miércoles, 6 de agosto de 2014

Deimos y Fobos, hijos de Ares. Games of Crohn. Diario de una externación


Games of Crohn
Diario de una externación
Deimos y Fobos, hijos de Ares.



Games of Crohn
Diario de una externación
Deimos y Fobos, hijos de Ares.

Tengo horror de que me ocurra algo que veo usualmente que ocurre en muchas celebrities del underground anarco-queer-artistoide-under-activista-poetopunkrocker. Tengo miedo de algo que, me digo y reitero, es imposible que justo a mi culo inquieto insobornablemente intransigente me pase. Tengo miedo de que los jóvenes tengan razón y con el paso del tiempo volverme más decrepita aún, corrupta, mediocre, acomodaticia, achanchada, conservadora, una versión degradada tipo MTV de mi radicalidad -como veo que le ocurre a tantas por aquí-. Tengo miedo de repetirme, reiterarme, auto-copiarme, perder toda innovación, ocurrencia, desparpajo, insolencia, caradurez, y volverme la traducción mal hecha de mi propia rebeldía, una fotocopia vencida de una foto de Syd Vicius, un fantoche payasesco de un hubo un tiempo de gloria. Tengo miedo de que no se me ocurra nada nuevo, y en una mecedora de pogo y ego, amacarme refritando mis loas de antaño, otrora todo tiempo fue mejor. Tengo miedo de solo poder contemplar mis logros de la niñez mientras me cubro los hombros con una mañanita tejida de condescendencias y chupadasdemedia. Tengo miedo de dejar de acecharme y empezar a creerme tan genial que ya no corrija el furcio mal dicho en la recitación 21,567 del mismo poema, en la misma perfo de vodevil cansino al cual solo asisten espectadores como quien va a ver a una mujer barbuda o el crimen de la tauromaquia en un rodeo. Tengo miedo de ya no ser lacerante, afilada, hiriente, provocadora, desafiante e imprimir una y otra vez la única buena idea que pude tener. Tengo miedo de dejar de ser cuchilla andante. Tengo miedo de que dejen de temerme. Tengo miedo de que en una reversión aún más cruel del cuento Las Ropas nuevas del emperador que me tenga a mi por protagonista nadie ose decirme que ando desnuda y me han timado no por miedo, sino por respeto. Tengo miedo de que ya no quede nadie que me diga “estás desnuda en realidad, te vendieron un buzón”. Tengo miedo de hacerme tan vieja que ya no quiera ofender más y solo piense en gustar y ser aceptada y ser amada por una multitud de buchonas obsecuentes. Tengo miedo de volverme tan mediocre que ya no sepa discernir entre el elogio, la lamida de culo y los efectos de las drogas causados en otros cuerpos. Tengo miedo de solo tener pasado. Tengo miedo de que mi presente no sea ya futuro. Tengo miedo de quedarme tal cual soy hoy para siempre inyectándome un botox de condescendencias antiarrugas. Tengo miedo de que envejecer signifique volverse menos potente intentando en vano impedir el inexorable paso del tiempo y su maravilosa huella en mi cuerpo que se vuelve todo océano tranquilo, paz, calma chicha, pacificación malsana de desear no importunar. Tengo miedo de un día confundir amistad con cómplices o fanáticos o groupies. Tengo miedo de ser tan brillante e hiperbórea que alguien me crucifique como el mesías personal de su propia calamidad y ya no podes desclavarme. Tengo miedo de ser alguien y ser algo que nunca pueda dejar partir, cuando ya solo seamos un par de zapatillas gastadas. Tengo miedo de querer enternamente remendar el mismo traje con el mismo parche crust. Tengo miedo en convertirme en el clown pobre de los heterosexuales, en la reina del punk, en la trastornada infeliz siempre de turno, en una vieja que sube fotos de su joven mancebo que se consagra pegándose a mi lado, eterna pizarnik de feria. Tengo miedo de que me de tanto miedo el qué dirán que ya no pueda evitar hacer cosas para estar en boca de todos hablando de mi de tal modo que ya no pueda pensar más. Tengo miedo de un día no darme cuenta que estoy festejando arriba de un escenario que no todos los policías son iguales. Tengo miedo de nuestra producción se convierta en un campo de concentración semillero de Xipolitakis el trabajo las hará libres. Tengo miedo de que ya no quede nadie. O de que Humira me haga vivir más allá del tiempo de descuento. Tengo miedo de que Crohn no me destierre al mundo que me está prometiendo y me fuerce a vivir entre los normales.


5 comentarios:

  1. Exponer esos miedos te inmuniza en un porcentaje alto a que nada de eso suceda. Te confieso que de vos, justamente si algo critiqué alguna vez era esa cuestión -aparentemente- inflexible y dura, la jactancia de estar siempre en lo cierto siempre (característica que me hace ruido, venga de quien venga) La inteligencia real, para mí, se mide primero en la capacidad del humor y la autocrítica (la auto-parodia por ejemplo tu texto) y no en el despliegue de capital simbólico y la inteligencia para asociar ideas, solas. Todo eso último es glorioso, pero si viene de alguien incapaz del humor y ácritico hacia sí mismo, no cierra. Usás una especie de parodia futura retroactiva de vos misma para revisar alguna posible falta presente, me gusta mucho. Es difícil te transformes en eso que temés mientras lo tengas presente. "Tengo miedo de ya no ser lacerante, afilada, hiriente, provocadora, desafiante e imprimir una y otra vez la única buena idea que pude tener. Tengo miedo de que dejen de temerme." Ahora sobre esta parte.. ¿y si tuvieras razón y dejaras de serlo o estuvieras empezando a dejar de serlo? ¿No pensás que podés devenir otra, que no sea ninguna de esas cosas y que a la vez sea más grande y más potente que todas esas cosas -que temés dejar de ser- juntas? Me despido con esa pregunta.

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  2. lo primero que no habria que olvidar es que esto es un personaje conceptual. tanto quien maneja este blog como quien escribe estos textos. porque sino corremos el riesgo de pensar que alguien me conoce sin afectarse conmigo mas alla de las expresiones virtuales o materiales, pero publicas. y eso es un gran riesgo, es como confundir a Flaubert con M. Bovary. segundo, sinceramente creo que la duda es la jactancia de los intelectuales, como el cogito de Descartes. Si una no sostiene sus afirmaciones sin duda, para que las tiene? Esta te la dejo yo a vos. No se sale al ruedo usando el potencial, sino el presente del indicativo. tercero, no se que sea la inteligencia real. creo que no es importante. cada dia me gustaria ser mas animal. tienen los animales cosas como humor y autocritica? desconozco. pero les envidio su capacidad de afectacion. si se que no me tomo muy en serio y que me hace mucho chiste que tomen a este constructo tan como si fuera cierto. porque lo es, y no lo es al mismo tiempo. el yo es bruma, yo somos muchas y bla bla bla ya se sabe lo demas. cuarto, mi problema no es el devenir, mi problema es la reterritorialización. no me molesta devenir cualquier cosa que tenga que devenir, pero este texto habla de las reterritorializaciones y a esas si les tengo miedo. pero quinto, y por suerte, me voy a morir mucho mucho antes a este paso de Crohn. el tema es cuando y como, pero se ve que a muy vieja ya no llego. te digo porque acabo de salir de la tercera internacion desde febrero hoy. mil besos

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  3. ay Leonor.. no se como responder a esto sin sentirme una pelotuda después de tus últimas tres oraciones, pero voy a intentarlo. todo lo otro lo entiendo y ya lo entendía, aún así dije lo que dije, porque sea a quien sea que hablo (sea al texto, a vos, a parte de vos que se desprende del texto verdad-ficción-personaje-mezcla-explosión de todo eso) es sinceramente lo que me salió responder, es decir, lo que pienso hace bastante y si tu texto es una mezcla de personaje-ficción, mi respuesta es digamos, "real". por otro lado (y podés ocultar para siempre este comentario si te jode que quede público lo que voy a escribir ahora) si bien no te conozco tuve trato con gente que sí, y sé que detrás de tanta ironía y explosión, hay una persona dulce -sí, dulce, odiáme por no buscar un adjetivo menos rosado- y sí, es confuso/complicado escribir así y hay que tener huevas, yo claramente no las tengo. ganas de exponerme, así sea con heterónimo, ni en pedo. me hago demasiada mala sangre, me salgo de las casillas MUY fácil, soy demasiado sensible y neurótica, ya lidiar con mi personalidad "real" se lleva la mayor parte de mis energías vitales. explotaría e implotaría al primer comentario que considerase desatinado. a veces dudo y tengo ganas de decir tanto, pero no, al menos no ahora. en ese sentido soy un poco como tu descripcción de la princesa de los rizos de cobre: reprimida y encima heteronormal con ganas/miedo de pasarme al "otro bando", sí. espero que me puedas perdonar esos pecados y no pierda valor lo que digo por eso desde ahora. desde esta oscuridad autoinflingida admiro y celebro una escritura como la tuya, valiente, desbordada, chorreante de vida, justamente. nada de lo que leí tuyo a través de los 2 o 3 años que vengo siguiendo tus cosas me parece que esté a la altura de lo que venís escribiendo acá, y no tiene que ver con el morbo de la enfermedad para mí. tiene que ver con otro lugar desde el que siento que te parás al escribir ahora. por último, espero que llegués a los 87 años. no voy a invocar milagros ni sanaciones jipis porque desconozco ambos, solo sé que aunque no te conozca en persona me duele leer las tres últimas oraciones de tu respuesta. espero que estés equivocada sobre eso. te mando mil abrazos.

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  4. ay Leonor.. no se como responder a esto sin sentirme una pelotuda después de tus últimas tres oraciones, pero voy a intentarlo. todo lo otro lo entiendo y ya lo entendía, aún así dije lo que dije, porque sea a quien sea que hablo (sea al texto, a vos, a parte de vos que se desprende del texto verdad-ficción-personaje-mezcla-explosión de todo eso) es sinceramente lo que me salió responder, es decir, lo que pienso hace bastante y si tu texto es una mezcla de personaje-ficción, mi respuesta es digamos, "real". por otro lado (y podés ocultar para siempre este comentario si te jode que quede público lo que voy a escribir ahora) si bien no te conozco tuve trato con gente que sí, y sé que detrás de tanta ironía y explosión, hay una persona dulce -sí, dulce, odiáme por no buscar un adjetivo menos rosado- y sí, es confuso/complicado escribir así y hay que tener huevas, yo claramente no las tengo. ganas de exponerme, así sea con heterónimo, ni en pedo. me hago demasiada mala sangre, me salgo de las casillas MUY fácil, soy demasiado sensible y neurótica, ya lidiar con mi personalidad "real" se lleva la mayor parte de mis energías vitales. explotaría e implotaría al primer comentario que considerase desatinado. a veces dudo y tengo ganas de decir tanto, pero no, al menos no ahora. en ese sentido soy un poco como tu descripcción de la princesa de los rizos de cobre: reprimida y encima heteronormal con ganas/miedo de pasarme al "otro bando", sí. espero que me puedas perdonar esos pecados y no pierda valor lo que digo por eso desde ahora. desde esta oscuridad autoinflingida admiro y celebro una escritura como la tuya, valiente, desbordada, chorreante de vida, justamente. nada de lo que leí tuyo a través de los 2 o 3 años que vengo siguiendo tus cosas me parece que esté a la altura de lo que venís escribiendo acá, y no tiene que ver con el morbo de la enfermedad para mí. tiene que ver con otro lugar desde el que siento que te parás al escribir ahora. por último, espero que llegués a los 87 años. no voy a invocar milagros ni sanaciones jipis porque desconozco ambos, solo sé que aunque no te conozca en persona me duele leer las tres últimas oraciones de tu respuesta. espero que estés equivocada sobre eso. te mando mil abrazos.

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  5. bueno es lo que hacemos las guasones, hacer sentir a la otra parte pelotuda. pero te juramos que es un efecto no deseado o al menos no tan deseado de la medicacion que entregamos.nada es mas real que una ficcion, no me parece que lo opuesto de una ficcion sea la realidad, la realidad es una ficcion, el tema es confundir a un personaje conceptual con una persona con la que afectarse. "tuve trato con gente que sí" bueno eso dicen esas personas...yo lo pongo en duda porque en buenos aires todo el mundo dice que me trato por intercambios virtuales como este, digamos que con algunas personas hable, pero tratarlas? eso ya son palabras mayores, habria que ver. yo dudaria de esas personas y de lo que te dicen, de lo bueno y de lo malo. adoro el rosa, mi dildo es rosa, mi arnes es rosa los guantes de box son rosa, hay fotos de todo esto. no me molesta ser dulce. solo que no soy solo eso. y no hay nadie atras o adelante, solo hay construcciones y subjetividades. no se si "huevas" "huevos" "ovarios" o agallas es lo que hay que tener, a veces lo que hay que tener es no tener opciones. cuando no tenes opciones no ncesitas tanta valentia, simplemente aconte lo que tiene que acontecer y punto. bueno a todas nos va mal con nosotras mismas no? a quien no le va mal? pero el tema es tomarselo en serio... hay que restarse importancia personal, ser humano es ser un desastre. "soy un poco como tu descripcción de la princesa de los rizos de cobre", ojala lo cambies, porque Annie, que existe, es realmente una pobre piba. yo creo que no sos asi, porque te animas a escribirle al lobo. no hay otro bando, hay fugas, si donde estas es una trampa, salite, pero del otro lado tal como vos lo llamas tambien hay heterosexuales, el lesbianismo heterosexual esta ampliamente difundido. " me puedas perdonar esos pecados" lo que no puedo perdonar es que se me ponga en el lugar del cura, excepto que vayamos a hacer un jueguito BDSM, BTW siempre quise usar una camisa de sacerdote y salir a besarme con chicas y chicos por la calle o dentro de una iglesia. y si... cuando te vas a morir te pones mas lucida. no me molesta morirme pronto que no es tan pronto y no quiero vivir hasta los 87 lo que a veces me aflije es no poder vivir como quiero vivir por Crohn y eso bueno estamos trabajando para resolver ese problema si luego son dos dias o dos años, no tiene mayor importancia. es aleatorio. mua!

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