jueves, 3 de diciembre de 2015

Día disca

dicen que hoy es el día disca
para mi es el día de quienes tenemos una condición que pone en duda el estandar de normalidad por el cual otros luchan somos medicalizadas, ya que no pudieron criminalizarnos, o a veces ambas
nunca te olvides que una condicion no puede curarse y que bueno que asi sea porque no tenemos nada, nada mas que nuestra fuerza de existir que socava los cimientos donde los normales celebran su normalidad, que nos den el diagnostico que nos den a lo que nos afecta, aunque no se vea y por ende la gente crea que no tenes nada, o se vea mucho y solo sepan entonces ver lastima, y pese a la falta de consideracion de quienes se creen aptos y jovenes y perennes todas de un modo u otro vamos a pasar por donde ya nosotras estamos
que nuestros cuerpos siempre sean, como en el poema de Pizarnik. amados espacios de revelaciones y que el padecimiento al cual la opresion médica o humana te somete sea utilizado para vibrar en una intensidad tan alta que se haga inaudible para la necedad
en este día querida y queride disca
mutante y orgullosa
te regalo este poema que espero te acompañe como me acompaña a mi


Los enfermos y los médicos (Artaud)

La enfermedad es un estado,
la salud no es sino otro,
más desagraciado,
quiero decir más cobarde y más mezquino.
No hay enfermo que no se haya agigantado, no hay sano que un buen día
no haya caído en la traición, por no haber querido estar enfermo,
como algunos médicos que soporté.
He estado enfermo toda mi vida y no pido más que continuar estándolo,
pues los estados de privación de la vida me han dado siempre mejores indicios
sobre la plétora de mi poder que las creencias pequeño burguesas de que:
BASTA LA SALUD
Pues mi ser es bello pero espantoso. Y sólo es bello porque es espantoso.
Espantoso, espanto, formado de espantoso.
Curar una enfermedad es criminal
Significa aplastar la cabeza de un pillete mucho menos codicioso que la vida
Lo feo con-suena . Lo bello se pudre.
Pero, enfermo, no significa estar dopado con opio, cocaína o morfina.
Y es necesario amar el espanto de las fiebres.
la ictericia y su perfidia
mucho más que toda euforia.
Entonces la fiebre, la fiebre ardiente de mi cabeza,
-pues estoy en estado de fiebre ardiente desde hace cincuenta años que tengo de vida-
me dará
mi opio,
-este ser-
éste
cabeza ardiente que llegaré a ser, opio de la cabeza a los pies.
Pues,
la cocaína es un hueso,
la heroína, un superhombre de hueso.









 "Quiero que la gente haga una mueca. Quiero que me vean como una cliente dificil, una a quien el destino/los dioses /lo virus no la han tratado bien, pero que sin embargo es capaz de enfrentarse a una verdad brutal en plena cara. Como tullida, soy arrogante" nancy mairs

quiero ser tu amiga problemática, tu paciente dificil, tu profesora que muerde, no tengo ganas de hacertela fácil
quiero interpelarte porque esa normalidad que nunca objetas y que te parece dada y garantizada de principio a fin y por siempre cada vez que me tienen que meter un cateter o me hacen esperar en una sala donde solo hay ancianos porque yo con mis 39 ya tengo dificultades de anciana tambien me interpela a mi
quiero devolverte exactamente la misma incomodidad que me incomoda a mi y que vos das por sentada porque en esa silla podes sentarte a tus anchas
quiero borrarte la sonrisa de éxito y la alegría de la fiesta a la cual estoy invitada en tanto y en cuanto no pueda llegar


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