viernes, 4 de julio de 2014

Saber ser amigo es saber ser enemigo. Games of Crohn. Diario de una externación


 Games of Crohn. Diario de una externación

Saber ser amigo es saber ser enemigo

3/7/14



Saber ser amigo es saber ser enemigo

Para Mauro que me presentó los indicios sobre el cuerpo de Nancy


Es importante tener enemigos dignos. Casi tan importante como tener amigas honradas y honestas. Yo tengo al menos un enemigo digno, aunque hace mucho que no nos damos topetazos, ambxs sabemos que no coincidimos, que no nos llevamos bien, que tenemos posturas irreconciliables y que algunos de sus amigos son gente que yo erradicaría de la faz de esta tierra porque realmente estoy convencida que sin ellos acá el mundo mejora. Así las cosas, él es un enemigo digno, en el sentido nietzscheano del término, no como esas chiruzas con las cuales crucé alguna vez media palabra mirándolas fijo a los ojos y no a las tetas con cierta vehemencia y se inventaron una enemistad, o alguna que otra tilinga con mucama y familia bien que le gusta chusmear por el simple hecho de que mencionar mi nombre le da más prestigio que sus escotes heteronormativos, sus dientes de caballo (¿no le hiciste caso a mamá con el tema de la ortodoncia, porque plata en tu casa para el dentista había?, e impostaciones tipo mariah carey, o los machitos de turno con su narciso herido que creen que borrarles de fachabuk es una afrenta. No, no. no se trata de eso. Se trata de una pesona inteligente. Muy. Todo el mundo lo sabe. Hasta quienes le aborrecen. No es mi caso. Yo no odio a mis enemigos. Es necesario en el ring gente con la que confrontarse, que es casi como confraternizar, y eso no abunda. Hay que cuidar a quienes te hacen pensar. Yo, en cambio, le estimo.

Esa persona – cuyo nombre no mencionaré para que nadie diga que me cuelgo de sus tetas- me escribe “...cómo erotizar esas costuras, prótesis, ese otro cuerpo que nos devuelve la medicina cuando se lleva el nuestro -y cómo hacerle espacio en una cultura posporno que idolatra cuerpos 'diversos' pero que tiene como condición de posibilidad el cuerpo sano (y erotizable, y cogedor/cogible). Hay otras intensidades del cuerpo y lo extraño que nos recorren en la enfermedad, por supuesto, pero a veces ni la teoría ni la política tienen la sutileza necesaria para registrarlas, o para hacerle espacio en el deseo a la carne inflamada, purulenta, cicatrizada, esa que resiste incluso las poéticas de la abyección.”

Ahora me voy a la psicóloga, obviamente cobra mucho más caro de lo que puedo pagar. Y como si yo luciera como una persona irrestrictamente entregada a la alopatía, esta psicóloga también me habla de la homeopatía. No tiene ni idea de qué es Crohn ni de qué hace en el cuerpo, pero a ella se le ocurre mencionarlo como una alternativa, otra solución con la misma irresponsabilidad de aquel contacto que me sugiere intentar con algo que se llama suplemento mineral milagroso. Lindo nombre. Suena a cura total para todos los males del mundo. Seguro mañana dejo todo lo que estoy haciendo y me embarco en el milagro que según él cura a su amiga diabética (no supo decirme qué tipo de diabetes) y a su padre que padece alguna especie de afección prostática crónica (que tampoco supo especificar). Eso le pasa a su papá por no meterse él o no dejarse meter dedos en el culo. Si usara su ano, si su ano estuviera menos obstruido seguro no tendría que usar el suplemento milagroso.

Afortunadamente está mi gastroénterologo que me dice: “La industria farmacológica cronifica enfermerdades como las tuyas para hacer negocio”.

Hybris y omnipotencia: ayudar no significa imponer lo que se cree que la otra parte necesita, ayudar signifique posiblemente poder albergar lo que la otra parte dice estar necesitando.

Mi vida se ha convertido en una sucesión ininterrumpida de médicos, tratamientos, estudios, trámites y discusiones con personal técnico y administrativo. Mi vida es una sucesión perpetua de trámites, médicos, vacunas, estudios, entregas, recibos:
mantoux + leer su reacción
entregar cultivo de mi caca (la cual durante 7 días junto)
exámenes varios infectológicos con 8 hs de ayuno
retirar placas rayos x y entero-resonancia con contraste + contraste endovenoso (se me revento una vena) en una clínica que está a 2 hs de bondi de mi casa
llevar todo al gastroenterólogo.


En este contexto, ¿sabés que descubri?

Me encanta estar sola y que no tengo tiempo para nada de nada.



No hay comentarios:

Publicar un comentario