lunes, 30 de junio de 2014

Decirle que sí al sexo, no es decirle que no al poder. Games of Crohn para Yes, we Fuck! Diario de una internación

Una versión de este texto se puede encontrar acá
http://yeswefuck-blog.tumblr.com/post/90052997919/games-of-crohn-diario-de-una-externacion-decirle

Games of Crohn. Diario de una externación

Decirle que sí al sexo, no es decirle no al poder

 
Decirle que sí al sexo, no es decirle no al poder

La celebración de los “cuerpos no normativos” no deja espacio para la materialidad de su latido: se celebran los “cuerpos no normativos” pero, finalmente, se espera que funcionen a la carta. Hay espacio visual para la cicatriz y su belleza, pero ningún espacio para los efectos de su paso. Hay deseo por los derrames de la norma, pero las normas del deseo son las mismas. (...) hemos fracasado en deconstruir el funcionamiento del cuerpo como lógica sexual implacable. (...)La lógica del funcionamiento corporal se reproduce a través de la producción imparable de ejemplos: ahí está la historia de aquella a quien le cortaron una parte pero goza por la otra; por ahí está también la historia de aquel que no siente nada pero lo compensa con un empoderamiento que lo rehabilita; por todas partes están aquell*s que aunque masacrad*s aprenden a producir su atractivo. A veces no sé quiénes relatan las moralejas de estas fábulas. Algunas hubieran podido ser escritas o narradas por mi cirujano. Todas dicen lo mismo: lo importante es que el cuerpo funcione, porque ahí afuera no hay nadie, pero nadie, capaz de lidiar con lo que no funciona. Se tiran las computadoras, los televisores, las licuadoras; los juguetes a pila, las heladeras, las cocinas y, en general, todo lo que se rompe. Hay que funcionar, entonces, y funcionar bien, porque sino los cuerpos también se tiran, y con ellos también se tira a la basura a la gente que los vive.

Mauro Cabral. Lógica del funcionamiento

Para Henry B., mi gemelo de Crohn

¿Cuántas entradas llevo en el Games of Crohn: Diario de una internación (y ahora, desde que salí de la clínica, de una externación) y recién ahora, y a pedido casi, se me ocurre hablar de sexo (o de sexualidad)? ¿Cuál es la diferencia? ¿Qué me pasó? ¿Lo reprimí? ¿Hice como con mi gata Anita que para no morir de pena de no poder cuidarla y estar separadas mientras yo estaba internada en la clínica simplemente no pensé en ella por casi 50 días?

Mi cuerpo mutilado, hinchado por los corticoides en el abdomen y el rostro. Mi cuerpo que ya no me gusta. Mi cuerpo, acostumbrada yo a que me responda siempre, me ha abandonado. En su lugar, dejaron a otro, no somos amigos del todo. En su lugar no quedo ni la pérdida, ni el luto, ni la ausencia. Quedo la envidia, envidia de la chica que fui, de todas las que fui, algunas boxeadoras, otras putitas, todas lindas, ya no soy ninguna de ellas.

Me parezco al líder norcoreano Kim Jong-il.

¿Por qué no puedo escribir sobre coger?¿Por qué casi no me interesa coger? ¿Por qué tardé tanto o por qué no antes? ¿Por qué no me interesó ninguna de las personas en la clínica? ¿Se me insinuaban? ¿Por qué nunca tuve ojos para ellas más que como profesionales o pacientes?

¿Viéndome yo como el dictador norcoreano, no es acaso obvia la respuesta?

Quisiera decir que el deseo no cesó con Crohn. Creo que no sería cierto. Cuando camino por la calle trato de no mirar a nadie ni de que me miren. Cuando alguna persona posa los ojos en mí, pienso -paranoidemente- que lo hace porque me veo mal. Algunas personas me han dicho lo mal que me veo, otras mienten dicen que me veo hermosa. Si me veo hermosa, ¿por qué no me invitan a salir, es decir, a coger? No voy a ciertos lugares porque no quiero que se me vea así. Me lo pienso dos veces antes de invitar a una persona desconocida. Nadie se ahorra comentarios acerca de cómo te ve. Se paró el deseo, la maravillosa experiencia del sexo por el sexo mismo, del sexo casual, del cruising, se detuvo. Y también el otro sexo, el sexo con quienes te acompañan en la vida. Como mi hinchazón de corticoides, no será para siempre. Hasta en esto exagero algo que no es tan importante. Vanidad, vanidad, lo que fue siempre será nihil nouum sub sole. Pese a tramitarme mi legitimo certificado de discapacidad para recibir el cuantosioso dinero para un tratamiento mejor y más efectivo para mi tipo de Crohn, comparada con otrxs soy totalmente (o casi) autoválida, no dependiente. ¿Es eso acaso una ventaja? ¿Modifica eso mi auto-percepción de un cuerpo que ahora siento que no me responde ni me pertenece del todo?

Culpa.

Un ciego de nacimiento vs. uno que perdió la vista y recuerda cómo era ver.

¿Y por qué es fundamental que no se detenga? Desde que fui internada el 2 de Febrero mi vida sexual se ha visto reducida a poco y nada con una sola persona que afortunadamente me acompaña en la vida y que me ayuda con esto y todo. Juro que más que eso no puedo. Con el resto, nada. Más tarde, a lo largo de este diario, esta persona y yo ya no seremos amigas. Y eso significaría un capítulo aparte si a mi me interesara escribir novelas románticas pero no me interesa. “Al escribir la vida de una mujer podemos sustituir la exigencia de acción por la del amor. El amor, lo ha dicho el poeta, es toda la vida de la mujer... con tal que piense en un hombre a nadie le parecerá mal que una mujer escriba.” (Virginia Woolf) He tenido alguna experiencia del orden de la sensualidad con alguna que otra amiga muy buena en el arte de querer, tocar y dar masajes. Eso es todo. Mi mente ha erradicado misteriosamente el deseo de mi cuerpo. No se me ocurriría decirle a nadie “tengamos algo” en este momento.

Me olvidaba. No hice bien, otra vez, la tarea. No debo sentirme triste porque el posporno era ésto! Yes? We fuck?

Sin fuerzas, sin seguridad, sin tiempo, sin ánimo. Cuerpo inerte, cuerpo que no siente. Cuerpo adormecido a punta de internación y medicación. Cortizona.

Una posibilidad: recuperarlo de ese trauma y volverlo a poner en la carretera de la libre circulación sexual de los cuerpos con terapia de choque. El otro día cuando estábamos 3 en un recital, la única persona con la que ahora tengo sexo y una amiga, recordaba lo hermoso que era tener relaciones múltiples y sexo en grupo. Pero ahora no puedo.

Sexualización y erotización de la prótesis. ¿Se puede erotizar y sexualizar un ano contra-natura? Miedo constante a terminar en la colonostomía. ¿Se puede erotizar y sexualizar la colonostomía? Si el ano es democrático y es lo que nos iguala, ¿cuándo lo perdemos, nos convertimos en el margen del margen? ¿Habrá alguien filosofado sobre esto o es demasiado escatológico? ¿Cuando hablan ahí en el posporno y la teoría queer de sexualizar el ano, qué haré yo con el mío que no funciona bien, casi no puede ser usado, y que seguro no puede ser penetrado? ¿Qué haré yo con el mío que debo cuidarlo como oro si es que deseo continuar teniéndolo? ¿Cuándo dicen sexualizar y erotizar las prótesis, se podrá sexualizar una bolsita llena de mierda que te cuelga de un costado? Tengo cándida hasta dentro del abdomen. ¿Se podrá sexualidar y erotizar la cándida producto de las perforaciones del Crohn que suelta gérmenes por todo mi cuerpo? ¡Afortunados los que tienen ano porque el mundo del posporno y de la normal diversidad les pertenece! ¡Afortunados los anos abiertos porque el Whopper Proud y el BDSM tiene un lugar para ustedes!

Otra posibilidad, no excluyente, es vivir con calma esta calma, experimentar esta nueva modalidad de estar un rato sin líbido. Solo que quisiera que esta ausencia de deseo sexual tuviera que ver con una sincera calma y no con verme yo horrible a mi misma aunque sea un poco ambas. Palas Atenea en el mito tocando la flauta con mejillas hinchadas y mirándose en una superficie bruñida y rompiendo espejo y flauta, no pudiendo tolerar su propia imagen deformada. O algo peor: Quico del Chavo del 8 + Cantinflas. No podría ahora quitarme la ropa delante de una extraña, tampoco puedo quitarme los bigotes. O sí puedo, pero no quiero. Quiero de hecho teñírmelos de verde o de azul. Pero, cuidado, no vivo en Berlín. Ahora, no podría jugar al arte de seducir a nadie. No me gustaría ir adónde mucha gente me conoce. No quiero soportar las caras de pena, de lástima, de “uy, que bajón”, o “pero qué linda que era” o peor, “que fue”. Mucho más tarde, a un año de aquí descubriré que de mi rostro no se retirará nunca una suerte de fatiga en la mirada.

Quisiera estar tranquila. Si por tranquilidad tengo que aburrirme pues bienvenido sea el aburrimiento, no? Otro tipo de vida quizás signifique menos sociable. Y obviamente, ¿a quién no le gustaría compartir su asociabilidad con otrxs sociopatas? ¿Acaso debo avergonzarme de que mi cuerpo no resista más que la calma y de no querer realizar ya sesiones BDSM en público como si la sexualidad de alguien se modificara porque me meten algunos dedos en la concha delante de todxs? Estoy out, off, no in porque en el reino de las sociabilidades productivas, de las reuniones forzadas y las amistades mediocres, del “todo bien” porteño, del ninguneo y del no enemistarse, de la hostilidad de la ausencia, este tipo de encuentros no abundan. Abundan sí fans, groupies, stalkers, hostigadores, acosadores, lurkers, mendigos del amor que no quieren problemas y quedar bien con todo el mundo, femiartistas (mezcla de feminoides con artistontas performers), artistontas y admiradorxs. Faltan compas.

Quisiera conocer amantes más sibaritas, amantes que no sean que no les importen mis cicatrices o mis mutilaciones, mi cara inflamada o mi abdomen hinchado de cortizona, mi falta de tono muscular, mi flaccidez, mi piel reseca (todo producto de la medicación sin la cual no puedo vivir y supuestamente me hace vivir), sino que me deseen y me quieran y se calienten con eso, como yo siempre me he calentado con las sillas de ruedas y otras prótesis, como aquel chico que cuando yo era una veinteañera e iba a bailar, contaba la leyenda urbana, había intentado suicidarse tirándose del balcón y ahora andaba con sombrero y bastón por las noches lisérgicas, cual dandy, renguenado y yo aullaba por él, pero jamás le hablé. Quisiera una amante como Orlando el personaje de Woolf. Seguro hay gente que aulla con mi Crohn y tampoco me habla.

Volver a darle placer al cuerpo, no solo en sus formas sexuales, sino también en su sensualidad culinaria, amical, psicotrópica es una tarea ardua en este estado: las restricciones alimentarias son elevadas, los estupefacientes y la medicación solo bajo supervisión médica, los corticoides me hacen intratable (o al menos así me siento yo de irascible y me escondo un poco de mi misma y de los demás reduciendo las dosis de intercambio a veces a nada). Los riesgo de quebrar estas reglas es volver a perforarme y volver a quedar internada, otra vez. Y ya en dos oportunidades tuve suerte y me aún conservo mi ano intacto. O más o menos.

Vuelvo a aprender a caminar sin tono muscular producto de la atrofia de la internación y bombas de corticoides como para un elefante africano. Aprendo a comer reduciendo los daños de no poder tener una dieta todo lo vegana y todo lo vegetariana que desearía. Aprendo a esperar y a tener paciencia y a ser lenta, caminar, comer, andar, dormir despacio. Aprendo de nuevo a tener otra sexualidad, otra manera de coger. Aprendo a volverme vieja. “Qué agradable no ser joven. Qué agradable no prestar atención a lo que la gente pueda pensar.” (Virginia Woolf, El tiempo) Las viejas, brujas, tienen ese privilegio, vivir como quieren. Yo todavía no soy lo suficientemente vieja para que todo esto me valga mierda.

Yo he tenido 20 años, no dejaré nunca que nadie me diga que es la etapa más hermosa de la vida.

Mientras tanto no dejo de recibir noticias de cómo Crohn y demás enfermedades gastrointestinales te destruyen la concha. ¿Mitos o realidades? Cualquier mierda que circule por internet la gente te la envía.

¿Se podrá construir una sexualidad no normativa?

No quiero regresar al pasado, quiero un nuevo presente. No quiero recuerdos de cómo era coger, quiero un presente sexo-afectivo nuevo insospechado. ¿Cómo? ¿Con quiénes? No quiero las groserías sociales ante este posible placer de una soledad que se comparte con otras solitarias. Ya no podía antes sostener el deber ser de la orgía del correcto queer. Ahora mucho menos.

¿Cómo volver a desear en un cuerpo rebosante de desdichas? El miedo a las críticas, a las risas, a las burlas. El miedo a volver a caer, recaer. El miedo a la internación, a la operación. El trauma y la sensibilidad indecible en ciertas zonas del cuerpo que fueron manoseadas, violadas, toquetedas, ultrajadas hasta el escarnio.

¿Acaso ya no puedo dominar mi vida, ni en mi propio deseo?

Sin imposiciones, coger o no coger. Muchas o pocas. Me es impensable ahora, yo que he sido la reina de la multiplicidad, estar de a muchas. ¿Acaso es la quietud y la soledad la única situación en la que somos libres?

...amaba naturalmente los sitios solitarios, las vastas perspectivas, y el sentirse por siempre solo.” (Virginia Woolf)


Y sin embargo, y pese a todo, alguien me quiere. Cogemos rico. Por un tiempo. No durará, como nada lo hace.

¿Nos matará este pacto momentáneo de tranquilidad no múltiple?
¿Es tranquila esta tranquilidad? ¿O solo tranquilizadora?

Paradoja: a mi cuerpo se lo lleva la medicina y me devuelve este despojo en el que no termino de hallarme. Pero si no se lo entrego o si no negocio con ella, con la medicina, los médicos y sus dispositivos, literalmente me muero. ¿Entonces, qué hacer no? ¿Qué opción?

Deja que yo y mi desatino corramos ese riesgo.

Que mi cuerpo sea, como el sueño de Alejandra Pizarnik, un amado espacio de revelaciones.


miércoles, 25 de junio de 2014

Jam de contact improvisación. Games of Crohn, Diario de una externación


Games of Crohn
Diario de una externación

23/6/14



Jam de Contact Improvisación

Para Mariela S.

No conozco nada de esa disciplina física llamada “contact improvisación” más que mis prejuicios: jipis de esos que si les decís que tenés una autoinmune te dan palo santo y te hablan de obstrucción de los afectos, con cabellos muy largos, barbas muy largas, mugre y una excusa para frotarse con alguien de tu propio sexo, con alguien de la otra bioasignación (y yo no necesito excusas para frotarme); jipis, hipocresía en general, ninguna propuesta de danza que yo pueda percibir (es decir, si “bailás” bien contact es porque hacés alguna otra disciplina), heternorma a full (tocarse con el amiguito no alcanza para fugar de la heteronorma, muchachos), pullover coyas, polainas y muchos muchos colores en el morral y la ropa.
Sin embargo, me invita una chica que me cae muy muy bien y a la que encuentro sensata e interesante; además, pienso que debe ser más o menos fácil de hacer y es una buena manera de comenzar a mover el cuerpo que no hace ejercicio desde el 2 de abril. Me muero por guantear. Pero por ahora no puede ser. Este Jam de contact es cerca de mi casa, pienso. Voy y vengo caminando.
Probar. Intentar. Experimentar. ¿Por qué no? Que te manoseen siempre es agradable. Que te manosee gente desconocida puede ser agradable. A mi no me gusta manosearme con gente que no me cae bien. Es difícil saber quién te cae bien sin conoces a la gente primero. A veces hace falta que te toquen para saber si te cae alguien bien. ¿Quién me cae bien? Casi nadie. Me causo gracia.
¿Sentirán esto los antropólogos cuando hacen trabajo de campo? No termino de comprender los códigos del contact. Se ven muchas parejas, casi no logran estos cuerpos deshacer la cuestión del dos, que casi todas las danzas tienen (al ballet clásico con todo lo rígido que es, le sale mejor, ¿será esa una de las razones por las cuales algunas bailarinas contemporáneas recomiendan la propuesta del ballet mucho más que otros estilos?). Me quedo en un bordecito. ¿Cómo es? ¿Te sacan a bailar? ¿Sacás vos? ¿Te metés? ¿Toqueteas a alguien? ¿Nadie dice qué cosas podes qué cosas no? ¿No hay una suerte de normas de convivencia? ¿O de consentimiento? ¡Hasta hay uno sacando fotos! ¿Este boludo a quién le preguntó si podía sacar una foto? ¿O está implícito que Sí? La amiga que me invito me lleva al medio, a manosearnos, es decir, a bailar contact. No es insólito ver que acá hay parejas de la vida real que obviamente bailan juntas, con alguna que otra licencia, toda una metáfora de cómo funciona la fidelidad en el amor romántico heternormal (digo heternormal porque ya saben, funciona para gays y lesbianas también, o ¿pensaron que si les gusta la chanchada se salvaron de la hetronorma?).
Dicen que el contact deconstruye las formas de la danza y permite otras posibilidades de destructuración. Además es una antidanza y no se puede casi mostrar en un escenario, no resulta tan sencillo o susceptible de organizar coreografías, con lo cual, mal que le pese a algún patrón o patroncita de estancia del contact (siempre hay dueños de la pelota, alcahuetes y vigilantes de vereda, no?; acá, en el contact, hay hasta un matrimonio -abierto, claro- que dicta la buena conducta, los cómos y los quiénes del mejor contact -que es el que ellxs, con X, practican, claro). Pero, ¿dónde están gordos y gordas?¿Dónde lxs discas, diversidad funcional que le dicen? Hay un viejo, eso sí. Pero es una suerte de “pendeviejo” (¿baila siempre con pibas o me pareció a mí que soy muy desconfiada? No me tomen en serio, miro todo mal). ¿Y las viejas, dónde están? Acá no hay feas – ni feos- me digo, como en toda clase de danza que se precie, el baile no es para todo el mundo, queridas, hay que reunir condiciones y aptitudes físicas de base...
Me le tiro encima a uno casi casi. Espero no se ofenda, no es mi intención apoyármelo. De a ratos tengo la sensación que esto se llama “aplastándose entre los jipis”. ¿No se calientan? Se frotan se frotan y no pasa naranja... autocontrol, me doy cuenta que una de las reglas tácitas es no calentarse mientras te calentás. Fingir. Te juro que lo que más miedo me da es de rajarme un pedo. Por suerte no tengo pija pero ya saben que tengo Crohn. La tripa flojita, si bien no como nada que distienda. Si me apretás mucho casi que me cago encima. Si fuera jiu jitsu estaría todo bien. En jiu jitsu siempre nos tiramos pedos de tanto que nos apretamos y nos aplastamos. Mientras bailo con este chico -imposible intentar algo con una chica desconocida, o bueno, al menos imposible para mí-, ahí llega La Travesti del evento. Obviamente, es mi amiga, o bueno forma parte de una red de personas en el mundo que nos sentimos (distancias más proximidades menos) afines. A la Vero la invitó uno de los patrones de estancia del circuito contact local. Como Vero es Muy Atractiva, y a él le gusta jugar al deconstruido, qué mejor que le vean con su séquito e invitando a una travesti, especialmente una tan guapa. Vero será guapa pero es trabestia, no se sabe comportar como el dios del contact manda. Vero está llena de metales que le cuelgan por todas partes. Una de las organizadores le pide que se lo saque para no raspar a la gente. La verdad, tienen razón; pero más brutos esta noche he sentido aplastándome que lo que ella raspará a nadie con dos o tres pins, como por ejemplo ese mismo chico con el que bailaba cuando Vero llega, y que nuestros comentarios de “lo que se puede hacer de a dos se puede hacer de a tres”, hace que huya espantado hacia otro lado, ese cara de bueno que no le cuelga nada piensa que el contact es placharme tipo jiu jitsu con 100 kilos encima y yo conteniendo los pedos. Cariño, eso no es masaje, estoy recién operada, me estas espachurrando como a un pobre batracio en un laboratorio de vivisección. Todo el mundo sabe, imposible acallar una travesti, una no llega ahí para cerrar el pico. Vero habla demasiado para este lugar. Quizás sea un poco mucho para el lugar. O el lugar un poco poco para ella. La organizadora nos pide silencio, típico: una biomujer nos llama al orden, a callar. El contact, como el tai chi, se hace sin palabras. Como no logra su cometido, la organizadora se mete a bailar con nosotras. Ni corta ni perezosa le digo: “te morías de ganas de bailar con nosotras”. Huye también la organizadora, despavorida. Al final de la danza, cuando ya todo está muriendo, y las parejitas hetero se han quedado juntas y se andan besuqueando, cuando ya los machos alfas han hecho sobradas muestras de sus destrezas físicas, la Vero se quiere fumar un porro. Y nadie tiene fuego. Un jipi con encendedor es más rídiculo que esquíes en Africa porque un esa caterva de rulos y crema de enjuague pasada de patchuly y palo santo jamás va a prender fuego nada ni encender ninguna mecha. Ustedes saben a que me refiero.

Todo siempre suele parecerme un horror. Una persona que me gusta mucho mucho mucho me dice: vos me gustás porque no te gusta nada. Es verdad, no me gusta nada. O muy pocas cosas. El foco es una bendición en alguien que es de géminis. Al mismo tiempo, potencia es capacidad de afectación. Me inquieta estar siendo poco potente. Pero, nada en común con nada, ni nadie... Tampoco me gusta el fútbol, que lesiona mucho, que las chicas lo juegan acá sin contacto (yo no podría, me echarían en el acto) y es El lugar de ligue tortil de baires hoy. Haciendo amigos con Leonor Silvestri, se llamará mi nuevo programa de radio donde enseñaré las mejores frases y modos de comportarse para ser odiada por todos los boludos de este universo.
Y no costará como el jam de contact $25 por cabeza.
 

unos días más tarde, nuestro diario de una externación en el episodio de jam de contact improvisación

http://www.leocatlove.blogspot.com.ar/2014/06/jam-de-contact-improvisacion-games-of.html

llegó hasta las puertas y los oídos de este grupo, donde se encuentran algunas de las personas las cuales van mencionadas sin nombre (simplemente por que no lo sé) en el relato.
https://www.facebook.com/groups/Polemica.en.el.Contact/

Acá te dejo algunos comentarios que no tienen desperdicio :

Sol Arellano José (esta es la chica organizadora del relato, y hace referencia al José Villa):
estoy contenta de que fuiste al jam, trajiste el traba y por fin volves a escribir, volves a polemizar, te prefiero vivo que todo muerto .. y si la hice callar, no extraña .. Y vos, siendo "maestro" no le tiraste una onda..me entere que vos las invitaste al jam, no le comentaste que venga sin pulseras, collares , ese sonajero que tenia en la muñeca, pero bueno, acá estamos y no nos vamos !! El jam en silencio se esta re poniendo, y vienen 50 bailarines al jam, estoy contenta de lo que género y generamos, vamos pa delante Besos!!

Isla Paula la cosa se va aclarando Jose Villa invita gente rara para desetabilizar y desprestigiar la competencia, les quiere arruinar el boliche!!!!! 26 de junio a la(s) 20:27 ·

 Jose Villa hablando de lo q genero con el genero ... yo no se.. me parece q se dice "LA " Traba no "El" traba.. ba no se q opinan los profesionales..q se yo no soy ni osteopata ni linguista.. Pero me dijieron en mis clases de catequesis q se definene como femeninas ese genero de malformasiones.. si entre la audiencia alguein nos puede aclarar este tema de genero se agradece

....
que más agregar
a mi no me invitaron ellos, no soy ni sería amiga de Luz Milah (o como sea que se llame esa caterva de rulos y crema de enjuague pasada de patchuly y palo santo) y no me cuelgo nada de ningun lado porque soy alérgica a los metales
me gusta ser gente rara y me gustan mis amigas travesti especialmente porque esta gente habla mal de nosotras y se divierte a nuestras anchas....

tarjeta Hotton para todxs ellxs




Respuesta de Verónika Aurauzo:

 JAJAJJAJAJAJAJAJA BUENISIMO , PARA MI CONCEPTO LOS KE SE KEDARON TRABADOS , OSEA ATORADOS SON LXS PRESENTES JAJAJJAJAJAJAJ ES KE UNA TIENE CARISMA Y GENERA ESAS TRABAS MENTALES , EL ECHO DE KE SUJETOS KE SE DAN DE BUENA ONDA GENARAN COMENTARIOS SOBRE LA IDENTIDAD KE ELLOS A PUESTO EN MI PERSONA, ME LA SUDA.... EL ECHO ES KE ESE CONTAC ES UN PURO Y DURO NEGOCIO, Y UNA ESCUSA PARA METERSE MANO .......POR KE LO KE EN EL FONDO ES, ES PURO NEGOCIO, Y UNA MANSALVA DE BORREGOS SIN CARACTER, NO ES MI PRESENCIA LO KE LXS PERTUBO SI NO MI OSADIA AL NO ACATAR SUS PUTAS ORDENES ......E IMPONERME ,YA KE YO RESPONDO A LA IMPOSICION CON LA DEMOLICION .......POR CIERTO "LA ,EL, ELLO TRABA" RECOJIO EL ESPACIO COMO NADIE ....... EN 5M- TODOS LO PUTOS CARTONES... DE ESO NO COMENTARON ...NO ??? LAS PILLE JUDAS TADEO CONTANDO EL DINERO, Y HACIENDO PLANES DE SUBIDA DE ENTRADA PARA MAXIFICAR GANANCIAS.... ESOS DE ONDA BUENA, TIENEN LO KE LOS BANKEROS..... PURO NEGOCIO DE ONDA....COPIA Y PEGA , FIRMA LA TRABA ... Veronika Arauzo ke busken info en la red pueden ver mi Polla igual se traban del todojajajajjajaja
re

martes, 24 de junio de 2014

Contracondutas da Aids

"Nós, da Contracondutas da Aids, traduzimos a entrevista de Leonor Silvestri ao Centro de Estudos Queer Latino Americano. Gostaríamos de nos desculpar por qualquer erro eventual na tradução, pois não somos fluentes em espanhol e fizemos o melhor que pudemos. Quanto ao teor político da entrevista, fazemos eco, especialmente no que diz respeito à crítica acadêmica e esse lugar na margem das margens, "dissidência da dissidência".
Com perguntas provocadoras e respostas desafiantes, Leo nos relata o seguinte:
1 – Por que você diz que foi assignada biopoliticamente ao sexo “mulher”?
Não digo isso, quem diz é o estado Argentino que impôs com o consentimento dos meus pais e da classe médica essa definição no meu DNI [RG]. Teríamos que pensar por que é necessário colocar uma limitação tão grande quanto a de uma prescrição genética em um documento público, mas também a que interesses servem ter um documento de identidade emitido pelo Estado e que é utilizado para coisas como cruzar ou não fronteiras. Quero dizer que não deveriam existir nem DNIs nem fronteiras e que supostamente, sem elas, não haveria também assignações biopolíticas de gênero, entre outras coisas horrendas que deixariam de existir. Denomino-me assim porque gosto de deixar claro que “ser mulher” não apenas é algo que alguém escolhe, pelo menos não no momento do nascimento, que não tem nada a ver com a natureza e, sim, com uma aliança médica, familiar, estatal, legal e, provavelmente, também psi.
2 – E como é ser uma ativista do gênero anarquista?
Suponho que, à medida que o tempo passa, me sinto mais como umx franco-atiradorx ou umx terroristx, alguém como o Coringa do Batman do Cavaleiro da Noite, e não como umx ativistx. Já não sei ao certo o que quer dizer “ativista”, ou se tem importância sê-lo, vejo gente que se designa assim e que é bastante repugnante. Quanto a ser anarquista, bem, é uma identidade obsoleta, já que não causamos medo a ninguém, ao menos aqui em Buenos Aires. Apesar disso, interessa-me contagiar com a alegria da anarquia, com o anticapitalismo e com a capacidade de estar contra o sistema sem ter que morrer na tentativa. Além disso, sua teoria econômico-política, tão pouco estudada por quem fala de revolução, como a própria Beatriz Preciado, é formidavelmente bela, necessária e útil. Entusiasmar formas de resistência ativa e de vida que não impliquem a inclusão, mas, ao contrário, a fuga. A anarquia é inevitável, além de estar por todas as partes. Dever-se-ia tirar do currículo isso de ativista de gênero anarquista, não?
3 – Você estudou na UBA [Universidade de Bueno Aires], porque decidiu não se formar e com isso continuar seus estudos em poesia? Como é e do que se trata sua poesia?
Não sei se decidi isso ou se decidiram por mim. Simplesmente não pude, e logo tive outros interesses, não me pareceu uma coisa relevante com que gastar o meu tempo. De qualquer forma, há que se dizer que devo a entrega de uma monografia, ou seja, tenho 99% do curso, seria injusto dizer que não terminei, eu gostaria de ter percebido antes e realmente não fazer nenhum curso superior, não estudar na universidade, e que não notassem que não o fiz. Lamento muito que me liguem ao pensamento intelectual, que acreditem que eu seja uma acadêmica. Dei-me conta tarde do pouco valor que isso tem e de quão pouco interessante é o que se produz na academia, especialmente em Buenos Aires. Se voltasse a nascer, seria boxeadora de tempo integral, ou me dedicaria à música ou ao trabalho sexual, para fazer muito dinheiro porque fui muito linda e feminina quando jovem e não aproveitei isso e o desperdicei sem fazer grande caso.
Tampouco penso em minha poesia, é algo que abandonei faz tempo. Continua em mim. Mas em forma de ensaio poético. Não me sinto mais como uma poetisa, como se fosse algo a que me dedicasse durante as 24 horas de cada um dos 7 dias da semana. Como tantas outras coisas… Gosto de ter várias vidas em uma. E como já escrevi, bem, está tudo disponível na web e pode ser visto lá, tranquilamente, que o julgue quem se interessar em lê-lo. A poesia como gênero representa para mim o mesmo que o movimento LGBT: venho daí, mas é o dispositivo privilegiado por onde se reterritorializa o pior da subjetividade complacente, medíocre e pequeno-burguesa. Não há nada aí de valor. Não mais.
4 – Você é uma referência aqui na Argentina da Teoria Queer, como você vive esta filosofia e a “performance”? Tem algumas críticas a ela ou alguma de suas correntes?
Tento não ser uma referência em nada. Lamento que as pessoas tenham uma ideia formada de mim a partir de textos ou fofocas que algumas pessoas rancorosas lançam no espaço virtual. Eu gostaria que se afetassem com a produção desejante textual-rizomática das ações que temos realizado. No que me diz respeito, como corporalidade, prefiro ser uma forma de vida possível, uma possibilidade, a dissidência da dissidência, um caminho à margem do mundo, como alguém que disse uma vez, com seus grandes desacertos, fazendo como todxs o que podemos, e fracassando, se tivermos sorte! A verdade é que me associaram, com justa e merecida razão, a esse balaio de gatos chamado “teoria queer”, mas já faz um bom tempo que sou bastante crítica disso que aqui na sudakalandia [gíria para América Latina] se chama queer, porque me parece que isso tem servido de álibi para que muitos heterossexuais e heteroflexíveis falem de sexualidades inabordáveis, inabarcáveis e inassimiláveis sem pôr o corpo, ou pondo-o muito pouco – até onde não os faça perder nem o trabalho nem o amor de suas mães –, coisa que não acontecia durante os velhos e queridos estudos gays e lésbicos: se aquilo lhe interessava, você era viado e terias que assumir os riscos por isso. Hoje se pode ir a um festival pós-pornô organizado por uma jovem loira heterossexual e seu namorado, e isso não causa nenhum ressentimento a ninguém, parece bom para a maioria das pessoas, esse tipo de convivência pacífica ecumênica com os que encarnam e detêm os privilégios de ordens maiores. Parece que o queer aqui é um lugar de convivência passiva e acrítica, à margem daquilo que também produz uma forma de aberração do tipo “como os gêneros são uma construção, então não existem e, como não existem, então pode vir um cara de 1,80 e pegar sua namorada. E isso tem acontecido em espaços libertários, supostamente libertários. A entrada do queer na sudakalandia aconteceu sem o movimento de lésbicas loucas, drogadas, esquizo e bichas pintosas da Espanha, que por sua vez já tinham mastigado o feminismo e, portanto, podiam mudar para um transfeminismo, logo as pessoas aqui não apenas não entendem nada de solidariedade, mas, sim, entendem bastante de bolsas e subsídios de arte. Para o cúmulo dos males, pensam que uma ficção somático-política, um aparato de captura como o gênero é uma abstração – e até onde me consta não há nada mais real, tangível e material que uma ficção. O queer em Buenos Aires é pouco menos que um espaço para medíocres aspirantes a artistas do IUNA, muitos deles financiados de outras terras por seus pais para que tenham um título universitário na Paris latina. Remeto-me às evidências. Dentre tantas outras falhas que hoje apresenta. Um pouco como ocorreu com os estudos de gênero e o feminismo. Não é o mesmo fazer um curso de “gênero” e se afirmar feminista.
Quanto à minha vida, bem, suponho que existo como uma dessas pessoas que ainda pratica uma vida queer, no sentido em que queer tem sido um fazer e não um ser, um não fazer, um deixar-se cair, um dizer NÃO, um opt out, mas esse fazer tem tido mais a ver com o que não se pode ou pôde que com o que se pode.O que quero dizer é que, se eu pudesse ter sido normal, talvez tê-lo-ia sido, mas nunca consegui ter namorado, nem um trabalho, nem ser uma boa estudante, nem nenhuma dessas coisas da normalidade. O queer tem sido um não ser. Sou uma fracassada da heterossexualidade e seus mandamentos. Os acontecimentos o escolhem, você não os escolhe. Acontecem coisas, e sua vida se transforma para jamais ser a mesma novamente. Por exemplo, quando no grupo de estudos da UBA em que eu tentava terminar a graduação e ser uma perfeita serva da chefa do cátedra na qual eu estava matriculada se me disse categoricamente que eu tinha de escolher entre minha visibilidade lésbica e meu trabalho em poesia em Brandon Gay Day e o grupo de estudos. Bem, escolhi uma coisa e não outra. Não pensei muito, me deu raiva terem me dito isso e joguei tudo fora em um rompante de loucura. Ainda bem que assim procedi! O mesmo com o trabalho: tentei ser secretária e consegui durante seis meses, enlouqueci, joguei um cinzeiro no chefe de recursos humanos e quase matei todos meus companheiros de trabalho. Simplesmente não estou psiquicamente preparada para trabalhar mais de seis horas diárias com alguém acima de mim. A sexualidade e os afetos são a mesma coisa. A verdade é que não consigo ser normal. Portanto, deixei de tentar. E agora vai ser melhor, ainda que às vezes eu tenha que pedir dinheiro.
5 – O que é o coletivo Ludditas Sexxxuales? O que você realiza ou o que realizam lá?
Não sei o que é, sei como funciona: uma plataforma de pensamento e ação, que vêm a ser o mesmo, que durante quatro anos e com diferentes pessoas participando e tomando parte fizeram rádio, oficinas de todo o tipo (experimentação e desprogramação sexual, autodefesa, teoria e pensamento) em toda a América do Sul, performance, ações diretas, fanzines e um livro que a seu modo narra essas experiências. Felizmente, não existimos mais que na lembrança, na eternidade e nas possibilidades de continuar nos invocando como um conceito, a final de contas o luddismo sexxxual, mais que a marca de um coletivo, é um conceito, uma forma de pensar a si mesmo e de viver em um mundo: se o desejo não é natural, nem pré-consciente, nem espontâneo, mas a produção de uma fábrica solidária com o heterocapitalismo, convém ter um devir luddita – como xs destruidorxs de máquinas inglesas de 1800 – e romper a fábrica de produção dos desejos da heteronormalidade que habita em todo coração não heterossexual. Destruir as máquinas da fabricação dos gêneros e assim engendrar uma contra produtividade do prazer-saber, a partir do desejo como força criadora e produtiva, a partir de um prazer reflexivo que não reorganize e reterritorialize a ontologia da função corporal da biopolítica, mas que exponha uma excitação permanente que nos faça sair da cadeia produtora-reprodutora (quer se chamem filhxs, práticas, relações, etc.), sempre sabendo que não há sexualidades puras nem contrassexualidades puras – mas, sim, incômodo, resistência e fuga, em uma geografia que não apenas não é menor, mas tampouco inominável, que não é natural nem meramente inconsciente ou pré-consciente, mas um dispositivo através do qual emerge o poder com grande potência em seus estados mais primariamente naturalizados. Daí a necessidade de uma ação direta (uma insurgência, divergência, subversão) sexual, sexualizando a totalidade da superfície do corpo, fetichizando tudo, e desidentificando os órgãos reprodutores como os órgãos sexuais e o casal como a zona privilegiada para o velho conceito do anarquista Émile Armand, a camaradaria amorosa – que também tem que ser lexicalizado contra o regime generalizante heterossexual da ausência e da desafetação.
6 – Existem muitas pessoas “queers” que também são vegetarianas como no seu caso; você acredita que é uma opção meramente pessoal ou que existe algum vínculo entre esses modos de vida ou as concepções filosóficas?
Sou antiespecista, que não é simplesmente uma forma de comer. É uma forma de viver não sendo antropocêntrica nem humanista, pensando o humanismo como esse terror de soberanias submissas de qual nos falava Foucault na Microfísica do poder: “Entendo por
‘humanismo’ o conjunto de discursos mediante os quais se diz ao homem ocidental ‘ainda que não exerças o poder, podes ser soberano'. Ainda mais, 'quanto mais renuncias a exercer o poder e quando mais submisso estiveres ao que se te impõe, tanto mais soberano serás'. O humanismo é aquilo que inventou passo a passo estas soberanias de submissão que são a alma (soberana sobre o corpo, submissa a Deus), o indivíduo (soberano titular de seus direitos, submisso às leis da natureza ou às regras da sociedade), a consciência (soberana na ordem do juízo, submissa à ordem da verdade), a liberdade fundamental (interiormente soberana, exteriormente consentidora e 'adaptada ao seu destino'). Em suma, o humanismo é tudo aquilo por meio de que se tem obstruído o desejo de poder no Ocidente – proibido querer o poder, excluída a possibilidade de tomá-lo. No coração do humanismo está a teoria do sujeito (no duplo sentido do termo). Por isso, o Ocidente rejeita com tanta crueldade tudo o que possa sacudir esse sistema” . Quando puder ser vegetariana, Sê-lo-ei. Sempre que pude ser vegana, fui. Agora tenho, por motivos de saúde, que me sujeitar a um devir gato. Isto é, sem consumir alguns produtos de origem animal minha vida fica em perigo, porque sou portadora de uma doença autoimune chamada Crohn. Suponho que muita gente que queira viver coerentemente o antissistema compra seu kit: tem Linux, é vegana, vive em um okupa ou em uma comuna, não se depila, usa remendos, é poliamorosx, vai a orgias, não trabalha, etc. Insisto: como não acredito nas pessoas queer, mas sim nas sexualidades inassimiláveis e nas fracassadas da heterossexualidade como regime político, sei que as coisas são ainda mais complexas que comprar o kit do perfeito antissistema queer hiper-coerente e reterritorializador das identidades moralizantes. Pessoalmente me sinto mais próxima dos animais que dos humanos e creio na redução de males, tudo tem crueldade. Não obstante, é necessário fugir da ficção antropocêntrica que tanto mal tem feito ao mundo e a tudo o que nele habita e deixar de pensar que o ser humano e seus filhinhxs, que as mãe e seus ventres, não são a coisa mais valiosa deste planeta e que é revolucionário. Se isso tem relação direta ou não com comer animais, suponho que cada situação deverá ser avaliada em si mesma por quem a tiver que viver. Suponho que um índio tupi no Brasil tem muito menos impacto sobre o meio ambiente que qualquer vegano prototípico de feira de produtos sem crueldade que acredita ser limpo e sem mácula. E suponho que um inuíte é tão animal, digo-o no melhor sentido da palavra, para fazer parte da cadeia alimentar que inclui a orca e a foca, e que se não se alimentasse de peixe provavelmente não teria o que comer e morreria. Mas esse argumento serve para que os açougueiros continuem industrializando a tortura animal e os ostentadores de privilégios não modifiquem nada. Por outro lado, Fazer os veganos pensarem é impossível, porque em sua imensa maioria são policiais encobertas, salvo honrosas exceções, e já se sabe que as policiais não pensam.
7 – No seu libro “Ética amatória do desejo libertário” você faz uma forte crítica ao romantismo e ao amor burguês e propõe o que chama de “afetos livres e alegres”. Qual é o fundamento dessa crítica e o que é isso que você oferece como alternativa?
Se fosse meu livro, estaria assinado por mim, não? Esse é o primeiro erro. Não tem mina assinatura, portanto não é meu livro no sentido de um autor. O livro faz uma forte crítica ao amor, burguês ou não. Como dizia Kate Millet: o amor é opio das mulheres. Sua pergunta supõe explicar o livro inteiro em uma resposta. Prefiro remeter-lhes à leitura:
http://eticaamatoriadeldeseolibertario.blogspot.com
Qualquer umx sempre desejaria que lhe perguntassem não tanto o que diz o livro, e portanto ter que explicá-lo, mas, sim, algum ponto sobre o livro. Ou uma crítica ou observação. De qualquer forma, acredito que o livro pensa o Amor como um amo a quem se obedece, especialmente os corpos biopoliticamente assignados como “mulher”; o amor e a “mulher” como constructos ou artefatos políticos solidários com o heterocapitalismo global integrado, que permite um controle mais insidioso e efetivo dos corpos. Por isso, alguns corpos afetados mutuamente podem sair do circuito da semiótica amatórica romântica e devir afins: Somos muito mais livres do que se sente, do que se aceita como evidência. Uma ética amatória do desejo libertário é um meio para adquirir uma posição na guerra em curso, guerra contra a heteronorma, contra a propriedade privada, contra o “qualquerismo” que entende a liberdade como “todos fazemos o que nos canta o cu e os outros que nos aturem”, contra o heterocapitalismo, contra a tirania do Eu – o indivíduo – e demais lengalengas da biopolítica e dos pornopoderes. Uma ética amatória do desejo libertário é uma maneira de amar a manada, de encontrar a solidão sem ficar ilhadx. Uma ética amatória do desejo libertário é um chamamento, está destinada àquelxs ainda podem ouvi-lo. Ou seja, não é para todo mundo.
8 – Podemos falar com base no seu pensamento em uma “escrita feminista”?
Não sei bem a que se referem com “meu pensamento”. Sinto-me feminista, mesmo que isso incomode as feministas, e pior para elas que assim seja. E sinto o feminismo como uma ética da existência contra a dominação, como a anarquia, que permite a possibilidade de devir outro pertencente às ordens menores: quer seja mulher, cyborg ou animal. Sem o feminismo não podemos nem preparar uma salada, nem jogar cartas. Também acredito que há feministas que escrevem, mas não sei se uma escrita feminista. Quanto à escrita, penso que há escritas potentes e talentosas e escritas medíocres. Qualquer coisa, literalmente qualquer coisa, pode produzir um acontecimento, desde a leitura de Corín Tellado ou de Clarise Lispector. Mas prefiro mil vezes ler A cidade e os cachorros de alguém tão asqueroso como Mario Vargas Losa a ler as porcarias autobiográficas e mal escritas que ferem meu sentido de prazer e de estética de algumas lesbo-feministas sem talento, nem autocríticas, nem estimulantes, para a escrita. Há uma razão para eu gostar dos clássicos e para ter estudado Gayo Valerio Catulo, prefiro um machista que escreva bem a uma boa feminista bem-pensante que faz rabiscos sobre uma folha. O tempo nos é ilimitado, não podemos perdê-lo em conversa fiada. O feminismo tem que seguir trabalhando para criar uma filosofia que possa disputar espaços com a filosofia antropocêntrica, hegemonicamente masculina e varonil prototípica do Ocidente; essa que diz o “homem” e pensa que somos todas idiotas e não percebemos que não só não se refere às mulheres, como a nenhuma outra corporalidade que não seja um homem branco, heterossexual e ocidental. O feminismo tem que seguir se esforçando com o melhor de si para abandonar a queixa, a vitimização, a denúncia como modus operandi ou metiê privilegiado de seus estudos culturais, que agora parece que são paupérrimos (perdemos até mesmo a capacidade de panfletagem que outrora tínhamos), e passar a ser a filosofia com maiúsculas. E de um tempo para cá, está conseguindo, mas o feminismo é relativamente jovem, comparado a outras artes. Levará tempo, um tempo que se conseguiu com algumas de suas autoras de ficção, a ficção feita por feministas, essa sim está à altura da escrita dos homens que escrevem bem.
9 – O que você pode nos dizer do seu encontro com Judit Butler? Em que você coincide com ela? Há algo em vocês discordam?
Butler foi um trabalho para Clarín, quando era jornalista, simplesmente isso, um bom trabalho de que disfrutei muitíssimo. Posso dizer coisas pessoais, que é muito atraente, e que foi difícil fazer a entrevista porque eu gostaria de tê-la convidado para sair. Não coincido em quase nada com Butler, não é das pensadoras que mais me interessam, certamente muito hegeliana e marxista, excessivamente para o que o meu estômago pode tolerar, e me parece brutalmente ignorante como teórica política por falta de leituras fora da dimensão marxista, ou mesmo que como pós-estruturalista está repleta de falhas. Há quem a acuse de skinneriana condutivista, e acredito que tem um ponto aí, no qual não me detenho a pensar porque, como diz Deleuze, não há que perder um segundo criticando, só se dedique xs autorxs de que mais gostar. De qualquer forma, parece-me uma autora essencial, não lê-la é um erro fatal, a representante mais popular e midiática do que eu dizia anteriormente, de uma filosofia feminista em pé de igualdade com qualquer filosofia criada por um homem, seja Hegel ou Platão. Continuo lendo especialmente sua teoria da performatividade que acredito que abriu caminho para pensar não ontologicamente os gêneros, e me interessa particularmente sua leitura de Beauvoir e do corpo como situação em eu corte mais trans.
10 – Gostaríamos que você falasse do seu último libro, “Foucault para encapuchadas”; do que se trata? A quem está dirigido? O que traz de novo à sua trajetória como ensaísta?
Este livro, todos os livros, são escritos por uma coletividade. A coletividade deste livro em particular, de todos os nossos livros em particular, poderia se chamar “Ludditas Sexxxuales”, mas desta vez se chama “Manada de Lobxs”. Devir lobxs, a puta, a puta, o cachorro antes de ser cachorro, antes dos humanos, da sua domesticação. E ainda que pareça um livro, todos os nossos livros – à medida que os livros vinham a modificar as imagens do mundo e criam novos outros mundos – se trata mais de um convite a uma festa, uma linha de fuga da fuga do controle e do disciplinamento entristecedor heterofacista que nos coopta com esses desejos de ser alguém na vida, de reconhecimento, de transcendência, de prestigio, de ter um nome: das famas, a única que nos interessa é a má. Produzimos aqui, mediante esta escrita, uma forma de fazer e de nos desfazermos. Tudo o que temos criado é o processo de agentes coletivos de enunciação como um campo de intensidade contra a identidade relacionada ao reconhecimento, ao narcisismo, à reterritorialização edipizante das matrizes heteronormativas mais coercitivas. É necessário romper com as máquinas de produção de pessoas individualizadas e com a diferença binária de sexos para poder viver um processo de singularização, ou seja, a reapropiação não submissa da subjetividade.
(Des)afortunadamente, muitas das mãos que compuseram essas peças hoje talvez se encontrem tocando as teclas e as partituras das instituições e/ou toadas dos instituídos, incapazes de encarnar em seu presente aquilo que se escreveu, cheias de ressentimento, desafeto, de medos, de impotências. Curadores, comissárias de arte, artistas, hippies, invejosas, licenciadas, poetas… Morreram para nós, sem nenhuma nostalgia. O único que não muda é a mudança, talvez voltemos a nos encontrar, e talvez seja como inimigas, o qual seria mais digno que a ausência de desafetos de sua reterritorialização humana. Gostaríamos de poder lhes dizer também que quem se põe em fuga sabe e tem aonde chegar para não se extraviar ou se ser capturado nas redes do poder ao longo do caminho… mas não seria honesto.
De tudo isso falam essas páginas, de nossos devires, os que foram, os que são, os que estão sendo, não podemos senão dizer-lhes que, como vocês, não somos nada, nada mais que um hic et nunc que luta – e muitas vezes acerta – em não se deixar apertar, nem ser pego, nem capturar pelas diferentes máquinas da heterossexualidade como regime político. Portanto, as verdades das potências dos nossos corpos incrementando-se, já mesmo todas juntas, todas as de que sejam capazes… Desertando, dirigindo-nos ao deserto, onde cresce a vitalidade, encontrando-nos com vocês.
11 – Finalmente, você pensa que uma Teoria Queer tem uma função social, uma “missão” se se você preferir, ou existe somente para fornecer um suporte à própria filosofia de vida de cada pessoa ativista “queer”?
“Sou o cachorro que corre dos carros, não tenho plano algum”, diz o Coringa no Cavalheiro da noite. Oxalá seja o que significa queer, não ter nenhuma missão nem nenhum telos. Prefiro viver no presente, o futuro tem a cara de um bebê de quem se teria que cuidar. E nessa vigília protetora do bebezinho chamado Missão Futuro, como diz Lee Edelman, fazem das fracassadas da heterossexualidade o branco de controle, patologização e perseguição da heterossexualidade como regime político. Essa é a cara do espanto para todxs xs que habitamos as fronteiras. Há que sair das teleologias e há que parar de bancar Cristo redentor e salvador para devir manada

sábado, 21 de junio de 2014

cómo (des)hacer el género. Diarios de una externación Games of Crohn


17/6/14


Diario de una externación
Games of Crohn

Cómo (des)hacer el género

Cómo (des)hacer el género


...ahora vivimos tensos, atados en un mundo pequeño y prieto...Cada cual forma su propio y pequeño compartimento, cada cual su propia cruz o su propio libro sagrado, cada cual su fuego, cada cual su esposa.”
Virginia Woolf


¿Cómo cada vez que un amigo encuentra a una de mis amigas atractiva, cada vez que alguna de ellas le ha dado el teléfono por mi internación, porque estoy enferma -porque mis amigos y amigas tienen todxs entre si sus teléfonos - se comporta como un vulgar hombre y la invita a salir? No importa que ese teléfono haya sido dado porque una amiga estaba enferma, para tenerse al tanto de si pasa algo. No, eso no tiene importancia. Lo que importa es que el hombre la encuentra atractiva, y que toda chica que un hombre encuentre atractiva es una posibilidad para cojer y todo teléfono debe ser utilizado para eso. Hay que probar, hay que intentar, porque la abulia de la existencia es grande, porque la virilidad y la varonilidad siempre está en jaque y solo se prueba invitando a salir. Primero, una birra. ¿No tiene nada de malo una birrita? Es una invitación inocente, un hombre siempre quiere tener más amigas. No nos confundamos, no es coger, no, es hacerse amigos, y el posporno y el queer nos ha enseñado que los amigos cojen con las amigas. Seguro que la invitación es para hablar de la amiga enferma. Tampoco importa que la mujer en cuestión sea amable porque una está en el medio, internada y enferma, la amiga en común, y no quiere ser borde, no quiere simplemente decirle “boludo, tengo más calle que un taxi, no nací ayer, dejame de joder”. Ni tampoco importa que la mujer en cuestión se esté mofando de hasta donde va a llegar esa ansia compulsiva de varón hetero de probar “no importa que sea torta, puedo levantármela”. El ansia del biovarón: imposible decir que No; todo agujero es poncho, el amor libre es “yo hago lo que se me canta, poco importa la gente involucrada”. Y sobre todo: mentira y misterio, este es un rasgo común al hombre. El problema nuevamente no es el de la indignación. El problema es cómo hacer para no ponerse paranoica con todos los otros amigos que orbitan en nuestra vida; cómo hacer para confiar en los otros, los que no se quieren coger a toda concha que se mueve.
Siempre el problema es cómo hacer.

vs.

Una amiga, supongo que es mi amiga, una amiga a la cual se puede llamar y decirle llevame al hospital que me estoy muriendo, y deja de hacer lo que estaba haciendo y te lleva y se queda. Esa misma amiga con un programa de radio, me dice que no me invita al programa a presentar nuestro nuevo libro porque “soy mucho para el programa”. Y es probable que así sea, que esté sobrecalificada no solo para hablar en su programa de radio, sino para ser su amiga, y para ser amiga de muchas chicas que se sienten disminuidas, increpadas, interpeladas, menos, subestimadas por lo que yo puedo, y yo puedo mucho, mucho en serio, mucho más que los demás, y para hablar en muchos programas de radio. Pero ¿y qué? ¿cuál es el problema? ¿por qué eso es un impedimento para presentar un libro? ¿Acaso debo convertirme en mas hembrita, mas pelotuda, más como todas las demás para no incomodar, para tener mi lugar, para que no les joda que yo existo? ¿Acaso debo disculparme por mis potencias? ¿Acaso pensar significa una tortura, o es la excusa para ser expulsada y torturada? Lesbofobia, complejo de inferioridad y misoginia. Todo internalizado por el precio de uno te llevas las tres. Eso ser mujer. Cómo hacer nuevamente para dejar de serlo. Parecen decirme “renuncia al pensamiento”.

Cómo hacer para afectarse con la parte común, para agenciar lo que sí vemos común y no lo que nos distancia. Se entenderá que intento decir algo impersonal o sera tomado ad nominem.



viernes, 20 de junio de 2014

trabajo sexual vs. tráfico


Trabajo Sexual y Tráfico


Trabajo Sexual y Tráfico
Revista Organise. Verano 2009. Número 72. Órgano de difusón de Anarchist Federation, Reino Unido.

traducción: Leonor Silvestri, desde la región invadida por el Estado argentino.



La secretaria de asuntos internos ingleses, Jacqui Smith, ha declarado la guerra contra la prostitución. En noviembre de 2008 presentó una propuesta que criminaliza al cliente de las prostitutas y le otorga poderes a la policía para cerrar burdeles. Ella realiza todo esto en nombre de la “protección de mujeres vulnerables”- mujeres que, según dice ella, son explotadas, “traficadas” y obligadas bajo coersión a trabajar dentro de la industria del sexo contra su voluntad. Pero de hecho su propuesta ha hecho poco por proteger a las mujeres, varones, y personas trans que trabajan en la industria del sexo. En cambio, sí controla las migraciones, mantiene a las trabajadoras sexuales dividas – entre ellas y de otrxs trabajadorxs- e incrementa el control estatal en las vidas de las personas.2

¿Qué es tráfico?

Al anunciar su propuesta para esta nueva legislación, Smith declaró que quería apuntar al clienta como “la persona verdaderamente responsable de crear la demanda en los mercados de prostitución que crea la demanda a su vez para el vil comercio de mujeres que son traficadas con fines de explotación sexual”. Entonces, ¿qué es “comercio vil” y quiénes son sus víctimas?
Primero de todo, hay diferencias entre traficar y contrabandear. De acuerdo a las Naciones Unidas, “contrabandear” (smuggling en inglés) significa ayudar a alguien a cruzar las fronteras ilegalmente a cambio de un pago. “Tráfico”, por otra parte, significa, usar la fuerza u otros medios como por ejemplo el engaño para que alguien se mueva con el fin de explotar a esa persona – este movimiento de hecho no tiene por qué ser ilegal o a travás de una frontera nacional, para que sea tráfico. Anti-Slavery International, una ONG que realiza campañas contra todas las formas de trabajo forzados, documentó casos de personas que son traficadas dentro del Reino Unido en la construcción, la agricultura, para trabajo doméstico, procesamiento y empaquetamiento de alimentos, catering y otras formas de trabajo informal como así también trabajo sexual. La mayoría de las personas fueron coersionadas para trabajar bajo condiciones desagradables mediante deudas (las agencias le cobran a lxs trabajadorxs una comisión por arreglar estos empleos por ellxs, y lxs trabajadorxs quedan obligadxs a trabajar hasta que pueden saldar la deuda), mediante remosión de documentos o pasaportes, o simplemente bajo amenazas, intimidaciones o violencia. Anti-Slavery International también descubrió que muchas trabajadorxs migrantes traficadxs, quizás la mayoría, ingresan a los países de manera legal. En otras palabras, “traficar” es un tema de derechos de lxs trabajadorxs, no un tema de migraciones.3
No sorprende que la definicion de las Naciones Unidas de tráfico sea el estandarte de las organizaciones anti-tráfico internacional y sus iniciativas. En 2007, el gobierno inglés publicó el Plan de Acción contra el Tráfico Humano del Reino Unido, que cita la definición de las Naciones Unidas y que orgullosamente se jacta de que el “gobierno ahora cuenta con un enfoque basado en derechos humanos” al tema del tráfico. Pero al mirar de cerca las declaraciones se observa que estos derechos así llamados humanos se encuentran a un mundo de distancia de cualquier noción genuina de derechos de trabajadores.

¿Derechos humanos? ¿Cuáles humanos?


Para las trabajadoras sexuales4 la definición de las Naciones Unidas de “tráfico” - el movimiento de personas mediante la fuerza o el engaño para fines de explotación- es peligrosamente ambiguo. Las Naciones Unidas llega a decir que “explotación” significa a) prostitución u otras formas de explotación sexual, b) trabajos forzados, c) esclavitud o prácticas esclavas, d) servilismo, e) la remosión de órganos del cuerpo. Nótese que “la prostitución” sexual va listado por separado de otros trabajos o la esclavitud. En otras palabras, se asume simplemente que la prostitución es por definición explotación. Más aun, si ud. es una persona migrante que trabaja en la industria del sexo, el solo hecho de estar trabajo en esta industria en un país extranjero es considerado como evidencia para que se le tome como víctima de “tráfico”.
Pero la idea de explotación uasada en las políticas anti-tráfico no son solo malas noticias para las trabajadoras sexuales en particular. También se mofa de la noción de trabajo en general. El Plan de Acción contra el Tráfico Humano del Reino Unido lo demuestra claramente cuando vuelca su atención al trabajo forzado. El Plan nota sin ironía que “Una de las dificultades que enfrentamos en la investigación del tráfico con fines de trabajos forzados es distinguir condiciones precarias de empleo y situaciones que incluyan trabajos forzados. El elemento de coersión es una indicación importante de esto último”. ¡En este punto debemos comenzar por preguntars quién en la tierra está trabajando en tales condiciones de precariedad a menos que haya sido forzadx a hacerlo! El hecho es que miles de trabajadorxs malpagas son forzadxs en la explotación mediante amenazas, encarcelamiento, deudas, hambre, y la necesidad de sobrevivir en el sistema económico que intenta producir beneficio para unxs pocxs en vez de proveer para todxs. La diferencia entre este tipo de explotación experimentada por las víctimas del “tráfico” y la de todxs lxs otrxs trabajadorxs precarixs no es cualitativa sino cuantitativa – están en el extremo final del continuum de miseria del capitalismo.
Por eso el así llamado enfoque de derechos humanos al “tráfico” se basa en una profunda confusión de la noción de explotación que no logra ir a la raíz de la miseria de lxs trabajadorxs, ya sea en la industria del sexo, o en otro sector. Por un lado, asume que todas las prostitutas son explotadas simplemente por ser prostitutas, como si no tuvieran voluntad o capacidad de agencia propia. Por el otro, asume que lxs trabajadorxs solo han sido explotadxs bajo ciertas conficiones específicas de coersión, sin importar cuán bajos sean sus pagas o cuán pobres sus condiciones de trabajo sean. Esto solo refuerza la estigmatización de las prostitutas como “otras” y las mantiene divididas de otros sectores de trabajadorxs.
Hablar del “tráfico” también ayuda a reforzar la divisón entre migrantes y no migrantes en materia laboral, al promover la percepción de que la explotación y la opresión que sufren lxs trabajadorxs “traficadxs es fundamentalmente diferente de la explotación y la opresión que sufren toda la clase trabajadora en todas partes. Asimismo, ayuda a ocultar el hecho de que lo que todxs tenemos en común no es solo nuestra explotación laboral-o, el desempleo, para muchxs de nosotrxs en estos días, mientras nos convertimos en “excedente”- sino nuestra capacidad para estar unidxs y luchar.

El control estatal y las fuerzas del mercado


El Estado distribuye diferentes trantamientos a diferentes categorías de trabajadorxs “traficadxs” luego de haber sido “rescatadxs”. No hay por el momento ningún apoyo gubernamental para lxs trabajadorxs “traficadxs” en ningún otro sector que no sea el del trabajo sexual. Una vez que se descubrió que alguien fue “traficadx” y lxs traficantes arrestados, la persona está sola. Por eso, si ingresó al país de manera ilegal entonces se puede esperar que sea deportada. El gobierno tampoco provee ningún apoyo para varones o personas transgénero traficadas. Sin embargo, la situación es distinta para las mujeres en esta situación que son ingresadas al Poppy Project, una agencia con fondos gubernamentales que ofrece “alojamiento y apoyo” y alienta a las mujeres a cooperar con las autoridades por ejemplo proveyendo datos a la policía para poder calificar para un apoyo a largo plazo. El proyecto también comparte explicitamente las afirmaciones de Naciones Unidas acerca de la explotación y la prostitución, y pone mucha energía en ayudar a las mujeres para que abandonen la prostitución mientras no hace nada para promover los derechos o el bienestar de las mujeres que permanecen en la industria. Entonces, tras esta máscara benevolente, el gobierno puede ejercitar una gran cantidad de control sobre trabajadoras secxuales migrantes. Si se trata de una trabajadora sexual migrante que es arrestada por cargos relacionados con la prostitución, se continúa con el supuesto de que se trata de una víctima de tráfico en cuyo caso se le ofrecerá alojamiento, un subsidio en dinero, medicina, y educación siempre y cuando coopere con las autoridades. Si se trata de una persona que está trabajando en la industria por su propia voluntad, será juzgada y a menos que tenga los papeles en regla, deportada. Víctima o criminal, “mujer vulnerable” o puta. El Estado tiene dos opciones. El Plan de Acción contra el tráfico Humano de Gran Bretaña cita al Poppy Project como un ejemplo de buenas prácticas, y revela que el gobierno intenta extender este esquema a lxs trabajadorxs “traficadxs” para trabajos forzados. Esxs trabajadorxs entonces serán capaces de aplicar para residencias mientras cooperen con las autoridades.
La ecuación que iguala prostitución con explotación y asume que todas las prostitutas son víctimas no es privativa del Poppy Project ni del Reino Unido. Se remonta hacia el siglo XIX cuando la filantropía cristiana de personas como Josephine Butler realizaba notorias campañas para “rescatar” a las vulnerables “desafortunadas” - mujeres y niñas trabajadoras”- de una vida de vicio y entrenarlas para un empleo “decente” como el servicio doméstico5. Este supuesto niega la capacidad de agencia de las trabajadoras sexuales y las trata como pobres individuos que necesitan ser salvadas en vez de como trabajadoras con su propia voz y fortaleza y sus propias demandas. De esta manera se comporta Jacqui Smith en su intento por crminalizar a lxs clientes de las prostitutas en nombre de “la protección de mujeres vulnerables”. La retórica del “tráfico” y de la “mujer vulnerable” sirve de cortina de humo detrás de la cual Smith puede atacar a las prostitutas y erosionar sus derechos como trabajadoras. Su propuesta no hace nada para ayudar a las personas trans, varones y mujeres ni tampoco para mejorar su salud, su seguridad o sus condiciones laborales de aquellas personas que prefieren el trabajo sexual a cualquiera de las otras posibilidades de trabajo o al desempleo. De hecho, como muchas organizaciónes de prostitutas han señalado, cerrar burdeles y criminalizar clientes hará a las prostitutas aun más vulnerables, haciendo que el comercio sexual todavía sea más subrepticio y forzando a las trabajadoras a estar en las calles, lejos de la seguridad relativa que ahora tienen y de la solidaridad que puedan entablar con otras pares en los burdeles6. La retórica del “tráfico” tambien puede servir para fortalece divisiones entre trabajadoras sexuales migrantes y locales. Quien haya entrado al país ilegalmente y/o con ayuda de un tercero, y que tema ser arrestadx o deportadx puede ser forzado a aceptar, como consecuencia, condiciones de pago menores y peores condiciones laborales por su trabajo que aquellas que las trabajadoras sexuales locales toleraría7. Las prostitutas locales suelen acusar a lxs migrantes de bajar los precios y los estándares de trabajo.
La retórica del “tráfico” también ha servido de pretexto tomar medidas más drásticas contra la inmigración. A pesar de la definición de las Naciones Unidas de “tráfico” afirma claramente que no significa necesarimente inmigración ilegal o ningún tipo de inmigración, el Plan de Acción del Reino Unido lo presenta como “uno de las muchas amenazas y desafíos de nuestras fronteras”. El Plan contempla toda una serie de nuevos controles a la imigración dentro de los próximos 10 años en las fronteras como ser el uso de biométricas, y otras formas de prevención y detección de “tráfico”. Será más difícil para lxs trabajadorxs migrantes entrar al Reino Unido, haciéndoles correr mayores riesgos de deudas o de pérdida de sus documentos. En otras palabras estas drásticas medidas contra la inmigración bajo el pretexto del “tráfico” volverá a trabajadorxs sexuales y otrxs trabajadorxs aun más vulnerables al abuso.
Muchas mujeres, varones y personas trans que trabajan sexualmente en el Reino Unido enfrentan la lucha contra bajos salarios, pésimas condiciones de trabajo, riesgos a la salud y la seguridad de un tipo que otrxs trabajadorxs no tienen que correr. También enfrentan la criminalización y el abuso policial, por no mencionar la estigmatización y la discriminación de la sociedad toda. Hablar del “tráfico” no hace nada por lidiar con estos problemas. En cambio, criminaliza trabajadoras sexuales y a sus clientes mientras erosiona sus condiciones de trabajo, un doble golpe del control estatal y el mercado de trabajo que solo logra que las vidas de las prostitutas sean aun más difíciles. No hay dudas de que lxs activisitas sexuales demanden que las políticas de “tráfico” sean abandonadas junto al término “tráfico” en general.8 No son solo inútiles pero también peligrosos.

Los derechos de las trabajadoras sexuales y el comunismo anarquista


El gobierno y quienes hacen sus políticas gozan de desplegar el mito de la prostituta víctima, esclavas sexuales desamparadas, tontas patéticas que o son demasiado estúpidas y/o drogadictas y/o socialmente exlcuidas para hacer algo mejor. Sin embargo, las trabajadoras sexuales tienen una larga historia de lucha contra la opresión y la estigmatización y en los últimos 15 años el movimiento internacional por los derechos de las trabajadoras sexuales ha crecido. En 2005 el comité Internacional de los Derechos de las Trabajadoras Sexuales (ICRSE) lanzó un manifiesto y una declaración de los derechos sobre la importancia de la conferencia de trabajo sexual en Bruselas. Demandaban el derecho a viajar através de las fronteras con fines laborales, y terminar con las prácticas abusivas y las malas condiciones laborales de la industria, una acción efectiva contra la violencia y la coersión, y el derecho a entrar, permanecer o dejar la industria por propia voluntad. En el Reino Unido La Unión Internacional de Trabajadoras Sexuales (IUSW) se fundó en 2000 y se convirtió en una rama de GMB9 con reconocimiento TUC 10. Esto quiere decir que las prostitutas y otras trabajadoras sexuales como bailarinas, actrices y actores porno, pueden unirse al IUSW y ganar los mismos beneficios que otrxs socixs de GMB, como asesoramiento legal, apoyo , servicios de salud, y medidas de seguridad en el empleo. Pero el IUSW es más que una rama del GMB. Asimismo, realiza campañas por los derechos de lxs trabajadorxs sexuales y tiene que ver con los projectos e iniciativas, incluyendo el recientemente fundado X:Talk Project, una organización especificamente por y para trabajadoras sexuales migrantes.
Este tipo de organizaciones son de vital importancia en la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales. No solamente realizan campañas contra la criminalización y la opresión de las prostitutas y otrxs trabajadorxs sexuales, sino también insentivan un sentido de orgullo y empoderamiento entre las trabajadoras sexuales. En una industria donde la estigmatización y la vergüenza ha sido moneda corriente por centurias, es difícil subestimar la importancia de estas iniciativas tales como las marchas del Prostitute Pride Parade11, o la aparición en manifestaciones con paraguas rojos, el símbolo internacional de las trabajadoras sexuales desde la manifestación de Venecia de 2001. en todas estas organizaciones, la auto-organización de las trabajadoras sexuales y la auto-determinación son la piedra de apoyo de cada campaña. Clientes, alíados y amigxs son bienvenidxs para apoyar las campañas o incluso unirse a ciertas organizaciones, pero solo las trabajadoras sexuales escriben las proclamas, organizan las campañas, y alzan sus propias voces.
Desde la perspectiva revolucionaria anarquista, la autogestión de las trabajadoras sexuales para defenderse contra la criminalización y la opresión puede ser visto como el lugar correcto en la lucha total por la auto-determinación de lxs trabajadorxs. Pero por supuesto esa auto-determinación es solo parte de la historia. La lucha del anarco-comunismo es la lucha contra el trabajo tal como lo conocemos hoy. Nuestro fin último es construir una sociedad donde nadie tenga que trabajar por un salario, donde los bienes y los servicios estén distribuidos de acuerdo a la necesidad y donde todas trabajames juntas para nutrir nuestras comunidades en vez de ganar un salario. Mientras que las prostitutas hoy están orgullosas de sus habilidades, profesionalismo y capacidad para ganar dinero, queremos un mundo libre de capitalismo, donde cada quien esté orgullosa de sus habilidades para administrar sus propias existencias y cooperar en la organización de sus comunidades.
Hay muchas razones por las cuales estos objetivos anarquistas pueden parece extraños al movimiento de las trabajadoras sexuales. Siglos de crminalización y abuso estatal significan que las activistas en esta materia están mucho más enfocadas en la reforma o la abolición de leyes específicas y políticas que en la abolición del capitalismo como un todo. De hecho las activistas del trabajo sexual hoy suelen ser escuchadas usualmente defendiendo el derecho al trabajo más que atacando la institución del trabajo asalariado. Por ejemplo, una de las primeras demandas del movimiento es precisamente que la prostitución sea reconocida como un trabajo legítimo y las prostitutas como trabajadoras legítimas. En un contexto donde por siglos la prostución ha sido desechada como un crimen o una inmoralidad en vez de ser reconocida como un trabajo, esa demanda tiene sentido como una manera de mejorar las vidas de las prostitutas en el capitalismo. De igual modo, las demandas de este movimiento tienden a interlocutar con el estado para rescindir algunas leyes mientras refuerza o introduce otras. El manifiesto ICRSE por ejemplo demanda la descriminalización del trabajo sexual pero también exige una legislación que proteja a las trabajadoras sexuales, su trabajo y sus condiciones de empleo. De nuevo estas demandas tienen sentido para las trabajadoras sexuales viviendo bajo este sistema de estados nacionales, poderes y agencias legislativas. Pero la conclusión lógica de las demandas de las trabajadoras sexuales migrantes, incluyendo el rechazo al lenguaje del “tráfico”, deben ser demandas por el levantamiento de todas las fronteras nacionales- no fronteras, ni pasaportes, ni traficantes.
Si las demandas como las del ICRSE se consiguen, las trabajadoras sexuales tendrán finalmente los mismos derechos que otrxs trabajadorxs. Y para la persepectiva anarco-comunista sobre el trabajo sexual ese es precisamente el punto- porque los derechos, las vidas y todxs lxs trabajadorxs bajo el sistema capitalista son básicamente una mierda que van de mal a peor. La autogestión del trabajo sexual ha sido inspiradora, pero para el anarco-comunismo es un paso hacia otro objetivo mayor: la autogestión de todxs lxs trabajadorxs para crear un mundo sin patrones ni fronteras, donde nuestras vidas se organisen en torno a la cooperación, la solidaridad y no el dinero. El comercio vil realmente es la explotación capitalista en las vidas de todxs lxs trabajadorxs, sus mentes y sus cuerpos.

Páginas web útiles
www.sexworkeurope.org
wwwiusw.org
www.xtalkproject.net

notas
1Esta traducción ha sido firmada para la visibilización de los derechos de lxs trabajadorxs en el gremio de la traducción, usualmente silentes esclavos por debajo de la jerárquica noción de autor., del copyright y de las editoriales
2Los subrayados son de la traductora a fin de facilitar una lectura acorde a nuestros contextos
3La autora de esta traducción cree que en cuanto a metodologías, modos y maneras de pensar los sujetos del conflicto social, lxs activistas de los movimientos sin fronteras y el sindicalismo clásico, por lo menos en su versión anarquista, y en especial a lo que hace a Europa se asemejan.
4N.T.: Colectivizamos en femenino porque la mayoría de las personas que se encuentran en esta industria ya sea fueron sometidas a una asignación biopolítica femenina, ya sea son de expresión de género femenino. Sin embargo, no ignoramos que hay compañeros que también se encuentran en esta industria.
5N.T.: las mismas feministas abolicionistas que se rajan las vestiduras y quieren linchar clientes, esas tienen TODAS una sirvienta, es dcir una mujer explotada en condiciones laborales mayormente paupérrimas, precarias, y/o en negro, que las ayudan para que ellas puedan desarrollar su carrera como feministas. Esas sirvientas muchas veces suelen ser las madres de las prostitutas a las que intentan salvar.
6N.T.: Claramente el caso de Argentina, donde es la policía la que maneja el negocio de la prostitución en las calles, y tiene su monopolio.
7N.T.: Este fue lo que ocurrió con lxs trabajadorxs migrantes de Perú, Paraguay, y Bolivia en los años 90, que llegaron a la Argentina y eran brutalmente explotados en todos los empleos por la codicia de los empleadorxs argentinxs. Forzadxs a aceptar cualquier tipo de trabajo y cualquier condición se convertían, para la visión popular, en enemigxs de lxs trabajadorxs locales; lo cual género una oleada de xenofobia en su contra mayormente entre las capas populares que les veían como competidorxs.
8N.T.: Aquí se encuentra una diferencia con respecto a las posiciones de la región argentina, donde el discurso dominante de las activistas en trabajo sexual peticiona a las autoridades por más control, criminaliza y hace foco en el cliente, e igualan trabajo sexual a tráfico y a esclavitud.