miércoles, 13 de enero de 2016

Epicuro Taller filosofías de la alegría y máquinas sensibles





Epicuro
Taller filosofías de la alegría y máquinas sensibles
Leo Silvestri


Podemos pensar dos líneas grandes dentro de la filosofía: Una línea que es aristotélica-platónica, filosofías orientadas en la búsqueda de la verdad, el ideal, claramente problemática porque reterritorializa una cantidad importante de impotencias y frustraciones de todo tipo; y por otro lado tenemos toda una línea donde se encuentran las escuelas y grupos de pensamiento tales como epicúreos, estoicos y cínicos, entre otras, orientadas en los pensamientos prácticos para aplicar a la vida cotidiana para construir-encontrar algo dentro de la existencia que tiene que ver con la serenidad, la paz, la calma y especialmente la libertad. Estas filosofías lo que nos enseñan son maneras de vivir, técnicas de la existencia. Aparato teórico que sirve para poner en tela de juicio la propia existencia, para poder reflexionar, hacer un autoexamen (técnica de reflexión de dicha escuela). Armar un sistema inmunológico contra un mundo excluyente.
Tanto cínicos, estoicos y epicúreos tienen muchos puntos de encuentro, ya que surgen en un mismo momento histórico (en una bisagra entre siglo III a.C.y siglo IV a.C.). Momento complejo, donde Grecia sabe que la democracia ateniense no funciona, ese proyecto de la democracia ateniense ha demostrado lo que da: Alejandro Magno, tirano imperial (hijo y resultado de la democracia ateniense, o por lo menos de su sueño transnochado. Podemos también pensar en en la frase de Benjamin “Todo documento de civilización es un documento de barbarie”). 100 años de la polis y la democracia ateniense redundó en un tiran que, por ejemplo, homogenizó la lengua (arrasando con todos los dialectos griegos, por ejemplo) aplanando así las identidades lingüísticas de las diferentes localidades griegas (dejando una única lengua: koiné), además de dedicar su vida a la conquista de territorios, entre otras maravillosas calamidades.
Frente a esta situación donde se muestra la realidad del proyecto de democracia ateniense, surgen estas tres escuelas/grupos de pensamientos, cuyos puntos de contacto principales tienen que ver con oponerse a la cultura, entre otros. Por ejemplo, en sus grupos sorprende la participación de esclavos y mujeres, algo que no se da en la academia platónica. Para estas escuelas y grupos, la filosofía funciona como una medicina.
Epicuro funda una escuela y la retira de la polis, formando lo que se llamaría “El Jardín”, fugando de los asuntos/obligaciones civiles, retirándose de la ciudad.
En ese momento, no formar parte de la ciudad, era considerado un crimen o un castigo ya que el ciudadano era el hombre libre que participaba en los asuntos cívicos. En esta escuela,como en ninguna otra, no se estudia la suma de pensamientos de los filósofos sucedidos hasta el momento, se estudia a Epicuro. La filosofía es una cuestión de secta religiosa y no tiene que ver con la actual formación académica.
Los epicúreos hacen una disimilitud destacable entre naturaleza y cultura. Para los epicúreos la naturaleza es todo aquello que no hizo el ser humano. Y la cultura, lo que sí hizo el ser humano: llenarse de necesidades, creencias e ilusiones que solo sirven para capturar el espíritu. A estas acciones que conforman la cultura, los epicúreos se oponen: el deseo de triunfar, la trascendencia, la gloria, acumular la riqueza, ir a hacer la guerra, et cetera. Deseos considerados catastróficos porque quitan la calma y producen infelicidad. En cambio, la libertad radicaba no en prodigarse irreflexivamente en los deseos, sino elegir cuáles, ya que correr detrás de todos los deseos no nos hace realmente dueños de ellos ni libres, si no por el contrario esclavos.
La escuela epicúrea distingue tres tipos de deseos/necesidades:
  • Deseos naturales y necesarios, por ejemplo comer, tomar agua y dormir porque extirpar el dolor. Lo opuesto a lo cultural.
  • Deseos naturales y no necesarios, por ejemplo comer algo rico pero que no tenga que ver con satisfacer una necesidad natural (como el placer es un bien, en tanto no me haga mal está bien).
  • Deseos ni naturales ni necesarios, por ejemplo: una estatua con mi busto (Alejandro), hacer lo que tu público te demande, no poder dejar de hacer lo que te pide la gente para darte el gusto. Cultural.


Hay una diferencia entre este protocolo y la moral, ya que el protocolo apela a la singularidad. La moral son reglas a seguir que no contemplan la singularidad. Este protocolo, en cambio, viene a contemplar un devenir minoritario, no busca “llenar el estadio de River”. Epicuro plantea que estas series de conductas no son para todo el mundo, eran para las personas que pueden oír, como un “llamamiento”. Un llamamiento a retirarse, dar la espalda a la ilusión de la democracia ateniense, no participar en la asamblea. Pensándolo en ejemplos históricos pero contemporáneos podemos encontrarnos con los jóvenes que quemaron sus documentos de identidad para no ir a la guerra de Vietnam o el medio millón de personas que fueron desapareciendo en el intervalo temporal de una década, negándose al proyecto civil de Reino que Unido .
Los epicúreos van a decir que “makar” (palabra que incluye varios significados: la inmortalidad y lozanía del espíritu, el bien radicado en el placer, manera de vivir de los dioses, estado de divinidad sobre la tierra que no se debe confundir con la idea platónica de lo inalcanzable) unido a “ataraxia”(imperturbabilidad del espíritu, la tranquilidad, la calma) da libertad. Es ecuacional El placer no quiere decir autoprodigarse ni tampoco votos de castidad ni pobreza: ni hedonismo capitalista ni cristianimos. Se trata más bien de desposeer a ciertas situaciones naturales , no darle una trascendencia mayor a algo, pudiendo decir “no” a todo aquello que no me lleve a alcanzar la libertad. Entonces la libertad no es algo que preexiste o algo que viene con los seres humanos, es algo que se construye y se logra incluso bajo las circunstancias más difíciles (de ahí a que en esta escuela hubiera participación de esclavos y mujeres). Esa libertad adquirida mediante una serie de técnicas que están orientadas al autogobierno permite colocar la libertad en un lugar en la que ningún tirano podría acceder: imperturbabilidad.
La idea de filosofar para Epicuro era encontrar un remedio a la concepción de la época. Una época que se está desmantelando con respecto a su proyecto fundacional. Y para eso, habla de huir de la cultura (delimitando el espíritu a aquello que es natural, es decir aquellas cosas que si no hacemos nos morimos).
Si se quiere darle bienestar al cuerpo, hay que renunciar a los deseos externos del cuerpo. Pero no es en sí la negación del cuerpo del cristianismo, sino el cómo estar en el cuerpo. No se debe confundir con una interpretación cristiana, ya que ésta habla de voto de pobreza. El epicúreo no va a rechazar una invitación a un banquete, pero no va a trabajar u orientar su vida en pos de conseguir ese banquete. El cristianismo directamente negaría al cuerpo.
La idea es que el cuerpo sea libre y potente, no resignarlo como sucede en el voto de pobreza o castidad. Para lograr esa áskesis en realidad tendríamos que negar todo lo exterior al cuerpo, que es cultural, por ejemplo: la gloria, la riqueza, la preocupación por las habladurías, etc. Eso es lo que no haría bien al cuerpo, lo que habría que negar. Por eso conviene privarse de determinados placeres, no porque los placeres sean malos en sí(ésta afirmación sería una moral) sino porque nos traerán preocupaciones.
El problema de los elementos que conforman la cultura (la gloria, los bienes materiales, deseo de ser alguien,…) es que producen una serie de penas aún mayores, obturando la imperturbabilidad. No se trata de una renuncia total, sino de decir que no cuando nos convenga. Convenir, para nuestra lectura, quiere decir, aquello que incremente mis potencias. Es importante diferenciar ética de moral. El problema de la moral, es que no es siempre es la misma, que es contingente, es decir: una serie de reglas históricamente producidas haciéndolas pasar por universales teniendo que ser las mismas para todas. Hoy fumar está mal, y mañana se podría ir presa por no fumar. Lo que hoy está bien, mañana puede no estarlo. Todas nuestras costumbres y características que hoy nos parecen que hacen el bien y de las que participamos alegremente, quizás mañana no lo sea y se criminalicen. La ética en cambio, la definimos como el arte de lo que le conviene al cuerpo, y lo que le conviene al cuerpo es aquello que incrementa sus potencias. Si hablamos en un término más contemporáneo podemos nombrar a Spinoza que nos dice que si lo que incrementa estas potencias depende del incremento de las potencias de otros cuerpos, no se podría lograr nuestro incremento de potencia sobre la desincrementación de las potencias de otros cuerpos. En el caso de que los cuerpos no se compongan/no combinan/disputan, se incrementarían las potencias por separado.



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