viernes, 31 de julio de 2015

Discapacitada y catálisis

Discapacitada
Perdí la cuenta de la cantidad de veces que alguien usa irracionalmente  "discapacitada" para decir “limitada”. En el paradigma capacitista de la normalidad heteronormal un límite está dado por la ausencia de algo, tal como Freud nos enseñó a todas, o por la diversidad de la funcionalidad de un mecanismo. En el paradigma capacitista que la heterosexualidad heterocapitalista y biopolítica construyó “discapacidad” supone poder o no hacer algo, estar impedida, y significa tener la sensorialidad o las potencias arrasadas.
Es verdad que reconozco que mi futuro se manifiesta más incierto que el de muchas de uds, que mi cuerpo no está íntegro, aunque parezca que el de ustedes de sí. Es verdad que dependo de la electricidad y de la jeringa. Que mañana no sé.
También es cierto que conozco pocos por no decir ningún  cuerpo tan intenso en sus potencias como el mío, en sus múltiples capacidades y potencias, y no es por negar las partes que me han ido cortando, los tejidos que he perdido, o la condición mutante que porto, del mismo modo que he visto pocas veces gente con mayor capacidad de afectación que esas personas diagnosticadas de autismo, o más intensidad de alegría inclusive en un mundo que les usa de insulto e injuria que esas personas usualmente llamadas down por un aparato biopolítico médico legal que cada una de esas personas que nos usa de insulto o para predicar sus límites y propias incapacidades se afirma en sostener cada día con sus actos (Esto te lo dedido a vos especialmente Chino, a quien no conozco en persona, pero sé que me caes tan mal como me caen cualquier humano chiquito, ni más ni menos, que tampoco tengo una visión romántica de la niñez, ni siquiera la tuya fugando de un régimen de opresión).
No se puede aprender discriminando del mismo modo que es menester incomodar  a quienes incomoda con su microfascismo que tantas portamos dentro, caiga como caiga.
Ante la violencia de la opresión el pacifismo suplica pedagogía para aprender, como quien pide educación sexual anticonceptivos y aborto legal, moralmente, pero las negras nos enseñaron que  a la violencia de la buena conciencia hay que responderle.
También nos enseñaron que somos esclavas de un régimen del cual hay que fugar, y que oscuro y negro son palabras hermosas que no deberíamos utilizar para hablar de complejo, difícil o corrupto.
Y que nos guste o no, no somos todas hermanas, ni siquiera aliadas.
Lamento mucho que algunas de ustedes piensen que porque un médico no les dijo lo contrario no portan cuerpos diversos en sus funcionalidades, sentires, desarrollos y potencias. También lamento que sean tan poco capaces de usar el vocabulario al máximo de su posibilidad no de inclusión sino de expansión. Lo lamento sinceramente por todas ustedes, las que callan, las que no oyen, las que se hacen las tontas, porque el reino de los devenires están obturados. Lo que no lamentaré nunca es molestarles, ponerlas nerviosas, hacerlas sentir mal, retorcerlas, arruinarlas, y si algo espero de mis intestinos es que cada día más produzca pedos y mierda, para devolverles, como las personas así llamadas autistas, un poco de todo lo que ustedes producen legitimándose desde su reinado de creerse más, mejores, o normales.
https://www.youtube.com/watch?v=oTgv-3K9mg4


catalisis
En lingüística y gramática se usa un procedimiento que se llama catálisis mediante el cual, si mal no recuerdo, podemos inferir una conclusión reemplazando o reponiendo una palabra por otra. Por ejemplo, para saber en qué casos el uso de “que” o “de que” es correcto basta decir “Pienso de eso” en vez de “Pienso de que hay ir al mercado” para saber que en este caso no se usa la preposición “de” luego del verbo “pensar” por producir una agramaticalidad.
Una buena manera de saber si ud está reterritorializando lisa y llanamente   un facho utilizando el mismo método.
Por ejemplo, si usted en la siguiente oración “No poder hablar fluido inglés me hace sentir discapacitada” modifica el lexema “discapacitada y coloca ”“No poder hablar fluido inglés me hace sentir mujer” o “No poder hablar fluido inglés me hace sentir índigena” o “No poder hablar fluido inglés me hace sentir villero” o “No poder hablar fluido inglés me hace sentir negra” o “No poder hablar fluido inglés me hace sentir lesbiana” y se ofende, entonces es que el “discapacitada” está siendo usado de una manera ofensiva.
Y no es que yo quiera defender la corrección política.
Pero desearía vivir en un mundo donde se use el lenguaje al máximo de capacidad de obrar del mismo modo que me gustaría no tener que contenerme y poder golpear cada vez que me insultan sin quedarme sin laburo o sin que piensen que el problema lo tengo yo
Desafío para mi cuerpo, como me pide mi profe de kick boxing, pelea pensando, no te dejes arrebatar y no te vayas para adelante, no pierdas el equilibro y no te abras desvalanceándote.
http://leocatlove.blogspot.com.ar/2015/03/games-of-crohn-elegirias-enfermarte-si.html

domingo, 5 de julio de 2015

Postales



Postales

para Macky, sit tibi terra levis


Cuando una de mis alumnas de 70 y pico de años se moría de cáncer el año pasado, después de luchar contra él 8 años, me contaba que su marido estaba harto, cansado, peleaban. Ella me decía “él no entiende que yo no elijo estar así”.

En un encuentro antiglobalización del 2009 en Copenhagen se había armado algo que se llamaba el Trauma Support, para activistas que quedaban después de las manifestaciones y de la represión sensibles y vulnerables. La idea la había tenido un muchacho inglés que en una acción directa se había roto las dos piernas y tuvo que estar postrado meses. El había recibido toneladas de solidaridad y apoyo. Pero su compañera, que probablemente le limpiaba el culo todos los días había quedado más rayada que una cebra, y más que el “gracias” de él, no había recibido nada de apoyo. Sin ahondar en cuestiones de género sobre el papel de las mujeres eternas cuidadoras, la realidad es que el mundo entero identifica -o al menos tiende e intenta identificar- a la persona damnificada, pero no a la locura y desazón que la enfermedad produce en quien cuida de quien enferma. Y quien enferma quisiera guarecer a quien le cuida, pero no tiene resto ni cuerpo para hacerlo.

Una existencia formidable da la batalla final en un lugar lejano de mi casa en este preciso instante. Si bien todas nos estamos muriendo, algunas se nos van antes, y no precisamente durmiendo a la noche placidamente y sin darse cuenta. Da bronca, furia, diría, habiendo tanta gilada por ahí que no se merece ni un poco la vida, que justo sea esta persona la que padezca. Yo la he seguido a ella mucho más que ella a mi. Yo he sabido más de ella que ella de mi. He aprendido más yo, no sé si he podido devolverle algo. Y nos está enseñando a todas como la kohan que es una lección de cómo vivir, y cómo morir, y de qué es la teoría y la práctica y el feminismo y el lesbianismo y el queer. Nos está enseñando a no quejarnos, a estar alegres incluso cuando parece que no podemos nada, a sanar. Nos ha hecho a algunas más amigas, y a todas, sus compañeras, incluso a mí, que no he sido nada en su vida más que una admiradora. Quisiera que fuera casi cualquier otra persona que estuviera en su lugar, quisiera que no se vaya, del mismo modo que a veces me gustaría no tener Crohn. Cuando una persona así pelea su última batalla, no mucho más tiene importancia, excepto la alegría y aprender. Te digo gracias como forma de decir te quiero, siento que compartimos un camino, nos toca este arduo andar. Ojalá me sientas tu compañera tanto como te siento al lado mío, me dijo, yo no me atrevería a decir tanto. Cuando pienso en ella, pienso no tengo tiempo para sentirme mal, solo tengo tiempo para seguir sanándome hasta que Crohn esté tan estable que solo nosotras dos sepamos que vive en mí.

Adoro el boxeo de Sergio Palma, campeón supergallo de 1980 a 1983, cuando una lesión irrecuperable en la mano lo hizo colgar los guantes.