miércoles, 27 de enero de 2016

La insurrección que viene. Tiqqun, Comité Invisible



 “La Insurrección que viene”, Comité Invisible, Tiqqun
Hay tres puntos principales a trabajar en la Insurrección que viene: trabajo, ecología e insurrección y todo lo que tiene que ser con democracia occidental.
Lo que hay que socavar va a ser los fundamentos que sostienen el orden político imperante, no alcanza con aniquilar a la policía, eso es como aniquilar un hormiguero con una chancleta, y atentando contra la policía no derrocamos los fundamentos que sostienen esa estructura porque la policía esta y la gente cree que la policía la cuida porque hay unos ciertos ordenes que están incólumes y que todo el mundo considera que son esos los órdenes que nos van a sacar adelante y nos harán más felices. Con el trabajo ocurre lo mismo, ¿A quién le gusta trabajar? La palabra trabajar vienen del latín tripaliare, la cual viene de tripalium (tres palos). Tripalium era un yugo hecho con tres (tri) palos (palus) en los cuales amarraban a los esclavos para azotarlos. Tripalium es un castigo para esclavos, se aplicaba a cualquier actividad de produjese dolor en el cuerpo. En Roma hay diferentes tipos de castigos en Roma, te pueden crucificar como a Jesús, pero si sos esclava te pueden aplicar tripalium. (Consideremos lo que estamos pidiendo cuando pedimos trabajo: una forma de tortura para esclavos). El trabajo es no solo un método de tortura sino también un dispositivo de control. Veremos cómo opera este dispositivo.
La otra palabra que abordaremos es SUJETO, todos somos sujetos de derecho, proviene del verbo en latín subiaceo. Iaceo es arrojar y sub-iaceo arrojar hacia abajo. Subiectum es el participio pasado de subiaceo: una persona que esta tirada, arrojada hacia abajo. Lo que va a decir Tiqqun en este texto son dos cosas: que el trabajo es una ficción por eso hay que cesar de reivindicar, no es algo que hay que salir a conseguir, el trabajo es un problema porque el trabajo subjetiva, es una forma de control, el salario es una forma de control, el trabajo no falta, está demás. Hay que admitir la necesidad de dinero pero no la necesidad de trabajar. No es como dice el generalísimo (Juan Domingo Perón) que el trabajo dignifica. A su vez el salario es un método disciplinario porque adoctrina, te vuelve dependiente, te convierte en sujeto, es decir, nos definimos en torno a lo que hacemos en torno a nuestra actividad. Soy médico, soy abogado. Esto se relaciona con los Marcos de Referencia, y específicamente con el de la identidad dura que otorga la profesión, estamos definidos por la tarea que elaboramos. Por un lado el salario controla en cuanto a esa subjetivación del poder adquisitivo, por otro lado controla en cuanto a esa subjetivación de la profesión y toda la jerarquía porque no da lo mismo ser portera, encargada del edificio que ser la directora del instituto interdisciplinario de género, es otro nivel y estamos hablando de otra plata. Con respeto al trabajo suele ocurrir que se diferencia entre trabajo precario y trabajo no precario. Con respecto a esto Tiqqun va a decir que todo trabajo es precario, porque estamos todo el tiempo sujetos a hacer las cosas bien para que no nos echen, esa amenaza latente de que tengamos que comportarnos dentro de la empresa y a hacer las cosas que te mandan. Individuo es la plataforma física donde encarna un sujeto. En este juego, individuo y sujeto son males a erradicar, para que pueda haber una plataforma o comunidad sensible sintiente interconectada de potencias singulares, las potencias no son individuales: para que nosotros incrementemos nuestras potencias los demás tienen que hacerlo también, no podemos incrementar las potencias individualmente, de hecho no podemos escapar solas. Entonces el salario respalda la necesidad política de producir consumidores, con un salario no solo que produce una identidad trabajador, es decir la identidad esclava que responde a un cuadro de referencia de cómo ha sido socializado dentro de esa profesión y que además de alguna manera lo fija (sería cuestionada aquella persona que teniendo un título universitario de médico decida ser paseador de perros). Por el otro lado el consumo, como dijimos, ser trabajadores nos hace consumidores.
Referido a esto tenemos el texto POSDATA SOBRE LAS SOCIEDADES DE CONTROL de Gilles Deleuze donde el autor explica que pasamos de la sociedades disciplinares a las sociedades control. Las disciplinares son las que Foucault describe como las que a principios del siglo XX controlan los flujos de la vida y no la muerte. Hasta la modernidad lo que controlaba el soberano era la muerte, decidía quién moría, lo que ahora decide la vida política es quién vive, controla, por eso surge la sociología, la etnografía, la endocrología, la sexología, los censos, todas disciplinas orientadas a la maximización de las fuerzas de producción de la población. Produce población y sociedad que no existen (no precede al gobierno, sino que es lo que el gobierno construye para maximizar y luego poder gobernar). Para explicar la sociedad de control, Foucault va a utilizar la metáfora del panóptico, un dispositivo arquitectónico inventado por el filósofo utilitarista Jeremy Bentham hacia fines del siglo XVIII. El objetivo de la estructura panóptica es permitir a su guardián, guarnecido en una torre central, observar a todos los prisioneros, recluidos en celdas individuales alrededor de la torre, sin que estos puedan saber si son observados o no. La sensación generada es que siempre te están mirando, por lo cual se construye un subjetividad, que es la de "me están controlando" que puede redundar en el auto-control. Todos los grandes espacios de encierro de finales del siglo XIX y principios del XX tienen un panóptico. (Ustedes se van al Colegio Bernasconi, al Moyano, al Borda, a la Universidad de la Plata, a todas las grandes fábricas construidas previamente a los años setenta, ochenta y van a encontrar un panóptico). La sociedad disciplinar no dejó de funcionar porque el paradigma que la sustenta sigue funcionando para la sociedad de control y para otra de sus addenda, el régimen farmacopornografico (al decir de Paul Preciado). ¿Cuál es el paradigma? que el poder produce reprimiendo. ¡Y qué produce? Sujetos. James Locke, allá por el 1600, todos nacimos libres e igual por naturaleza. Según todas las teorías contractualistas (desde Adam Smith, David Ricardo, Roussau, Hobbes, incluso el marxismo y el anarquismo) creen que el individuo libre es aplastado por el PODER y es necesario levantar dicho poder para volver a ser individuos libres. Como ya sabemos, no funciona así, ese es el paradigma del poder productivo, como Foucault bien explicó, el individuo que se nos invita a liberar ya está producido por los efectos del poder, de hecho ES el efecto del poder. Acá hay que hacer dos observaciones, una que el individuo es un efecto del poder y el poder no controla sus efectos entonces nos encomendamos a esa cuestión del fracaso del poder. Por el otro lado, y frente a la creencia muy difundida en el anarquismo de todos los tiempos de que el poder es un "señor malo" Foucault va a decir que no hay que confundir el poder con el despliegue de la fuerza. Es decir, el policía no es el poder, Macri no es el poder, el poder no es algo bueno ni malo, no tiene valor en el sentido moral, el poder simplemente se ejerce, actúa. Si no hay dispositivos que así lo permitan, del poder no se sigue que haya dominación, es decir, en un taller particular, alguien podría decir que la persona que imparte la clase tiene el poder, y que hay una relación asimétrica; es cierto, aquí no hay horizontalidad, pero no es la escuela, ni la universidad, no se toman notas, no hay media falta por llegada tarde ni intentos de caer bien para lograr méritos. Para aplicar dominación es necesario un dispositivo de control: la nota, la llegada tarde, la falta, el cuaderno de comunicación, los ideales de prestigio coercitivos que se manejan en la facultad. La silla, por ejemplo, un producto reciente de Occidente (en Oriente la gente no se sienta en una silla) es un dispositivo que disciplina al cuerpo (determina la postura) y cuyo uso prolongado (años de escolarización y formación universitaria, trabajo, etc.) termina afectando las vértebras lumbares produciendo aplastamiento de los discos. El dispositivo de control, en un primer momento, invisibiliza el disciplinamiento del cuerpo, niega que haya otras maneras de sentarse que no sea en la misma silla, otras maneras de estudiar que no sea la escuela, la universidad y luego de su uso prolongado, produce los efectos corporales, por ejemplo, en el caso de la silla, al cuerpo (acostumbrado a estudiar, comer y pasar horas en una silla) le va a costar sentarse de otras formas. Sociedad disciplinaria, de control o farmacopornográfica, el paradigma, es el mismo, el poder reprime y produce efectos, sujetos en tanto mujeres y varones: esta es la gran addenda del feminismo y especialmente de Wittig al modelo del poder productivo de Foucault (también lo van a encontrar con el nombre de poder positivo). Como dijimos, el poder no controla sus efectos, por lo cual encomendarse al fracaso es una manera de fugar. Volviendo a Tiqqun, esta idea del salario como método disciplinario, que produce una subjetividad y consumidores, es propio de una sociedad disciplinar pero que ahora opera ya bajo la sociedad de control. Es decir, la sociedad disciplinar sigue funcionando, pero se ha sofisticado.
El concepto de ficción no es opuesto al de verdad, la ficción es una narrativa donde podes existir. La del medio ambiente, de la cual los veganos forman parte, Tiqqun va a decir que es la nueva moral del capital, es el nuevo ascetismo bio, que es un metido de disciplinamiento, así como el salario. Sirve para negociar la operación de salvamento del sistema que tenemos (porque otros serían malos, los pueblos originarios son malos comen animalitos, entonces hay que salvar a este sistema que no hace esas cosas) y por otro lado para llevar la misión de salvaje a las comunidades que no han encontrado (por ejemplo a los Awa se les está desmantelando la selva y cada tanto llegan grupos que llevan comida, y "los ayudan", es la cultura que llega y deja su marca como siempre: los Awa no tenían pudor sobre su cuerpo, lo mostraban, y como ahora llega la civilización para "ayudar" se están empezando a vestir. La tesis de Pierre Clastres, a partir de su investigación sobre los guaraníes, identifica que los guaraníes tienen un cacique que es el único que habla en las asambleas, pero no tiene el poder del decreto, solo puede hablar, apelando a sus ancestros, a la tradición, al reconocimiento, no puede comprar favores a otros porque no tiene nada, (los nómades no acumulan bienes). Te puede convencer mediante la palabra pero no puede decidir, ni ordenar a otros. El poder lo tiene pero no lo puede ejercer como dominio, porque no está el dispositivo de decreto, y en definitiva el grupo decide. El cacique también interviene en los conflictos de los integrantes, no impartiendo justicia, sino como encargado de generar la "reconciliación". Si igual persiste la disputa entre los integrantes y estos deciden matarse pierde crédito, a riesgo de perder su puesto, ya que su prestigio depende de mantener la unión en el grupo. En este ejemplo vemos como dispositivo nómade en las sociedades recolectoras tiene que ver con que consumen el alimento de una zona, el cual volverá a crecer porque el grupo se desplaza a otro lugar. Gracias a este desplazamiento para buscar más alimento es que la comunidad no acumula vienes y así no tiene como "comprar" voluntades. Lo que demuestra este ejemplo es que no va a haber manera en la que no peleemos, lo que vamos a tener que tener son dispositivos de elaboración del conflicto más sensatos. Lo que ellos están diciendo es que tener una catástrofe ecológica o tener una crisis medioambiental lo que supone es una catástrofe previa, que es la desconexión con el mundo.
Si vas por la línea de un Deleuze, Guattari, Nietzsche, Foucault, ya hay puntos de encuentro. Lo más interesante o inquietante de textos talescomo los de Tiqqun, es el potencial iconoclasta, de descomposición de esos presupuestos que es lo que te hacen sentir "No tengo de dónde agarrarme". Incluso entre los grupos más radicalizados, la democracia y la asamblea están bien vistas. Incluso en el más hardcore cree que en algún momento vamos a llegar a alguna amnistía apacible donde nos pongamos todas de acuerdo. Lo cual es una ridiculez; ya lo decían Deleuze y Guattari dicen, dentro de misma no nos vamos a poner de acuerdo, imaginate con lo externo. Y la cantidad de sufrimiento que eso produce, nunca llegar al acuerdo, darse cuenta que una está múltiple, desdoblada, que estos múltiples desdoblamientos antagonizan y rivalizan, muchas veces tienen una prescripción, un diagnóstico. Son ácratas, filocomunistas en su vertiente más de principio federalistas y de organización, son antisistema. Y al mismo tiempo no están pensando en un mundo de paz y amor donde todas volveremos a ser campesinas... No se sabe bien qué mundo están pensando. Lo cual está muy bien porque sino es hacer utopía. Y son divertidos los utopistas, pero es ciencia ficción. Quien lee a Fourier hoy es como leer Orwell. Es igual. Solo que es positivo, más lindo.


Deleuze y Guattari tienen un concepto que se conoce como el cuerpo sin órganos. Ellos siempre hacen referencia a los órganos, a los fluidos, y dicen que en nuestra cultura tienen un centro. La mano es para escribir, no para tocarse la concha. Un cuerpo estratificado, organizado por un yo, en el espacio interno. Y en el espacio público, el cuerpo está segmentarizado por los organismos, los cuales nos capturan. Entonces, plantean un cuerpo sin órganos. En Tiqqun se podría hacer la comparación de comunidades sin ese yo, como esas democracias están siempre apuntando al yo, al sujeto. Porque el individuo, no está dicho expresamente en Tiqqun pero lo podríamos pensar, el individuo es la sede en la cual encarna el sujeto. Sin individuo, no tenés sujetos. Es una creación, un poco anterior al sujeto, pero contemporánea. Locke es el primero que empieza a hablar de individuos, antes nadie se sentía un individuo, te sentías miembro de una comunidad, de un clan, de una familia, de un gremio, de una banda, de una secta. Individuo y sujeto son dos nociones contingentes y producidas históricamente por estrategias de poder, pensándolo foucaultianamente, lo mismo que varón y mujer. Entonces, las personas no creían que eran libremente responsables de sus actos, ni nacidas iguales y libres por naturaleza. Por ejemplo uno de los delitos con los que se la quiere procesar a Milagros Sala, la dirigenta jujeña de la Tupac Amaru, detenida enfrentando cargos por Ley Antiterrorista es incitar a la violencia. Si incitar fuera un delito, en realidad, tendríamos que ir a meter presos a los canales de televisión, por ejemplo. Hasta la noción de individuo y sujeto, la gente sabía que hacía cosas siendo incitada ya sea por un demonio que se metió en el cuerpo, dios que así lo quiere, tu familia que es lo más importante, tu clan que necesitaba tal cosa... Nunca era una responsabilidad individual. Esa idea de responsabilidad individual es la que produce la ficción de un sujeto o es solidaria con esa ficción de un sujeto libre y horizontal, nacido igual por naturaleza a todos los otros que tiene que hacerse responsable de sus propias voluntades, como si su voluntad fuera una cosa que surge, emerge en el corazón, de su alma, de su espíritu y actúa por motu proprio. Eso es una ficción contingente. No es la clorofila, no es la fórmula del agua. Tiqqun tiene la potencia de demostrar empíricamente como esas son ficciones contingentes, que no existen o que operan en este mundo pero no siempre han operado. Efectivamente están planteando dentro de la insurrección, durante de la insurrección y después de la insurrección, modos de organización que desegmentaricen y desestratificaquen la segmentariedad y la estratificación propuesta al cuerpo y al espacio. Al hacerlo, hacen la misma que Deleuze y Guattari pero cuando la hacen, se olvidan, de que efectivamente el sujeto está producido, pero no está producido neutro. Hay diferentes sujetos de diferentes materialidades, o sea, no da lo mismo ser esta señora Milagros Salas con esa cara de tortón patrio, de chongazo jujeño, o Diana Sacayán, travesti originaria, que ser Michel Foucault. No le da lo mismo a nadie. Ese sujeto neutro es una producción pero que ya viene con una cierta manera de leer la materialidad del cuerpo.
El "no tengo de dónde agarrarme", es la parte más interesante de Tiqqun. Si la buena conciencia es una potencia que lo que hace es, como un pacman, comerse las líneas de fuga, incluso los lugares más filosos, que más han fugado, más insurreccionalistas, y reterritorializando esta suerte de "Nos vamos a poner de acuerdo", como si la convivencia dependiera de la paz. Ese es el germen del neoliberalismo. A donde lo llevemos, lo vamos a llevar. No importa cuánto caminemos. En "Introducción de la Guerra Civil" ellos van a dividir lo que la hostilidad del enemigo de la ausencia. Hay un tipo de ausencia, y hay un tipo de enfrentamiento, éste último no es necesariamente malo por decirlo de algún modo, porque el enfrentamiento presentifica una acción. O sea, troyanos y griegos, eso es un enfrentamiento. Nosotras no vivimos ahí, por eso no podemos reconocer quién es el enemigo. Si esto fuera un video juego estamos en niveles muy altos, por eso es tan difícil jugarlo. ¿Cómo hago para enfrentarme a algo que tiene el contenido de una denuncia que podría tener niveles penales cuando esto está hecho bajo la forma "Alertar a las mujeres pobres que están siendo manipuladas..."? Estamos en niveles muy elevados pero es como si recién hubiésemos empezado a jugar, porque el nivel de acumulación que te genera llegar del nivel uno al nivel ochenta no lo tenemos. El proyecto del progreso destruyó todo lo que había atrás, y nos hizo creer que todo lo previo al S. XVIII era una mierda que había que tirar, y eso la gente lo cree. Uno de los proyectos de la Ilustración es negar la adquisición de conocimientos y la historia previa, el acervo cultural histórico que teníamos previo del cual ya no sabemos nada. Por eso más allá de las críticas que hay que hacerles, hay que seguir leyendo a Tiqqun, porque son los únicos que nos entregan alguna suerte de manual de cómo jugar este juego, que se han dado cuenta cómo se juega éste juego políticamente. Con los errores y todo.
Me interesa una manera de desconfiar del mundo, ver los dispositivos a partir de los cuales se vehiculizan ciertos mensajes y se pueden ciertas cosas que están siendo hechas y que son susceptibles de ser hechas y que acontecen en pos de matrices de inteligibilidad que las precedieron. Como dice José Martí, saber es la única manera de ser libre, el padre de la patria cubana, el de la guantanamera. Entonces, la provisión de información permanente es un dato deseable. Están entregando todo el tiempo información, presentificar y mostrar en redes sociales, o sea, compartir información, que todo el mundo tenga todo. De ahí a llenar datos en templates para feedback de conexión de redes, que en realidad lo que administran son nuestros gustos de consumo para canalizar estados de ánimo mediante dispositivos y tecnologías o semiosis varias que producen ciudadanos, varones y mujeres, y estados de ánimos, hay un paso, estamos cooperando. Tiqqun está explicando que hay dos grandes líneas, una es la filomarxista, en realidad es la filocontractualista -Marx es solo uno de ellos-, que dice "Confiemos en el progreso, en la tecnología acríticamente", ya sea porque proveerá para todo el hambre del mundo y curará todos los muertos del mundo, o ya sea porque profundizará las contradicciones del capitalismo y la revolución saldrá por si sola entonces ya nadie va a ser barrendero. Y la otra, mala lectura de lo que es un luddita, a cargo de los primitivistas cabeza de tacho, donde la tecnología es per se mala, entonces si yo no tengo un SmartPhone, me salvo. Es como creer que si me voy al Uritorco no como Monsanto, cuando el agua que cae del cielo tiene glifosato. Nadie se pone bajo la lluvia y se toma un vaso de eso, hoy. Bueno, en el Uritorco aunque plantes tu tomate orgánico, funciona igual. Eso no quiere decir que una hace esa cuestión de plantar y demás para de algún modo, desubjetivar, la manera foucaultiana de generar un cuerpo sin órganos. Parece siempre que empezamos de cero, como si no supiéramos nada. Hemos vivido ciento treinta mil sobre la faz del planeta, y cada vez que tengo que plantar una planta de tomate tengo que volver a empezar.
Entonces, hay dispositivos y tecnologías del yo que son globales. Siempre hubo, pero la diferencia de las tecnologías del yo de los antiguos griegos es que no eran globales, eran singulares. Lo que intentaban esas tecnologías del yo, si ibas a la secta órfica-pitagórica, lo que Pitágoras intentaba que hicieras es singularizarte, sustraerte al discurso hegemónico impuesto de lo que era la democracia, que te fueras de ahí, para eso había tecnologías, como las que hay ahora, pero las nuestras hacen lo contrario, producen cuerpos y subjetividades homogéneas. Y tienen la capacidad y la velocidad propias de nuestro momento, capturan rápidamente cualquier movimiento por fuera de eso. O sea, tener los dos brazos tatuados ya es un símbolo de status en Buenos Aires, se mete menos con vos la policía cuando tus tatuajes no se ven tumberos, habla de una clase social. O sea, tienen esa capacidad de reabsorber rápidamente aquello que fue un intento de singularidad.


El problema de la revolución es pensar que es algo que empieza, confirmación teleológica de lo que es una revolución; y luego algo termina y mañana empezamos una cosa nueva donde todas cooperamos y nos entendemos perfectamente bien. Se trata de una herramienta, o sea, una herramienta configura y encarna una relación con el mundo. Ahora, las herramientas son hipertélicas, hiper: por encima, telos: objetivo. O sea, trascienden su objetivo. Es decir, puedo usar el grabadorcito para grabar; también lo puedo usar para un millón de otras cosas. O sea, si tiene la batería alta podría mediante un cable cargar mi celular. Habrá quien tenga los conocimientos técnicos para hacer con esa batería un corto en una instalación eléctrica. Cualquier objeto que pensemos trasciende o supera sus fines, su objetivo. Pero es verdad que cada herramienta configura y encarna una relación con el mundo, por eso plantamos el tomate. No pensando en que si planto tomate de mi huerta es menos transgénico que el que compro en el día, eso no es lo importante. Uno reconfigura una relación con el mundo, vuelvo a tener una relación con el mundo. Por ejemplo, Moby Dick, aún no hay todavía luz eléctrica. Pero, hay aceite de ballena que dura más que cualquier otro aceite, y ahí empieza la caza masiva de ballena. Como se imaginan, cazar una ballena no es algo fácil. Hoy supongo que con una ametralladora o un torpedo podrías ponerte delante de cualquier bicho y le cargás un misil aire-tierra. En ese momento no existía esa posibilidad, entonces era medio cuerpo a cuerpo con el bicho. Hoy, para tener esa suerte de experiencia del entusiasmo y la exaltación te calzás unos anteojos 3D y te vas al cine. Estamos expropiadas de nuestra relación con el mundo. La planta de tomate se planta para volver a tener una relación con el mundo. La que sea. Por supuesto que hay un montón de relaciones con el mundo que están brutalmente equivocadas, que lo que harían sería reterritorializar este mundo. Si vos ponés una granja donde matás los animales sin dolor, es una cuestión de tiempo para tener el capitalismo. Siempre vuelvo a los mismo ejemplos, la verdad que un guaraní tupí con una cerbatana cazando monos para comérselos, no me parece una persona especista no más que un vegano promedio clasemedia de urbe; es más, no me parece un ser humano, con todo el cariño por lo no ser humano. Lo peor que te puede pasar es ser humano, que bien la gente que zafó de esa. No le vamos a llevar ayuda de los fondos de la cooperación porque pobrecitos se están cagando de hambre. Dejémosle de desmantelarles la selva y vas a ver que se organizan lo más bien, con los monos siempre se organizaron lo más bien. Y eso no quiere decir que no estén en una situación donde se comen a los monos, a ver los monos saben que tienen que salir arrancando, no son idiotas. El problema no son los guaraní tupí. El problema son los seres humanos que han hecho las empresas que desmontan esas tierras. O sea, del mismo fenómeno "planto el tomate" yo puedo extraerme a mi y volver a conseguir una relación con el mundo; o puedo reterritorializar la misma eugenesia que tenía Menguele y Hitler, cómo tener el alimento puro, orgánico, que no esté contaminada porque así a su vez nunca enfermaré, y las personas enfermas son gente que se alimenta mal, culpable y responsable de lo que le pasa, porque es una consecuencia de sus actos. Bueno, seguís caminando por ese mismo camino vegano psuedo antiespecista en algún lado te lo chocás a Minguele y a Hitler. Es una cuestión de bandas, en una están los guaraní tupí y los monos que tienen una convivencia sin ausencia aunque no siempre pacífica, y del otro lado está el hostis, el confrontamiento sin decir que estamos confrontando. Éste es el terrible. Eso es lo más importante, detectar cuáles son los mecanismos que hacen que esos discursos puedan operar. ¿Quién va a estar en desacuerdo, en este momento de contaminación de todo, con comer más naturales, alimentarse "bien"? Entonces, en principio esa gente que nunca le faltó la comida. El problema de la falta de B12 en la villa se arregla con una docena de huevos, no con la vitamina B12 inyectable de laboratorio importada, ni con el tomate orgánico.
Pero volviendo, por un lado, están desplegando las dos líneas a favor o en contra de la tecnología, y están pensando una nueva línea que tenga que ver con volver a tener una relación con el mundo. Una persona que se sube a un barco ballenero con un arpón, un barco a vela, saber mirar las estrellas, no perderse en el mar, no tener un satélite volando en el aire que te diga por dónde estás, si se perdían, no volvían, enfrentarse a un bicho que te va a atacar, no se va a dejar matar, va a oponer resistencia, va a intentar darte vuelta el barco, va a llevarte al fondo del mar con bote y todo, no se va a morir sola, es muy inteligente una ballena, se va a dar cuenta que la estás matando, y va a hacer lo que haría cualquier persona inteligente que no somos nosotras y que sí son las ballenas. No se va a ir sola, te vas a ir con ella, para donde ella está fuerte, adentro del mar. Es una mierda tener esa relación con el mundo, pero nosotras tenemos el 3D: la nuestra es 300 millones de veces peor. La nuestra es observación pasiva, es la muerte en vida, la zombificación.
Tiqqun dice que en todos lados hay alianzas. No descartan nada per se, no hay un sólo método, no hay una sola manera, y hay mucha acción individual. A veces pensamos que tenemos que hacer LA acción que gane LA guerra, y no, pueden ser acciones intermedias que permiten desarrollar nuevas herramientas. “Sumás puntos”, no lo vas a hacer de una. “Sumás puntos” para la desubjetivación, la inacción te lleva a la subjetivación del no hacer. Hacer pequeñas cosas, pequeñas maldades. Además no tienen por qué saber si estás sola. Hay un concepto de Emile Armand, de libre asociación: te asociás libremente y espontáneamente con quienes quieran hacer algo en un determinado momento. No hace falta tener una gran plataforma, grupo, comunidad para generar paranoia. Se puede hacer creer es que hay un tejido de personas.


La idea de este mundo es gestionar lo imprevisible. Hay que arriesgar un tanto arrojándose al caos a ver qué puede pasar. Esa idea de que nadie irrumpa, nadie se la juegue, nadie haga nada, eso es una gestión. Lo que gestiona es esa pasividad, que sea todo pacífico. Tiqqun está orientando ese tipo de enfrenamiento a que surja una comunidad. Por eso lo interesante de los partisanos. Que del enfrenamiento surja, por ejemplo, posibilidad de solidaridades o de cómo organizarse solidariamente. Nuestras fuerzas reactivas, nuestras fuerzas de resentimiento no deberían derivar en deseos de represión hacia otras personas. No importa cuánto te odie, no puede ser es que se empiece a desear que la policía te pare y te viole en un calabozo y termines presa por nuestro antagonismo político, ético o biográfico. Esos deseos se empiezan a generar hasta de modo inconsciente que no es un amigo, sino un carón malo y patriarcal que está ahí jodiendo, se dedica a cagarnos la vida. Si con esas fuerzas de la reactividad, no las transmuto en ación lo que voy a tener es el inconsciente haciéndose una panzada. Nietzsche tiene un concepto que es lo intempestivo. Es decir, no ir en contra, que ahí están las fuerzas reactivas, como el resentimiento. Él dice ir al revés de lo que va en tu época, no en contra. Tiqqun a eso le dice desafiliarse, dejarse caer, desertar. El punto es que no logramos ni la primera parte de saber quienes son nuestros aliados. Los partisanos podían reconocer en qué momento de la guerra estamos, y eso nos cuesta, no sabemos qué hacer, y no sabemos con quién hacerlo, porque no podemos delinear hasta donde tal persona es una aliado o no, o para qué es un aliado o no.
Hay un video de una de los primeros textos de Tiqqun que se llama "Y la guerra que apenas ha comenzado". El texto empieza con una breve explicación de unos nodos, que podríamos decir tecnologías, semiosis, con los que estamos conectados que “son de tan diversa índole que ya ni voy a explicar cuales son ni los voy a nombrar”, lo dice el texto. Y hay un explicable voluntariado en los cuales esos nodos son los encargados de prescribir, informar y canalizar estados de ánimos en todo momento. Y explica un período histórico, donde el Imperio Romano se viene cayendo y entonces deja de haber una configuración tan totalizadora, porque el Imperio Romano, como pasó con el Imperio Griego, como pasó con los griegos, más que imperio es Civilización Griega, son grandes configuraciones sociales, o sea, el mundo estaba configurado bajo el Imperio Romano, ya sea por reactividad, o sea, me opongo a los romanos, ya sea, por asimilación. Los romanos tuvieron la picardía de hacer creer romana a gente que vivía en África, es decir extiende sus límites imperiales, o sea es una situación de globalización, por eso ellos toman ese ejemplo. Todo el mundo se cree romano, gente que no es romana. Entonces, el Imperio Romano empieza a caer, ¿y qué hace la gente? Eso está en un texto, "Cómo vivir juntos" de Roland Barthes, donde toma todas las sectas de anacoretas y comunidades que se sustraen tanto de la patrística, o sea de los padres de la Iglesia, como de la Iglesia Católica, durante la época medieval. Ahí empieza el medioevo, con la caída del Imperio Romano, de Oriente y Occidente. A lo largo de todo el medioevo, de la Alta y la Baja Edad Media, vamos a encontrar ejemplos de personas que estaban todo el tiempo fugando. O sea, nuestro gran reservorio de fuga es el medioevo, todo el tiempo la gente se está yendo a la mierda. Desde éstas sectas, tipo beguinas y beguinos, hasta goliardos que se van de las universidades a las tabernas. Para pensar en "Qué hacer", lo dicen claramente, lo que pasa es que claro, una no quiere vivir ahí. Quiere vivir en el mundo de Severino Di Giovanni, y ahí tenés un ejemplo, son los mismos anarquistas los que lo venden.


Dice: "En los últimos siglos del Imperio Romano todo estaba desgastado por igual. Los cuerpos estaban fatigados, los dioses moribundos y la presencia en crisis. Desde las cuatro esquinas de un mundo en exilio, resonaba el mismo ruego: que se termine con esto. El fin de una civilización espoleaba la búsqueda de otro comienzo. Vagar apaciguaba el sentimiento de ser extranjero en todas partes. Era necesario librarse del comercio de los civilizados.
Y mientras célebres sectas experimentaban singulares formas de comunismo, algunos buscaban en la soledad el éxodo necesario. Se llamaban a sí mismos los monachoï, los solitarios, los únicos. Se acomodaban en el desierto, solos, a decenas de kilómetros de Alejandría; y pronto fueron tantos, esos solitarios, esos desertores, que tuvieron que inventarse reglas para una vida colectiva. Y la influencia que tuvo sobre ellos el ascetismo cristiano, los empujó a constituir los primeros monasterios. Y se puede afirmar que de los primeros monasterios nació, en poco tiempo, una civilización todavía más detestable que aquella que la había precedido, pero en cualquier caso nació de allí.
Digo esto para defender e ilustrar el valor estratégico de la retirada ofensiva. Es propio del arte de la guerra que en ciertos momentos valga más producir lugares y amistades que armas y escudos. Quien se exilia, exilia; el extranjero que parte se lleva consigo la ciudad habitable."







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