martes, 22 de septiembre de 2015

deportes de combate y mujeres

Hay  un criterio desafortunadamente muy extendido en los deportes de combate (y en otras disciplinas deportivas) que afirma que es mejor que las mujeres entrenemos con varones porque ellos entrenan mas fuerte

No voy a atacar la misoginia encubierta y encarnada (cuando es dicho esto por una mujer) porque para eso están mis talleres y mis libros

Pero lo voy a atacar desde un lugar aún más contudente que no tiene que ver con oponer sexos ni capacidades

Tengo un maestro con 25 años de experiencia en los deportes de combate o más que siempre dice algo que yo también he venido observando en esta casi una década en los deportes de combate:

rara vez se ve la disciplina, el compromiso, la seriedad de las chicas que se toman en serio los deportes en los chicos

Por supuesto hay una gran mayoría de mujeres que van a hacer deporte por los más diversos motivos que no tienen que ver con la competición, todos altamente justificables, como hay chicos que van a los dojos para bajar la panza y también es válido

Aprendí en el ring y lo aprendí guantenado con pibas mas grandes, más fuertes, algunas profesionales, y algunas claramente dotadas que nadie te pega tan fuerte como una chica a otra chica

¿Por qué?

Porque a veces la diferencia física entre chicos y chicas es tan abismal que si un varón nos entrara con la fuerza con la que entra una mujer  a otra mujer, un varón nos mataría, especialmente cuando estamos hablando de chicas livianas (hasta 65 o 70 kilos, como es mi caso).

Entrenar con varones es genial y me encanta, no lo cambiaría. El colegio me gustaba mixto, el dojo también.

Pero no hay que creer que preferir entrenar con varones es la panacea de nada porque solo los varones muy mala leche, muy misóginos, muy anti mujer te entran en la lucha (cuando hay tanta diferencia de peso) de la manera que una chica de mas o menos tus mismas proporciones.

Entrenar con chicos nos hace creer grosas pero es una falsa seguridad porque ellos no están yendo a fondo, excepto en esas contadas oportunidades cuando tienen más o menos nuestras proporciones físicas. Un buen compañero no va a todo o nada con una compañera. Esa es la verdad.

Nada reemplaza encontrar una rival con pilas, disciplina y polenta, de mas o menos las mismas características físicas que nosotras que nos ataque con vehemencia y sin piedad.

Es dificilisimo encontrar una sparring de nivel, no obstante no es reemplazable por el cuerpo de un chico que, a menos que tenga unas características físicas aproximadas (yo guanteba con uno de 54 kilos, desgraciadamente no lo tengo más cerca), nunca nos exige como te exige una chica de tu misma contextura

Acerca de la buena onda, el compañerismo, el "si ayudamos a una a crecer crecemos todas", acerca del exigir a las compañeras para que todas juntas seamos mejores, de ponerle las pilas, y de ser necesario los puntos, para que entrene a conciencia, con seriedad y fuerza, no me voy a meter.

Usualmente guanteo con varones, lo agradezco, lo valoro y me digo es lo que hay, también. Aprovecho la situación: les entro a la gran mayoría sin asco a sabiendas que no me la devuelven tal cual, porque me romperían la pierna en la primera patada (cosa que una chica pila de mi peso sabe que hay muchas menos posibilidades de que ocurra  así me patee como para arrancarme la pierna y por eso se puede dar el lujo de ir fuerte).

Dentro mío sé que son buenas personas esos compañeros con los que guanteo justamente porque ninguno de ellos con sus entre 65 y 75 kilos de peso me pega como se pegan entre ellos (si lo hicieran no tendría sentido para mi, seria una carnicería).

Para que en los dojos haya chicas con ánimo de competencia o espíritu deportivo aguerrido es básico hacer causa común entre nosotras, arengarnos a que nos pongamos las pilas, a que entrenemos fuerte y dejar de despreciarnos las unas a las otras como si entrenar entre nosotras fuera una mierda porque somos menos o podemos menos o nos ponemos las pilas. Así como aprendimos que valemos menos, aprendimos a despreciarnos y a no solidarizarnos para que crezcamos juntas. Y esa tarea se desaprende en el cuerpo. Como se aprende a ser "profesionales" y a la hora de entrenar dejar las diferencias de lado y dedicarnos a eso, a entrenar.

Entrenar con varones solo produce esa falsa seguridad, y cuando te agarra en un ring una que está realmente preparada (o en un tatami), una que entrena no solo para moverse un poco (lo cual, insisto, es super válido, e incluso se puede hacer a excelente nivel) nos hace mierda, porque nosotras pensamos que entrenar es ese placebo que los buenos compañeros hacen con nosotras pero que no van a fondo.

Doy fe que nunca nadie me pegó un cross de izquierda tan fuerte como maría, la primera piba con la que pelee en miramar, y no es que mis compañeros no me hayan dado buenas murras o que sus cross no sean secos y netos, es que nadie te entra tan fuerte como cuando la rival sabe que la lucha es pareja y no desigual, por eso también debo decir que en Bjj las mayores exigencias me las han hecho sentir chicas muy cercanas a mi nivel, cinturones blancos o azules de casi mi peso que saben que si me exigen no me despedazan y por eso van a fondo.

Pensar que una mejora entrenando con tanta desigualdad como la que supone entrenar con chicos solamente (especialmente de cualidades físicas mucho mayores) es una mentira que encubre todo el auto odio encarnado que las chicas tenemos por otras chicas y por nosotras mismas que es menester deconstruir dentro nuestro si queremos algún día dejar de ser asesinadas.

Creo que vale muchísimo la pena entrenar con mujeres, entrenar a fondo, entrenar a conciencia, tanto con las que saben mucho como las que saben poco, con las que son buenas y las que no tanto, con las que quieren ganar medallas de oro y las que quieren bajar la panza y saberse un par de trucos de autodefensa. Creo que entrenar juntas nos hace sólidas, nos hace fuertes y nos da la medida real de las oponentes en los torneos, del mismo modo que creo que ningún taller de autodefensa exclusivamente con mujeres te permite darte una idea cabal de cómo es luchar con un varón luego en la calle (y es por eso que creo en los deportes de combate mucho más que en los talleres de autodefensa aunque entiendo porque esos espacios existen y que no siempre por motivos de excelencia deportiva). Creo que la excelencia deportiva o el compromiso con lo que sea hace en el deporte debe ser alcanzando de manera individual pero apoyando a las demás.

Reafirmar esa idea de que solo entrenando con chicos se mejora deportivamente y que es lo que conviene hacer es no solo un disparate en términos deportivos sino también es completamente contrario a lo que nos conviene como grupo.

Y para distender, dejo este video muy divertido que a mi me causa mucha gracia porque se burla de como nosotras solemos ser nuestro peor enemigo.

https://www.youtube.com/watch?v=yvHyZCow_gI

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