jueves, 3 de diciembre de 2015

Día disca

dicen que hoy es el día disca
para mi es el día de quienes tenemos una condición que pone en duda el estandar de normalidad por el cual otros luchan somos medicalizadas, ya que no pudieron criminalizarnos, o a veces ambas
nunca te olvides que una condicion no puede curarse y que bueno que asi sea porque no tenemos nada, nada mas que nuestra fuerza de existir que socava los cimientos donde los normales celebran su normalidad, que nos den el diagnostico que nos den a lo que nos afecta, aunque no se vea y por ende la gente crea que no tenes nada, o se vea mucho y solo sepan entonces ver lastima, y pese a la falta de consideracion de quienes se creen aptos y jovenes y perennes todas de un modo u otro vamos a pasar por donde ya nosotras estamos
que nuestros cuerpos siempre sean, como en el poema de Pizarnik. amados espacios de revelaciones y que el padecimiento al cual la opresion médica o humana te somete sea utilizado para vibrar en una intensidad tan alta que se haga inaudible para la necedad
en este día querida y queride disca
mutante y orgullosa
te regalo este poema que espero te acompañe como me acompaña a mi


Los enfermos y los médicos (Artaud)

La enfermedad es un estado,
la salud no es sino otro,
más desagraciado,
quiero decir más cobarde y más mezquino.
No hay enfermo que no se haya agigantado, no hay sano que un buen día
no haya caído en la traición, por no haber querido estar enfermo,
como algunos médicos que soporté.
He estado enfermo toda mi vida y no pido más que continuar estándolo,
pues los estados de privación de la vida me han dado siempre mejores indicios
sobre la plétora de mi poder que las creencias pequeño burguesas de que:
BASTA LA SALUD
Pues mi ser es bello pero espantoso. Y sólo es bello porque es espantoso.
Espantoso, espanto, formado de espantoso.
Curar una enfermedad es criminal
Significa aplastar la cabeza de un pillete mucho menos codicioso que la vida
Lo feo con-suena . Lo bello se pudre.
Pero, enfermo, no significa estar dopado con opio, cocaína o morfina.
Y es necesario amar el espanto de las fiebres.
la ictericia y su perfidia
mucho más que toda euforia.
Entonces la fiebre, la fiebre ardiente de mi cabeza,
-pues estoy en estado de fiebre ardiente desde hace cincuenta años que tengo de vida-
me dará
mi opio,
-este ser-
éste
cabeza ardiente que llegaré a ser, opio de la cabeza a los pies.
Pues,
la cocaína es un hueso,
la heroína, un superhombre de hueso.









 "Quiero que la gente haga una mueca. Quiero que me vean como una cliente dificil, una a quien el destino/los dioses /lo virus no la han tratado bien, pero que sin embargo es capaz de enfrentarse a una verdad brutal en plena cara. Como tullida, soy arrogante" nancy mairs

quiero ser tu amiga problemática, tu paciente dificil, tu profesora que muerde, no tengo ganas de hacertela fácil
quiero interpelarte porque esa normalidad que nunca objetas y que te parece dada y garantizada de principio a fin y por siempre cada vez que me tienen que meter un cateter o me hacen esperar en una sala donde solo hay ancianos porque yo con mis 39 ya tengo dificultades de anciana tambien me interpela a mi
quiero devolverte exactamente la misma incomodidad que me incomoda a mi y que vos das por sentada porque en esa silla podes sentarte a tus anchas
quiero borrarte la sonrisa de éxito y la alegría de la fiesta a la cual estoy invitada en tanto y en cuanto no pueda llegar


martes, 1 de diciembre de 2015

Deja que yo y mi desatino corramos este riesgo: Mesa AMMAR, Carpa Roja frente al Congreso, CABA. 2015.


Deja que yo y mi desatino corramos este riesgo
Mesa AMMAR, Carpa Roja frente al Congreso, CABA. 2015.


Para todas las compañeras de AMMAR y todas las putas de este mundo




Había considerado comenzar esta presentación hablando de cómo desde los 12 años, tanto en el barrio como en la familia, se me ha dicho “puta” con el mismo nivel de agresividad y escarnio, para ponerme en el lugar de aquella que cuidará de enfermos y se brindará sexualmente a un varón por nada a cambio, como quien me grita “milica”, “yuta” o “botona”. Había también considerado hablar de mi propia vida como call girl y dominatrix, pero como se trata de una práctica altamente extendida dentro de la población tanto marginal y precaria como dentro de la más rancia clase media universitaria –igual que el aborto, mal que le pese a tanta gente- y tan extensamente escrita y descrita (magníficas bibliotecas enteras de feministas que o han trabajado en los servicios sexuales -y a mucha honra- o los han apoyado desde la hegemonía de su lugar de enunciación como Nestlé, Preciado, Federici, Butler, Rubin, Califia y Despentes entre otras –aunque se quiera negar e invisbilizar esas prácticas y esos apoyos cuando visitan la Argentina) que no podría decir nada demasiado original. Asimismo, estamos a un nivel de sociedad de control donde tal vez contar mi relato autobiográfico acerca de cuanto me enorgullece no haberme siempre prodigado sexualmente y haber conseguido ser gratificada económicamente por ello podría significar -so pretexto de la buena conciencia, el bien estar y el feminismo del Bien contra el Mal- que alguna persona ociosa con sueños punitivistas y desvelos represivos utilice mis dichos para procesarme penalmente por alentar y promover la esclavitud sexual, como si yo fuera una proxeneta en vez de una testimoniante a favor de la autonomía de las mujeres principalmente y de las personas en general.
Por todo lo dicho antes, hoy vengo a afirmar que efectivamente soy abolicionista. Soy abolicionista porque estoy a favor del trabajo sexual autónomo, de su auto-organización, su agremiación y sindicalización. Abolicionista, si, del estado totalitario que gracias a un inexplicable voluntariado del Imperio acalla la divergencia, la libertad de expresión, la parresia, que persigue, patologiza y criminaliza toda conducta tanto sexual como social, todo elemento subversivo, insubordinado e insurreccional, que no pueda ni quiera ser subsumido bajo los cánones de la normalidad donde las personas de Bien, que votaron a Hitler y que no solo cerraron las ventanas cuando se chupaban a las vecinas ya antes del 76 sino que llamaron a los ratis para dirimir sus diferencias y censurar cualquier argumento o forma-de-vida que diera cuenta de cuán mediocres e inexistentes eran, hoy van forjando las líneas políticas mediante las cuales se monta la industria del montaje y el hostigamiento para silenciar cualquier tipo de manifestación contraria a lo que se nos quiere convencer que siempre fue y será. Soy abolicionista, si, de todas las instituciones que promueven la criminalización de las minorías sexuales y de expresión de género que no deseen ser reterritorializadas bajo las egidas de los dioses de la heterosexualidad (amor, matrimonio, pareja), especialmente de las minorías que quieren ejercer el trabajo sexual; abolicionista de la gratuidad del amor en pos de las formas de afectación y el tendido de redes amicales donde tal vez no estaremos totalmente de acuerdo pero sabemos con quiénes no hay diálogo y con quiénes si brindamos, y entendemos que no le hacemos el trabajo fino a los aparatos represivos, porque tanto los dispositivos de salvataje rescatista psi como el de opresión represiva policial son los que nos caen encima, no solo a las que ejercemos o ejercimos el trabajo sexual, sino a todas las que no nos conformamos con patria, familia, propiedad, buenos modales en las mesas queer políticamente correctas. Soy abolicionista de todas aquellas que en pos de ayudar a las víctimas proscriben, denuncian y facilitan la persecución y la violación cuando no la alientan de aquellas que somos sobrevivientes porque no toleran que algunas tenemos lengua y somos yeguas y queremos el derecho a correr el riesgo del desatino, al decir de Antígona, desafiando a los Creontes y sus poderes, y reclamamos nuestra parte de placeres en el banquete de la vida, y no solo un lugar tranquilo en la reunión de consorcio de la heteronormalidad universitaria de desayunos de lobby de la política clásica. Soy abolicionista sí de un microfascismo que se postula feminista sin suciedad, que vehiculiza un acceso aún mayor hasta lo intolerable, hasta forzarnos al suicidio, del control vigilante de los métodos de subjetivación dentro de la docilidad, que para no hacer olas, no quedarse sin reunión de té y masas finas los fines de semana y no ofender las buenas costumbres de las familias policíacas teme blasfemar y ofender lo establecido pero no titubea a la hora de utilizar los derechos conquistados como privilegios con los que se nos ultraja una y otra y otra vez; soy abolicionista, de un régimen punitivista, aliado con los poderes legales y psiquiátricos, que junto a la industria del rescate y de la judicialización de cualquier conflicto no se demoran y no dubitan en erradicar de la faz del planeta cualquier manifestación alegre que todavía goce de potencia como para obstaculizar la reterrritorialización del totalitarismo estatal hasta en los elementos más tenúes de nuestra cotidianidad social. Soy abolicionista porque no comprendo cómo podemos creer que cobrar por practicarle sexo oral pago a un varón es menos digno que limpiar el baño cagado por los hijos paridos sin violencia obstétrica y parto orgásmico de la maternidad subversiva de una familia de lesbofeministas profesionales blancas y universitarias; porque se me ocurren pocas cosas más hipócritas que derrocar el patriarcado apelando a sus instituciones e instutidos más representativos como el poder judicial, el despliegue de sus fuerzas armadas y sus escuadrones anti vicio de la mano de los regímenes de verdad moral del aparato médico psicológico, el amor y la sexualidad sagrada; porque no comprendo cómo se puede trabajar en pos de la independencia económica y afectiva de las mujeres y luego prohibirles y perseguirlas cuando la consiguen mediante la utilización de su herramienta más potente: el cuerpo; porque me excede cómo es que somos autónomas para votar, ser madres, parir, insertarnos en el mercado laboral como fuerzas de seguridad y profesionales corta cabezas de otras, para elegir marido o esposa pero no para usufructuar con nuestro cuerpo; porque me parece altamente desempoderador y subestimador estar imponiéndoles a otras cuán oprimidas son cuando hace meses que no se cobra el propio salario y cuando una se ha tenido que arrodillar a chupar la infame kilométrica escalera de humillaciones en el ascenso social para conseguir la posición de privilegio desde donde policiar a aquellas que no se han hincado; porque me resulta irracional que pensemos que somos libres para operar dentro de los marcos de las legalidades heteronormales y consentir nuestra esclavitud por amor pero no para estar en las esquinas tarifando nuestro tiempo de manera autónoma; porque no encuentro argumento más patriarcal que suponer que estamos definidas por lo que hacemos con nuestras cavidades y que sea inaceptable pedir gratificación monetaria por satisfacer sexualmente a un hombre o a quien sea; porque me rehuso a tener una existencia tan colonial que no comprenda que las trabajadoras sexuales tienen algo para decirnos y enseñarnos a todas más allá del mismo plañidero lamento victimista que les garantiza su existencia social bajo nuestras reglas que lavan nuestras propias conciencias privilegiadas; porque ya soy lo suficientemente adulta como sacar provecho y rédito económico de donde me plazca y porque exijo que mi libertad no esté tutelada estatalmente: porque el sexo sin amor y por dinero no es más degradante que el que ocurre entre personas que dicen amarse; porque me resulta más violento que no me permitan elegir mi propio desatino; porque hay tanto esperma en una francesa como en la inseminasión artificial y porque lucho para poder interrumpir sin morir ni caer presa lo que ese esperma produce en mi cuerpo en el momento que yo quiera; porque no hay argumento más anti trabajadoras que suponer que quienes reclaman derechos laborales -considere yo lo que considere sobre esa labor- son privilegiadas; porque todas tenemos el culo sucio y solo existe la reducción de daños; porque me niego a policiar a otras mujeres; porque la esclavitud significa no percibir ingresos por las tareas prestadas por amor y por miedo a la soledad; porque quien denuncia se exime; porque nos confundimos si opinamos que dominación es querer percibir ganancia y generar auto-economía en vez de no percibir haberes; porque no es necesario tener un orgasmo cada vez que una realiza una transacción comercial; porque estoy harta de que ser considerada pura vulva, solo sexo, o sexualidad sagrada; porque no hay nada más contradictorio que se me exija como argumento anti trata que no me deje usar por los varones y no cobrarles por lo único que de mi quieren; porque no hay dominación mayor que no permitir el ingreso al debate sobre el trabajo sexual a las trabajadoras auto-organizadas; porque es soberbio pensar que cualquier asimetría produce dominación –o acaso alguien realiza una asamblea para ver como se le arregla la media suela con el zapatero-; porque las mujeres casadas tampoco tienen garantizado su orgasmo y porque no hay lugar mas peligrosamente femicida que la familia heteronuclear; porque me niego a que se me patologice porque prefiero el dinero al orgasmo o el amor; porque no quiero ir al cielo donde queman brujas incovenientes y porque no se me ocurre mejor negocio para el androcentrismo que nosotras desunidas prodigándonos gratuitamente por amor o miedo a la soledad; porque me he beneficiado de un régimen que deja a otras sin voz y es menester que yo le ponga el cuerpo para hacer audible su demanda; porque soy discapacitada, convivo con una enfermedad degenerativa y tal vez yo misma -en tanto el régimen hetero-capitalista exista- deba más temprano que tarde adquirir servicios sexuales para mi propio bienestar psicofísico y no quiero ser penalizada cuando ya he sido diagnósticada.
Por todo eso, tal vez las trabajadoras sexuales agremiadas, con sus diferencias, contradicciones, con sus aciertos y sus fallas, estemos o no de acuerdo con las leyes, o con las sindicalizaciones, las putas, las que cobran, las que se están haciendo ver y oir ya no como víctimas irrecuperables de un maltrato que oh casualidad nunca le ocurre a la buena señora del bien de las instituciones académicas feministas, excepto cuando se topa con un monstruo, sea una de las poquísimas posibilidades que aún tengamos de precipitar devenires por fuera de las cartografías y los marcos de restricción y reapropiación propuesto por quienes no dudan –dado que ya sea su estrecha mente no da para pensar otros mundos posibles ya sea porque cobran por restringir que puedan ser pensados esos otros mundos- que cualquier situación solo puede ser resuelta y mediada cediendo el poder, la capacidad de acción y respuesta a través de las instituciones que cargan y embisten sin ningún miramiento contra cualquier tipo de insubordinación. Y todo eso es realizado mediante la coerción explícita y difícilmente erosionable del “bien” donde se nos neutraliza enloqueciéndonos, patologizándonos, crimininalizándonos, castigándonos, o ninguneándonos, donde para dar muestra del totalitarismo microfascista de las sociedades pacivicadas que volutariamente trabajan con ardor por su propia opresión y esclavitud bramando que toda persona que no acuerde con sus métodos, que son los métodos de las corporaciones del capitalismo que nos gobiernan a través de los estados nacionales o no son putas, o nunca trabajaron, o mienten, o están locas o son proxenetas, o no existen. Aquellas personas que nos quieren convencer que el amor es gratis, y es la fuerza que sostiene el mundo dadivando sin remuneración no solo la fellatio sino la maternidad y el cuidado de quienes necesitan asistencia 24/7 sin nada a cambio, porque es nuestra responsabilidad. Que nos quieren convencer que la misma autonomía que me permite elegir cuándo y cómo y cuántas veces interrumpo un proceso biológico no deseado o cuándo y cómo y cuántas veces mantengo relaciones sexuales, se termina en el mismísimo momento que comienzo a tarifar aquello, tan sagrado que en apariencia define nuestras subjetividades, y que ellas realizan por nada a cambio más que un muchas gracias, o no estoy sola, o tengo una posición de privilegio en el lugar donde los enunciados se premian.
Como dice el sindicalista socialista de principio de siglo XX Eugene Debbs mientras haya un elemento criminal, estaré hecho de él, mientras haya una clase inferior perteneceré a ella, mientras haya un alma en prisión no seré libre. Las putas nos fuimos a la huelga, y tomamos la calle, dónde, cómo y con quién nos da la gana y mientras la policía esté del otro lado, personalmente yo sé bien dónde me ubico. Y si juntas no frenamos el juicio moral la némesis de la buena conciencia va acaer sobre todas nosotras con todo el peso de la ley hasta que no quede ni una que escape a los cálculos de la gestión global de los cuerpos.


domingo, 29 de noviembre de 2015

poema para vicente

a M. L., por el joven cariño a V. L.
se vienen tiempos aún más crueles
-si es posible algo más oprobioso que la mediocridad 
como restos de celofán de bolsa navideña- 

los textos no se podrán corregir del todo
será menester encontrar las grietas
el tiempo y la calma
donde despertar alegres
todo el mundo ama a los monstruos
pero nadie se hace el lugar para alojarlos

nos quieren poster
nos quieren disco
nos quieren libro
nos quieren video
nos quieren cojer
¿nos quieren?


construir un mundo cuando 
el monstruo embiste 
el único recurso no sea 
llamar al Same o a la metropolitana

si va a morir gente, votemos quienes

voto calificado 
quienes no hacemos 
con el resentimiento 
un mal negocio que intente sostener 
los mediocres lujos
de la corrección política
nadie te debe nada, muchacho
por haber nacido y perseguir tu deseo

vicente querido, se te extraña siempre
quién de nosotras será la próxima?

viernes, 20 de noviembre de 2015

Yo aborté y me gustó

Leonor Silvestri

Yo aborté y me gustó
 
No hay razones inválidas para abortar ni nadie ante quien justificar tu deseo. Aborté una vez porque deseaba seguir siendo libre, porque no deseo ser mujer ni humano; y no conozco acto más feminizante y más humano que el de maternar.

Aborté y lo volvería a hacer todas las veces que fueran necesarias. Interrumpir un proceso no deseado es un acto de empoderamiento y de suma libertad, de desobediencia de género contra la heterosexualidad como régimen político. Junto con otros actos de desprogramación del condicionamiento de la violencia de género como dejar de fumar tabaco o dejar ser heterosexual, dejar de alimentarme de animales, comenzar a practicar deportes de combate, no ser monógama. Abortar fue de las mejores decisiones de mi vida. Siento que quienes quieren tener hijxs simplemente acatan acríticamente el deseo del Estado, el microfascismo humano que ha llevado al planeta irremediablemente al carajo, como dice la filósofa contemporánea Violencia Rivas.

El aborto es un acto alegre y potente, por eso tantos cuerpos deciden hacerlo incluso poniendo en juego sus propias vidas. El aborto es una risotada de guasón contra la idea de Bien que permite, con su progreso, colapsar al mundo; es una puerta a la desafiliación de los planes del Imperio hacia el devenir manada. Amaría que el movimiento feminista organice talleres de aborto con placer y aborto orgásmico para retirar el aborto del lugar de la ignominia. Al fin de cuentas las contracciones del Misotrol son las mismas que las de parir. Y, si la maternidad fuera tan buena y feliz el Imperio Hetero-capitalista no tendría necesidad de hacerle tanta propaganda a favor y tanta mala prensa a la interrupción del embarazo.

Dejaré, entonces, de creer que la maternidad es un virus del hetero-bio-capitalismo, que la interrupción del embarazo es el único remedio para el dispositivo mayor de reproducción Imperial llamado familia cuando la MTV tenga un programa que se llame “Aborto Adolescente Feliz”. Dejaré de creer que hay posibilidad de elegir cuando exista algún otro fenómeno donde 500 mujeres al año sean asesinadas por el Estado feminicida que las obliga a abortar en condiciones fatales, y 500.000 se practiquen un aborto bajo riesgo de morir, padecer o ser encarceladas.

Por eso y mientras tanto sólo me queda decir: cuerpos con útero, a la huelga, corramos con el viento el riesgo de la vitalidad, y abortemos todo lo que nos dé la gana. Todos nuestros deseos hetenormales y el orden del juicio trascendente!
Semén!

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Dan, John y Charles



Dan, John y Charles

Para Gaby

si te queda todavían
un amigo con quien
conversar del amor
además de esos tres
mutantes rotos borrachos
en este momento te diría
dejá de acorralar a
esa chica que tanto te encanta
porque ella
está muerta por vos

pero
insistís en hacer añicos
un espejo ya roto
refleja un pasado
distinto a este ahora

si te queda todavía
un amigo
te diría:
bukowski no es buen consejero
los otros son aún peor
dejá de gruñir a esa chica
ella está viva
(en buena parte)
por vos

lunes, 2 de noviembre de 2015

En mi idioma, Amanda Baggs

En mi idioma
Amanda Baggs

"La primera parte de este video estaba en mi lenguaje nativo.
Mucha gente ha asumido que cuando digo que este es mi lenguaje significa que cada parte de este video debe contener un mensaje simbólico particular diseñado para que la mente humana lo interprete. Pero mi lenguaje no se trata de diseñar palabras ni tampoco símbolos visuales para que los demás las interpreten, se trata de estar en una conversación constante con cada aspecto de mi entorno reaccionando físicamente a cada cosa a mi alrededor. En esta parte del video el agua no simboliza nada, sólo estoy interactuando con el agua así como el agua interactua conmigo. Lejos de ser un despropósito, la forma en que me muevo es una respuesta inmediata a lo que está a mi alrededor. Ironicamente, la forma en que me muevo en respuesta a todo a lo que me rodea es descrita como "vivir en mi propio mundo" mientras que si interactuo con un conjunto de respuestas mucho más limitado y sólo reacciono a una parte mucho más limitada de mi entorno la gente dice que "me estoy abriendo a la verdadera interacción con el mundo". Ellos juzgan mi existencia, mi consciencia y mi personalidad según ante cuáles cosas dentro de una pequeña y limitada parte del mundo parezco estar reaccionando. La forma en que pienso naturalmente y cómo respondo a las cosas se ve y se siente tan diferente de los conceptos standard, o incluso del imaginario, que algunas personas no los consideran en absoluto pensamientos pero son por derecho propio una manera de pensar. Ciertamente el pensamiento de las personas como yo sólo es tomado seriamente si aprendemos mi lenguaje sin importar cuánto hayamos pensado o interactuado antes. Como escuchaste, puedo cantar junto con lo que me rodea. Es unicamente cuando tipeo algo en tu lenguaje que te referís a mí como alguien que tiene comunicación. Yo huelo. Oigo. Toco. Saboreo. Miro. No es suficiente mirar y oir y saborear y oler y tocar. Tengo que hacer todo eso con las cosas adecuadas, como mirar los libros, y dejar de hacerlo con las cosas equivocadas, de otro modo la gente duda que yo sea una ser pensante y, como su definición de pensamiento define la definición de personalidad de manera tan ridícula, dudan también que yo sea una persona. Me gustaría saber cuánta gente, si me encontraran en la calle creerían que yo escribí ésto. Se me hace muy interesante, además, que el dejar de aprender su lenguaje es visto como un déficit pero el no aprender mi lenguaje se ve como algo tan natural que las personas como yo somos oficialmente descritos como misteriosos e intrincados en vez de que alguien admita que son ellos quienes están confundidos y que no son los autistas ni otros discapacitados cognitivos quienes están inherentemente confundidos. Además somos vistos como no comunicativos si no hablamos el lenguaje standard pero otros no se consideran no comunicativos cuando son tan inconscientes de nuestros propios lenguajes que creen que no existen. En fin quiero que sepan que esto no está pensado como un show de fenómenos voyeurísta donde te quedás mirando las obras bizarras de la mente autista. Se entiende como una fuerte declaración sobre la existencia y el valor de muchos diferentes modos de pensamiento e interacción en un mundo donde cuán cercano puedas parecer estar de un modo específico determina si sos visto como una persona real o un adulto o una persona inteligente. Y en un mundo en que ésto decide si tenes derechos. Hay gente que es torturada, gente muriendo por ser considerados no-personas porque su modo de pensamiento tan inusual que no es considerado como tal. Sólo cuando las diversas formas de personalidad sean reconocidas la justicia y los derechos humanos serán posibles."   (trad.: Pablo Mirco)

viernes, 30 de octubre de 2015

Nota de Leo Silvestri by Paola Pilatti




http://ladiaria.com.uy/media/editions/20151030/la_diaria-20151030-incorrecta_2.pdf 


Hay en tu trabajo una reivindicación en términos foucaultianos de la amistad como modo de vida, ¿qué significa ser tu amiga?
Pues eso es algo que no solo no viene a cuento poner por escrito, va cambiando, habría que preguntarle a mis amigas en todo caso, y la verdad que más que alimentar el mito del personaje conceptual es ocioso referirse a mi intimidad. Como todo el resto yo también voy más o menos haciendo lo que puedo. Lo que si puedo decirte es que las redes amicales no están hechas solo de amigas íntimas o mejores amigas, sino también de una concatenación de anonimatos, contactos y afectos que no son solo la mística de la amistad a prueba de todo. Creo que eso también es una forma de vida. Alguna vez leí  por ahí que quien se arroja confiando, suele encontrarse con quien no le deje estrellarse. Realmente creo en la «bondad» de los extraños porque esos gestos espontáneos no tienen intereses detrás, y no están hechos de ninguna dependencia. Kundera dice por ejemplo “No tiene ningún merito portarse bien con otra persona. .... Nunca seremos capaces de establecer con seguridad en que medida nuestras relaciones con los demás son producto de nuestros sentimientos, de nuestro amor, de nuestro desamor, bondad o maldad, y hasta que punto son el resultado de la relación de fuerzas existente entre ellos y nosotros. La verdadera bondad del hombre solo puede manifestarse con absoluta limpieza y libertad en relación con quien no representa fuerza alguna.”. Y en eso las pesonas ajenas y extrañas, las desconocidas se parecen a los animales, y es el momento donde vemos que Hobbes y todos los estúpidos contractualistas, desde Locke a Marx, pasando por Rosseau y David Ricardo están errados. No somos ni buenas ni malos, somos una posibilidad, muchas veces producto del azar. Confío plenamente en el caos.

    ¿En una reciente entrevista afirmas que el feminismo de seguir así, terminará siendo antiabortista, ¿crees que hay cierta normatividad en los feminismos latinoamericanos? ¿de ser así, en que se hace eso visible?

Creo que si nos descuidamos los feminismos, sean producidos donde sea, pueden resultar un aparato de captura y/o una moral que prescribe desde cómo coger, hasta cómo vestirse, tal como hace aquello que una buena parte de esos feminismos llama patriarcado. Me resulta más interesante pesar el feminismo como una práctica o ética de libertad, una tecnología o un ejercicio para construir la libertad. Por fortuna, lo único que se puede modificar es la propia subjetividad, y por eso es sutil la línea que separa la modificación de la subjetividad, la construcción de una singularidad propia que incremente las potencias de un cuerpo dado, como cuerpo-máquina-devenir conectado a otras tecnovivas conectadas (sean prótesis, animalas, máquinas o cuerpas) y la reterritorialización de un policía violeta que dicta los santos y las señas y decide quién si o quién no, quién está adentro quién se va. Creo que el enemigo es la moral, que nada tiene que ver con la ética, una universal e individual, la otra singular y conectivamente ecosistémica. Los feminismos no están exentos de reterritorializarizar un facho policial que le dice a las demás hasta donde los límites de la decencia feminista, un juez o un comisario. Y sin embargo, creo que todavía es posible construir ciertos feminismos que colisionen contra los órdenes menores y denostados para precipitar devenires, e inviten a pensar, y produzcan armas para la modificación radical de la subjetividad construida bajo el imperio del heterocapitalismo. Si después eso se entiende como bajada de línea quizás haya que plantear mejor la labor. Lo que intento decir es que me resulta importante que un cierto feminismo corra el riesgo de construir disidencias, márgenes, radicalidades y técnicas de fuga de los órdenes mayores como por ejemplo la maternidad, el amor romántico, la heterosexualidad, el abolicionismo, el Estado, el pacivismo, el triunfalismo económico y de carrera académica, etc. sin terminar siendo un programa de acción política de cómo se debe coger y cómo debemos vestirnos. Entre la fábula liberal del sujeto autónomo y libre que elige (como sabemos, su propia esclavitud) y por ende, todas sus decisiones de pertenencia a esos órdenes mayores que le esclavizan deben ser respetados o es una mera responsable de cualquiera de sus circunstancias libremente escogidas; y una tirana normativa vestida de violeta que se asuste si nos gusta que nos metan o meter puños en los orificios de nuestros cuerpos o cobrar por tener sexo, considero que existe la posibilidad de construir armas subjetivas para reapropiarse de aquello que se nos ha negado, la posibilidad de contestar y responder. Si el feminismo enseña acatar, entonces no tiene el más mínimo sentido lo que dice la mayoría violeta. Si se cree que la solidaridad significa no responder, y niega siglos de luchas por aquello que siempre nos ha sido más difícil no solo para aquellos cuerpos que hoy leemos como mujeres, sino para muchos otros que cohabitan en el espacio del orden menor, a saber el pensamiento  y la violencia/ataque/respuesta quizás no estemos delante del feminismo sino de una reunión de señoras de Caritas tratando de hacer el bien y ayudar a las más necesitadas. Personalmente yo no quiero ayudar a nadie, el feminismo como una ética contra este mundo moderno me ayuda a mí, es una de mis principales armas. Cuando deje de hacerme libre o de colaborar en esa construcción lo abandonaré como quién abandona algo inútil, sin nostalgia, aunque tal vez no sin dificultad. Otra feminista me contagió su idea de que no hay que tener relaciones románticas y enamoramientos fulminantes ni monógamos con el feminismo, sino discusiones, el feminismo no debería ser un novio celoso. Tiene que servir para objetar y destruir aquello que me captura y me retiene en este orden de cosas.

    En "ética amatoria del deseo libertario" hablas de encontrarse en el desierto y armar la manada,  ¿qué significa eso para vos?


Si mal no recuerdo lo dice el libro, no lo digo yo, y creo que está en Foucault para encapuchadas de Manada de Lobxs, bajo el sello Milena Caserola. A medida que pasa el tiempo me alejo un poco de esos pensamientos para construir otros aunque comprendo sigan siendo fundamentales para muchas personas, incluida yo misma. Ya no sé bien qué significa la manada. Creo que me he puesto aún más molecular.
Sin embargo, coincido con párrafos tales como “Frente a la comunidad terrible que se propagó como plaga por el planeta, diezmándonos en nuestra capacidad de responderle y enfrentarla, hecha de buena conciencia e intenciones, hecha de adulación, ausencia sin gestos, mediocridad, hecha de vigilancia y control recíproco para quienes desertan (o desiertan), oponer una máquina ascética hecha de simpatía, ligereza y affidamento, que roce íntimamente lo que nos rodea y se aleje raudamente de las formas por todas conocidas de las tristezas. Allí está el desierto, que no es, como los humanos sedentarios creen, el abandono absoluto al vacío, sino el lugar habitado por las multiplicidades intensivas, paraje de manadas, que los humanos no se atreven ni siquiera a ver. En el mundo del nomadismo no existe encuentro que no sea político.
Desertar es tal vez acercarse, a través del devenir, a la situación más alejada del humanismo, privativamente dueño de sus propias soberanías sometidas, amo y señor de su esclavitud mendicante de mejoras. Desertar la sociedad heterocapitalista porque ahí solo hay ciudadanos imperiales haciendo bloque contra todo lo poco que aún queda de potente en nuestros cuerpos. Desertar significa irse al desierto, arrojarse, dejarse caer, precipitarse a los devenires alegres, decir que “no”, preferir no hacerlo. Devenir lobas y órdenes menores. Desertar equivale a la ausencia de jefes, la línea de fuga de la línea de fuga, la anomalidad.”

    ¿Es posible que las mujeres dejemos de ser las prostitutas impagas del heterocapitalismo? ¿cómo hacer?

A las preguntas tales como “es posible”, “se puede”...yo soy de las que siempre contesta “obvio”, no tanto por una tenaz insistencia en el creer, don del que suele decirse solo gozan algunes, sino por aburrida. Si no pensara que se puede, todo sería aún más anodino. Lo cierto es que ese “es posible” no tiene tanto que ver con crear un lugar donde tal o cual reterritorialización no llegue, sino en la prolongación de estados de excepción y en la construcción de contra dispositivos que se opongan las reterritorializaciones, cuando estas aparezcan. En cuanto al cómo en el capítulo Putas enemigas de las sonrisas de Foucault para encapuchadas se dice algo al respecto: “Nosotras, horda deseante, pese a ser feminizadas, controladas, asignadas, subjetivadas, nosotras, las otras putas, las no-liberadas ponemos precio, es decir, cobramos, sabemos del valor de nuestra carne en el mercado, y gratis no ofrecemos nada sino a los afines sexo-políticos. De allí la urgencia de repensar el liberalismo de la liberación sexual otra vez como concepto enemigo de la disidencia sexual. Emanciparse de la emancipación que no será por la vía de la prodigalidad sexual con nadie que no devenga afín-mutante-manada lobx-cuerpo-deseante-minoría. Sino, por el contrario, ser estando en el mundo como amiga infinita de las sonrisas de los varones, siempre dispuesta a hacerle una fellatio a algún muchacho “amigo”, porque “me gusta” -dirá ese yo/alma débil que Nietzsche escupía con el nombre de “sujeto” que es nuestra peor enemiga internalizada, hecha carne, nuestro microfascismo generizador personal.
Devenir otra, ya se ha dicho ad nauseam. Esta vez, otra vez de nuevo, hacerlo. Devenir por fuera de las categorías mujer hacia las potencias de la manada y la enunciación colectiva que no reterritorialice el hetero-capitalismo ni sofistique -gracias a nuestra complicidad- los aparatos de captura de nuestro género (y de tantos otros), para huir, juntas, por el río de la potencia infinita. ¿Cómo hacer? Por ahora, desistir, dejarse caer, decir No, Opt out, I prefer not to. Y desconfiar ahora y siempre de cualquier deseo expresado por un Yo individual en pos de un supuesto placer personal.
Por ahora, eso.”


    ¿Qué lugar tiene en tu vida la filosofía? Hay autores que consideres esenciales para el empoderamiento, si es que existe tal cosa?


Pues creo que intento tener un devenir griego, hahaha. Entreno deportes de combate y estudio filosofía todos los días de mi vida. También supongo que me gusta pulir mi propia piedra de existencia porque cuando se está en el fondo del pozo al menos contemplo lo que hice con lo que hicieron de mi y me siento contenta. Supongo que hay personas que escribieron libros sin los cuales vivir sería todavía mas complicado, y sus nombres sirven para encontrar sus palabras en los anaqueles. También creo que el empoderamiento está hecho más de aquello que una ha negado, ignorado o no ha leído que de tal o cual libro fundamental. Pero creo que lo más importante para empoderarse o para vivir la potencia al máximo es fracasar, dejarse caer y perder. Solo así se logra la transvalorización necesaria para dejar de creer en esto al cual se nos condena a vivir, ilusiones que capturan en un mundo de fantasmagorías y ficciones aberrantes de la razón iluminista.

    Titulaste a tu nuevo libro "la guerra en curso", ¿crees que hay una guerra?, ¿contra quién? ¿qué significa luchar en esta guerra?

No es mi ultimo libro ni está publicado aun, por eso no puedo hablar del tema, mis editores me lo prohíben, hahahaha. Mi próximo libro se llama Games of Crohn, sobre diversidad funcional, es el diario de internación y externación a partir del diagnóstico de Crohn, afección auto-inmune con la que convivo y a la cual considero mi garantía de mutación genética no sapiens sapiens. La guerra en curso es una tetralogía de poemas que escribí entre 209 y 2012, última vez donde escribí un poema al momento. También trabajo sobre un libro sobre Spinoza para feministas.

    Tu trabajo está mostrándose actualmente en el CCE de montevideo, ¿consideraste la posibilidad de venir a presentarlo?

Me enteré de casualidad! Una pena que estando tan cerca no me hayan invitado en persona, con lo barata que salgo y con lo lindo que hubiera sido debatir esa propuesta de taller llamado “Precio y desprecio de un Valor” que mi amiga Mai Stausager filmó en 2014 donde elaboramos una crítica a los últimos textos de Preciado. Me hubiera encantado participar de cuerpo presente, también me hubiera gustado que me avisaran y no enterarme de casualidad y por las redes sociales, como me hubiera gustado que lo anunciaran (fue solo a pedido mío que cumplieron con una cosa tan nimia como anunciar que esos videos se estaban proyectando en la página oficial del Centro Cultural del España en Uruguay ). ¿Pero que se puede esperar de los burócratas de los fondos de la cooperación? Creo que hicieron perder al público de una gran oportunidad de debate y que dejaron en evidencia, para quienes pueden verlo, que los museos y centros culturales no están hechos para producir debates sino para ser chic, y es chic y avant garde pasar los videos de un taller sin producir diálogo y debate, por cero peso. Es quedar radical con nada. No me inquieta, no esperaba menos. Per me hubiera encantado por visitar montevideo e ir a la feria de Tristán Narvaja. Por ahora no hemos tenido ninguna suerte. Ya había ocurrido que se me había invitado a participar del encuentro anarquista postestructuralista (me da un poco de vergüenza escribir ese título tan pretencioso y pedante) si y solo si 1. presentaba mi ponencia y 2. pagaba mi pasaje y estadía (aunque era el encuentro quien me había invitado, lo cual me resultaba ridículo, supongo que a Cristián Ferrer no le pidieron tanto, pero claro, él es varón y académico, yo soy nadie). Cuando ocurren estas cosas me resulta chistoso cuán errados están los humanos a la hora de entablar modos de afectación. ¿Si pudieras invitar por muy bajo costo a alguien cuyas clases te súper interesan por qué no hacerlo? Quizás porque te interesa fingir que te interesa, y para eso con unos videines zumbando en una pantalla que nadie ve alcanza y sobra.

¿Como es tu convivencia con crohn? ¿elegirías enfermarte si pudieras?

Muy buena. Estamos generando una idiorritmia, es decir un convivir sin pisarnos las singularidades. No siento mi condición de Crohn como una enfermedad o un enemigo, sino como la mayor oportunidad de mi vida, el acontecimiento más grande de existencia para precipitar devenires. Vivir con Crohn no es nada fácil, no es una amiga simple. No me alcanza mucho el lenguaje para explicar cómo me siento. No he elegido mucho nada en la vida, tampoco creo que una elija una afección autoinmune discapacitante. No creo en este mito liberal contractualista de la elección, como no creo en una libertad natural. Creo en las construcciones y Crohn me ayuda a construir un mejor presente. Me ha dado mucho más de lo que me ha quitado si es que me ha quitado algo. Y me ha permitido caer y desafiliarme mucho más. Pase lo que pase, termine con una bolsa de ostomía en mi costado derecho o con un cáncer de colon, o con un hígado hecho trizas por los anticuerpos monoclonados antifactor de necrosis tumoral o me convierta el conejo de indias del régimen farmacopornográfico de nuevas drogas experimentales, Crohn me ha permitido salirme de mi zona de confort, y alcanzar unas alturas, unos devenires que de otro modo veo improbable que mi cuerpo hubiera podido alcanzar. Me abrió, asimismo, las puertas a nuevos mundos reflexiones sobre la normalidad y me demostró mutante. La verdad, por mucho que a veces duela, por mucho miedo que dé la incertidumbre, siempre su alegría es mayor. Es realmente complicado de explicar. Hace poco tuve la fortuna de hablar del tema con una activista afrodescendiente del nordestes de Brasil y a la conclusión que llegamos es que se asemeja bastante pertenecer a un grupo étnico no blanco: si bien es cierto que las vidas de las personas con un dianósgico de discapacidad o de enfermedad serían tal vez más sencillas sin esa afección, también es cierto que nuestra condición es el efecto de un régimen de opresión que  nos necesita para dividir el mundo en sanos enfermos, normales y anormales. Siento que Crohn es mi premio, nadie elige salir premiada, aunque muchas trabajan para lograrlo, pero un premio es algo que te dan y te beneficia, supuestamente. Y en este caso puntual, me aleja y me separa de las huestes capacitistas piadosas y me permite pensar y vivir de un modo que de otra forma no hubiera podido. No tengo nada que recriminarle. Me gusta ser cyborg y me gusta saber que tengo genes neanderthales, al fin de cuenta la humanidad sapiens sapiens deriva de los asesinos de mamuts cromagnons.



¿Cómo entendés los aparatos de captura cuando hablas de que el feminismo debe servir para esto: “Tiene que servir para objetar y destruir aquello que me captura y me retiene en este orden de cosas”. ¿Qué creés que es lo que te captura y retiene en este orden de cosas?

Me gusta más pensar qué me libera y me deshacer. Sin duda el fracaso me libera, he obtenido más de lo que perdí que de lo que triunfe. El éxito radica en el arte de perder, porque es allí, como el pensamiento cínico griego nos mostraba, donde se encuentra la posibilidad de construir la libertad. Y he perdido mucho, en este momento hasta la sanidad y la normalidad. Y la verdad, lo celebro. Y me he vuelto más sabiamente mala.

 

viernes, 23 de octubre de 2015

Putas y Tortas una hermandad histórica en AMMAR

“El sexo no tiene nada de sagrado, es como tomarse un café”

Fue una de las frases pronunciada por Leonor Silvestri durante la primera de seis Clases abiertas que orientará junto a la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), para debatir sobre Trabajo Sexual, Teoría queer y feminismo. 

La Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) inauguró ayer el ciclo Clases Abiertas con Leonor Silvestri. “Putas y tortas, una hermandad histórica”, como se titula un texto de Joan Nestle, fue el tema que abrió las jornadas debate que se llevaran a cabo todos los miércoles de octubre y noviembre a partir de las 15 hs. en la sede de AMMAR (Piedras 1065). 


La iniciativa está dirigida a todos los públicos y busca abordar y discutir reivindicaciones que en la actualidad resultan polémicas. Entre ellas, el Trabajo Sexual y el activismo de las Trabajadoras Sexuales por el acceso a derechos laborales, los movimientos Queer y su cuestionamiento a la categoría de género y las discusiones al interior de las corrientes feministas frente a estos temas.


“Desde Ammar consideramos muy importante abrir espacios de estudio y discusión donde las Trabajadoras Sexuales y otros colectivos y personas nos encontremos a conversar sobre las tensiones que genera dentro del feminismo y la sociedad en general nuestra militancia por el reconocimiento del Trabajo Sexual como trabajo. De igual forma, enriquecer este debate con las experiencias académicas, artísticas y políticas del movimiento Queer, que nos incluye  y reflexiona sobre las problemáticas que enfrentamos las Trabajadoras Sexuales”, dijo Georgina Orellano, Secretaria General Ammar Nacional.


Cada charla contará con un texto guía que será compartido previamente en el evento Clases Abiertas “Putas y Tortas, una hermandad histórica”,  creado en Facebook. La idea es a través de esta red social mantener la interacción con los asistentes a cada encuentro y habilitar la posibilidad de plantear preguntas, dudas y sugerencias en horarios y días distintos a la clase.


“Cómo lo dice el texto de Nestle, las putas y las tortas tenemos una hermandad histórica. Por esta razón conversando con Georgina se nos ocurrió hacer un ciclo de clases abiertas donde pudiéramos hablar de nuestras posturas frente al ejercicio del Trabajo Sexual desde la teoría y desde el testimonio de quienes ejercen esta labor. Para mí es muy importante el espacio porque nos posibilita visibilizar y discutir por qué Las Trabajadoras Sexuales son el sujeto malo del feminismo y por qué resulta tan problemático que tanto ellas como las lesbianas transgredamos el espacio de las iguales, en fin que seamos cuerpos y personas disidentes”, expresó Leonor Silvestri, Académica y Activista Queer.


En Argentina el Trabajo Sexual no es ilegal, sin embargo, en los lugares donde se ejerce es penalizado. En 19 provincias continúan vigentes artículos contravencionales que llevan presas hasta por 30 días a las Trabajadoras Sexuales que ejercen en la vía pública. En distintos municipios están prohibidos los cabarets y las whiskerías, y los departamentos privados de Trabajadoras Sexuales Autónomas son allanados por los operadores estatales de las dependencias antitrata.


En este contexto, la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) reclama por la derogación de artículos contravencionales vigentes que penalizan el ejercicio del Trabajo Sexual en la vía pública y por una regulación que garantice los derechos laborales de las personas que ejercen el trabajo sexual. Además, pide una Ley que regule el Trabajo Sexual Autónomo y proteja su ejercicio.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Soluciones a la catástrofe del mundo de las sociabilidades envenenadas y las ausencias


Soluciones a la catástrofe del mundo de las sociabilidades envenenadas y las ausencias

Todo choreado de D&G

Borrarse, experimentar, hacer rizoma, tres acciones para liberar la vida del lenguaje del ser y de los juicios trascendentes morales.
Borrarse significa difuminar el universal o especie o género a la que pertenecemos (especialmente hombre, occidental, blanco), poner en movimiento el territorio, establecer líneas de fuga, salir fuera de los estratos de nuestra identidad como personas: devenir nómada, devenir múltiple, devenir jengibre.
¿Cómo pensar estrategias de una ética feminista desde estos puntos?
Nuestra supervivencia depende de los modos de vida psíquicos que conviene reinventar literalmente y de las solidaridades sociales. Prácticas de la existencia comunitaria y de la amistad como modo de vida. Promoción del arte de vivir.
La única actividad aceptable de los actos humanos es la producción de una subjetividad que auto enriquezca de manera continua la relación y los modos de afectación con el mundo; oponer otros modos de representación del mundo.
Cuestionamiento al sistema de representación político y de vida cotidiana actual, rechazo del trabajo en su forma actual.
Contaminar como virus y bacteria el cuerpo social en relación al consumo, la producción y el ocio.
Las revoluciones moleculares (la nación lesbiana está en todas partes, Wittig.) crean mutaciones en la subjetividad de los grupos sociales y los individuos.
Producir las condiciones de una vida colectiva y de una vida para el sí misme en el campo material y subjetivo es decir el incorpóreo.
Tiendo a ver el dispositivo como algo corporal y al aparato de captura como algo incorporal.

martes, 22 de septiembre de 2015

deportes de combate y mujeres

Hay  un criterio desafortunadamente muy extendido en los deportes de combate (y en otras disciplinas deportivas) que afirma que es mejor que las mujeres entrenemos con varones porque ellos entrenan mas fuerte

No voy a atacar la misoginia encubierta y encarnada (cuando es dicho esto por una mujer) porque para eso están mis talleres y mis libros

Pero lo voy a atacar desde un lugar aún más contudente que no tiene que ver con oponer sexos ni capacidades

Tengo un maestro con 25 años de experiencia en los deportes de combate o más que siempre dice algo que yo también he venido observando en esta casi una década en los deportes de combate:

rara vez se ve la disciplina, el compromiso, la seriedad de las chicas que se toman en serio los deportes en los chicos

Por supuesto hay una gran mayoría de mujeres que van a hacer deporte por los más diversos motivos que no tienen que ver con la competición, todos altamente justificables, como hay chicos que van a los dojos para bajar la panza y también es válido

Aprendí en el ring y lo aprendí guantenado con pibas mas grandes, más fuertes, algunas profesionales, y algunas claramente dotadas que nadie te pega tan fuerte como una chica a otra chica

¿Por qué?

Porque a veces la diferencia física entre chicos y chicas es tan abismal que si un varón nos entrara con la fuerza con la que entra una mujer  a otra mujer, un varón nos mataría, especialmente cuando estamos hablando de chicas livianas (hasta 65 o 70 kilos, como es mi caso).

Entrenar con varones es genial y me encanta, no lo cambiaría. El colegio me gustaba mixto, el dojo también.

Pero no hay que creer que preferir entrenar con varones es la panacea de nada porque solo los varones muy mala leche, muy misóginos, muy anti mujer te entran en la lucha (cuando hay tanta diferencia de peso) de la manera que una chica de mas o menos tus mismas proporciones.

Entrenar con chicos nos hace creer grosas pero es una falsa seguridad porque ellos no están yendo a fondo, excepto en esas contadas oportunidades cuando tienen más o menos nuestras proporciones físicas. Un buen compañero no va a todo o nada con una compañera. Esa es la verdad.

Nada reemplaza encontrar una rival con pilas, disciplina y polenta, de mas o menos las mismas características físicas que nosotras que nos ataque con vehemencia y sin piedad.

Es dificilisimo encontrar una sparring de nivel, no obstante no es reemplazable por el cuerpo de un chico que, a menos que tenga unas características físicas aproximadas (yo guanteba con uno de 54 kilos, desgraciadamente no lo tengo más cerca), nunca nos exige como te exige una chica de tu misma contextura

Acerca de la buena onda, el compañerismo, el "si ayudamos a una a crecer crecemos todas", acerca del exigir a las compañeras para que todas juntas seamos mejores, de ponerle las pilas, y de ser necesario los puntos, para que entrene a conciencia, con seriedad y fuerza, no me voy a meter.

Usualmente guanteo con varones, lo agradezco, lo valoro y me digo es lo que hay, también. Aprovecho la situación: les entro a la gran mayoría sin asco a sabiendas que no me la devuelven tal cual, porque me romperían la pierna en la primera patada (cosa que una chica pila de mi peso sabe que hay muchas menos posibilidades de que ocurra  así me patee como para arrancarme la pierna y por eso se puede dar el lujo de ir fuerte).

Dentro mío sé que son buenas personas esos compañeros con los que guanteo justamente porque ninguno de ellos con sus entre 65 y 75 kilos de peso me pega como se pegan entre ellos (si lo hicieran no tendría sentido para mi, seria una carnicería).

Para que en los dojos haya chicas con ánimo de competencia o espíritu deportivo aguerrido es básico hacer causa común entre nosotras, arengarnos a que nos pongamos las pilas, a que entrenemos fuerte y dejar de despreciarnos las unas a las otras como si entrenar entre nosotras fuera una mierda porque somos menos o podemos menos o nos ponemos las pilas. Así como aprendimos que valemos menos, aprendimos a despreciarnos y a no solidarizarnos para que crezcamos juntas. Y esa tarea se desaprende en el cuerpo. Como se aprende a ser "profesionales" y a la hora de entrenar dejar las diferencias de lado y dedicarnos a eso, a entrenar.

Entrenar con varones solo produce esa falsa seguridad, y cuando te agarra en un ring una que está realmente preparada (o en un tatami), una que entrena no solo para moverse un poco (lo cual, insisto, es super válido, e incluso se puede hacer a excelente nivel) nos hace mierda, porque nosotras pensamos que entrenar es ese placebo que los buenos compañeros hacen con nosotras pero que no van a fondo.

Doy fe que nunca nadie me pegó un cross de izquierda tan fuerte como maría, la primera piba con la que pelee en miramar, y no es que mis compañeros no me hayan dado buenas murras o que sus cross no sean secos y netos, es que nadie te entra tan fuerte como cuando la rival sabe que la lucha es pareja y no desigual, por eso también debo decir que en Bjj las mayores exigencias me las han hecho sentir chicas muy cercanas a mi nivel, cinturones blancos o azules de casi mi peso que saben que si me exigen no me despedazan y por eso van a fondo.

Pensar que una mejora entrenando con tanta desigualdad como la que supone entrenar con chicos solamente (especialmente de cualidades físicas mucho mayores) es una mentira que encubre todo el auto odio encarnado que las chicas tenemos por otras chicas y por nosotras mismas que es menester deconstruir dentro nuestro si queremos algún día dejar de ser asesinadas.

Creo que vale muchísimo la pena entrenar con mujeres, entrenar a fondo, entrenar a conciencia, tanto con las que saben mucho como las que saben poco, con las que son buenas y las que no tanto, con las que quieren ganar medallas de oro y las que quieren bajar la panza y saberse un par de trucos de autodefensa. Creo que entrenar juntas nos hace sólidas, nos hace fuertes y nos da la medida real de las oponentes en los torneos, del mismo modo que creo que ningún taller de autodefensa exclusivamente con mujeres te permite darte una idea cabal de cómo es luchar con un varón luego en la calle (y es por eso que creo en los deportes de combate mucho más que en los talleres de autodefensa aunque entiendo porque esos espacios existen y que no siempre por motivos de excelencia deportiva). Creo que la excelencia deportiva o el compromiso con lo que sea hace en el deporte debe ser alcanzando de manera individual pero apoyando a las demás.

Reafirmar esa idea de que solo entrenando con chicos se mejora deportivamente y que es lo que conviene hacer es no solo un disparate en términos deportivos sino también es completamente contrario a lo que nos conviene como grupo.

Y para distender, dejo este video muy divertido que a mi me causa mucha gracia porque se burla de como nosotras solemos ser nuestro peor enemigo.

https://www.youtube.com/watch?v=yvHyZCow_gI

lunes, 21 de septiembre de 2015

nos vamos a Paraná

Leonor Silvestri presenta sus libros y cortos en shine bar (san martín 499, paraná)

se presenta el documental Games of Crohn
https://www.youtube.com/watch?v=oTgv-3K9mg4 de Mai Staunsager

y el corto
Lo que el cuerpo puede de Candelaria Gutierrez
https://www.youtube.com/watch?v=d9nQnqjBr2Y
ambos con Leonor Silvestri

Reservas al 343 154 560597
Aforo limitado a 30 personas.
Bono contribución mínimo sugerido $20

Preventa de libros:
Foucault para encapuchadas ....... $120
Luditas sexxxuales .......................... $100
(ambos x $200)

Se entregarán al final de la película donde habrá debate abierto con Leonor Silvestri



Acerca de Leo Silvestri:


Ha vivido varias vidas en una, y sabe por Héraclito que el cambio es lo único que no se modifica. Se ha dedicado a la poesía, la traducción y la filología grecolatina a nivel universitario. Ha esta involucrada en el activismo de género y feminista, en la performance y al arte; pero hoy se siente a gusto como francotiradora. Fuga del la violencia de género "mujer" hacia cualquier lado donde a la heterosexualidad como régimen político no le sea tan fácil capturarla.
Libros Publicados: Guerra Fría (ed. Germinal Costa Rica 2014), la compilación y traducción de Irlandesas, 14 poetas contemporáneas, (de Bajo la Luna. 2011), el ensayo Catulo, Poemas. Una introducción crítica (Santiago Arcos. 2005); el libro de poemas Acerca de las costumbres de los animales (Ed. Infamia Trascendental. Puerto Madryn. 2012); El Don de Creer (Curcuma 2010, Ardiente Claridad Buenos Aires, 2° edición en Ediciones Germinal Costa Rica, Santa Muerte Cartonera México, 2009), y los siguientes poemarios bilingües (español -inglés) auto-traducidos: Después de vos (Ardiente Claridad. 2007. Con ilustraciones de Cristina Lacenlotti), el curso. mitología grecolatina (en formato libro- objeto CD-rom. Voy a salir y si me hiere un rayo. 2006, con un subsidio otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires); y Nugae, Teoría de la traducción (Simurg. 2003).
Forma parte de las siguientes antologías de poesía: Nueva poesía contemporánea (Milena Caserola, 2017), El management envilece al mundo (antología de tres poetas, Clase Turista, 2010), Poemas con Famosos (Ed. Ananga Ranga, Chaco, Argentina, 2010), El libro de los gatos (Bajo la Luna. 2009 - con poemas propios y traducciones de Denise Levertov, Elizabeth Bishop y Lawrence Ferlinghetti), Interdicciones (publicación sobre Intersexualidad a cargo de Mauro Cabral, ed. Anarrés), Una Antología de la poesía Argentina (Chile- a cargo de Jorge Fondebrider); Memoria del Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango, Animal del Monte, Guatemala; Luz y Fuerza (Milena Caserola, 2008), Felicidades También (2006, antología autogestionada del taller de Diana Bellesi de la Casa de la Poesía de Buenos Aires); y de la publicación de la 1ª Feria del Libro Independiente (FLIA-2006).
Dirigió los 12 tomos de ensayos sobre literatura antigua (Para Leer Clásicos) para Santiago Arcos Editores/Traductores.
Trabajó como colaboradora permanente para Página12 dentro del suplemento SOY desde casi su comienzo y como periodista free-lance y Las 12 hasta que se pelió por problemas gremiales con las dos dueñas de estancia que administran ese fundo -lo cual explica por qué su producción es sistemáticamente ninguneada en los medios feministas masivos-; también para diario Clarín y Revista Ñ, la revista de diseño 90mas10. Entrevistó in situ a personalidades tales como las filósofas de género Judith Butler y Beatriz Preciado y a poetas como Diana Bellesi.
Formó parte de diferentes proyectos de investigación en literatura antigua en la UBA durante más 4 años, trabajando el modelo poético y de traducción autobiográfico en el poeta Catulo, publicado por Santiago Arcos en el 2005. Y de varios proyectos de investigación sobre delitos contra la identidad sexual, de donde surgió el grupo Post-humanxs.
Editó los libros de Mabel Belucci Aborto y Feminismo, historia de una desobediencia (Capital Intelectural, 2014) y Orgullo, biografía política de Carlos Jáuregui.
Fue miembra de la plataforma sexoafectiva Ludditas Sexxxuales dentro de cuyo marcó se publicó Ética Amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres (1°ed. 2012, 2° 2013 y 3° de. 2014 y 2015) y del grupo de afinidad en contrastante devenir Manada de Lobxs que publicó Foucault para encapuchadas bajo el sello independiente Milena Caserola. Junto a estos grupos se realizaron los 6 programas de televisión para Antena Negra TV Foucault para encapuchadxs y radio con Ludditas Sexxxuales durante 4 años.
Actualmente forma parte de los capítulos "Quiero Flashiar ser progre" que se encuentran en youtube, e hizo el video documental "Games of Crohn" con Mai Staunger, entre otras realizaciones audiovisuales como “Lo que el cuerpo puede dirigido” por Candelaria Gutierrez.

En la actualidad se encuentra a punto de publicar Games of Crohn, diario de una internación por Milena Caserola, a partir del diagnóstico de su enfermedad autoinmune con quien convive intensamente; Un país extranjero, poemario inédito que será editado en Chile (Venerea Violeta eds.) y en Argentina (Ludwig eds) y La guerra en curso (No es nada TV, Francia/Perú; Germinal eds. Costa Rica), y se encuentra escribiendo Spinoza para transfeministas.

Ha viajado por Centro América, Brasil y Chile con su mochila y libros al hombro y ha vivido en Irlanda, Inglaterra y España. Siempre que puede practica y compite deportes de combate, especialmente kick boxing y Bjj, y clases de dancehall y reggaeton.