad, especialmente en Argentina, muchxs no quieren dar testimonio público y nosotras no queremos filmar sin rostro, porque de eso ya hay harto. Queremos putas empoderadas, libres y visibiles. Producto del hostigamiento, la indiferencia, la hegemonía del discurso abolicionista, muchas personas que eligen esta profesión deciden no exponerse. Y las entendemos, perfectamente. Esperamos poder dar la discusión con esta experiencia autogestiva de visibilización desde un lugar no idealizado sino mostrando los paralelismos con otros trabajos (y su explotación intrínseca y propia al trabajo y especialmente al capitalismo, y no a lo sexual) para que otras se atrevan a manifestarse. Lo cierto es que el abolicionismo quiere aterrorizarnos, con prácticas a veces que lindan con lo mafioso, como escraches, enunciados sacados de contexto, montajes, amenazas de muerte, linchamiento y encarcelamiento; pero sabemos que se trata de “decorado y cartoneo de protagonismo” al decir de la number one, Moria Casán y su humor que tanto bien nos hace a las putas y pro-putas, que no es lo mismo que putas pro, hay que aclararlo. El campo cultural está en las calles de los barrios marginalizados y menos pudientes, por donde recorren los tacos de Ammar y demás activistas feministas pro sexo, independientes y orgánicas. Lo que intento decir es que oponerse al trabajo sexual es también perder la perspectiva no solo de género sino también de clase y migración dado que muchas trabajadoras sexuales emigran hasta nuestra región o no pertenecen a las clases sociales que gestan discursos abolicionistas que solo benefician la clandestinidad, la deportación, el cierre de fronteras, etc.

  1. ¿Qué impacto consideran que tiene lo que están haciendo?
Pues desde que nos estés haciendo esta entrevista, a tener amigas que nos escriben y desean testimoniar o participar, gente que difunde, develar realidades ajenas muchas veces a lo que la gente conoce (yo nunca había ido a un privado por ejemplo y me imaginaba un lugar lúgubre, prejuicio de clase mío…), como así también vemos a las compañeras y a nosotras mismas mucho más empoderadas que antes. No por nuestros videos, sino junto con. Entre todas vamos haciéndonos un nuestro mundo feminista putón sin vergüenza que no intenta caerle bien a las carcamanas que hegemonizan la discusión y que son quienes realmente se benefician monetariamente de esta estigmatización dado que trabajan en la industria del rescate por ejemplo dictando cursos de formación para rescatistas y aparato represivo en el ministerio de justicia, entre otros trabajos que ha generado privar de trabajo a las trabajadoras sexuales.

  1. ¿Cuáles son los puntos más discutidos en el debate que están dando las trabajadoras sexuales? El hecho de no comparar trabajo sexual con trata de personas, o la polémica del abolicionismo…
Nosotras no dedicamos a eso desde los videos. Nuestros videos son menos pretenciosos e intentar colaborar con un área de vacancia a saber: qué tiene de bueno ser una o un trabajador/x/a sexual. No laburamos al contragolpe, porque sabemos que la mejor defensa es el ataque: tenemos una iniciativa de discurso propia que se relaciona con las ventajas de este trabajo y quienes lo ejercen, a sabiendas de que en el mundo capitalista no hay ni muchas ventajas, ni trabajos geniales, ni trabajos sin explotación, ni tampoco muchas razones para alegrarse. Asimismo, nuestra prioridad y la de Ammar tiene que ver con la visibilización de la violencia institucional montada por la industria del rescate, que se ejerce contra el colectivo de Trabajadorxs Sexuales y quienes se acercan y empatizan con dicho empoderamiento, con el beneplácito de la buena conciencia y su reterritorialización microfascista moralista y su idea de “hacer el bien” que cree en lugares prístinos e inmaculados en el medio de esta guerra.

  1. Feminismo y prostitución ¿pueden ir de la mano? ¿se pueden complementar uno al otro?
¡Desde ya! Importante leer un texto clásico como el de Joan Nesté entre otros como Putas y Tortas, una hermandad histórica o a Kari Kesler y sus investigaciones sobre trabajo sexual y feminismos, entre otras personalidades, solo por darte dos nombres. Podríamos mencionar también a Cecilia Varela por ejemplo, Carolina Justo, Santi Morcillo, Agustina Iglesias, entre muchas más cuyos nombres ahora se me escapan que elaboran teoría feminista y su cruce con el trabajo sexual en la región que habito. Sin embargo, hay algo muy básico, del ABC del feminismo más llano de base que todo el mundo debería entender: no se puede ser feminista expropiando a todo un colectivo marginalizado que mayoritariamente está compuesto por mujeres (sea lo que sea que entendamos por eso: trans, travestis, mujeres Cis, etc.) sus derechos, sus deseos de reconocimiento e impidiendo su soberanía y auto-organización. Así haya una sola (y obvio que son muchas más) que reivindiquen su deseo de ser trabajadoras sexuales (con un marco legal o sin él) debe ser no solo respetado, sino atendido. Es decir, hay algo del orden del colonialismo imperial en negarles su lugar de enunciación o no incorporarlas al debate, no invitarlas a la toma de decisiones en proyectos de ley que las afectan de manera directa. El feminismo al cual yo adscribo desde que entendí su relevancia, cree en hacer las vidas más vivibles para aquellas que solo reciben de las privilegiadas las migajas de la condescendencia, la lástima o la piedad. Caso contrario, estamos utilizando el feminismo como un dispositivo potente para reterritorializar toda nuestra misogonia internalizada dentro de la heterosexualidad como régimen político que no puede afectarse e incrementar la propia potencia con la libertad de las demás. Si se trabaja contra las mujeres no solo no es revolucionario tampoco es feminista, especialmente.

  1. Importante: Te agradezco me pasen nombre de otros colectivos o proyectos feministas que estén en la lucha, y que sean de cualquier parte de Latinoamérica. 
Desde ya te digo que este punto me lo soplan. Podemos mencionar a los siguientes colectivos: Fundacion Margen en Chile, Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez” A.C., México, o DaVida en Brasil,CUTS de Brasil,ONAEM de Bolivia ,Girasoles de Nicaragua,UNES de Paraguay,Redtrasex de Perú,Orquídeas del Mar de El Salvador.


Mai Staunsager: Artista visual y diseñadora gráfica independiente. Estudio Historia de las ideas en la Universidad Aarhus, Dinamarca, y Sexual studies y cine en Universiteit de Amsterdam, Holanda y Arte Visual en School of Visual Art, New York. Hace 7 años viaja a Buenos Aires para colaborar en proyectos artísticos locales. En la actualidad realizando documental en conjunto sobre trabajo sexual y documentando historias de la gente que se cruza en su camino.

Leonor Silvestri: Franca-tiradora, deportista de combate amateur, discapacitada legal, poeta, traductora especializada en literatura antigua, profesora de filosfía anti académica. Algunos de sus libros son La guerra en curso (tetralogía de poemas publicada en París); Irlandesas 14 poetas contemporáneas (Bajo La Luna); Catulo, poemas una introducción crítica (Santiago Arcos), Games of crohn: Diario de una internación (Milena Caserola). Formó parte de Ludditas Sexxxuales y Manada de Lobxs con quien publicaron respectivamente Ética amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres y Foucault para encapuchadas. Se dedica, asimismo, a la actividad visual con producciones tales como la saga Quiero flashear ser progre.

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