martes, 17 de junio de 2014

Subte Línea D. Games of Crohn, Diario de una externación


10/6/14

Games of Crohn
diario de una externación
Subte línea D

Subte línea D

Viajo de un lado al otro haciendo los trámites para obtener un certificado de discapacidad que me permita obtener el pago de la terapia a la que llaman biológica de manera gratuita. La terapia cuesta 40000 pesos por mes. El prepago acaba de informar que la paga. Pero mi madre paga el prepago. Soy una adolescente que necesita de la ayuda materna para sostenerse en la vida económica.
En el centro de gestión zonal que me toca por la dirección del documento de identidad para hacer el trámite de discapacidad las cosas son, como no podían serlo de otro modo, kafkianas. Pese a que no estoy tramitando la patente de un coche o el cambio de domicilio, ya me han hecho ir 3 veces, sin ningún éxito. La primera: la carta manuscrita del especialista en gastroenterología no tenía una caligrafía clara y demasiado escueta. ¿Para qué lo obligan a escribir una carta manuscrita a un médico si luego van a rechazarle su grafía? Vuelvo a ir. Esta vez el sello del médico no dice “gastroenterólogo” sino “médico”. Todos los gastroenterólogos son médicos. No hay manera de que la señorita gestora estatal, empleada pública, una la vieja y escueta carta donde figura el sello y la nueva larga carta donde figura el otro sello. Convengamos que la matrícula es la misma. De igual modo, piden imágenes, todas las que tenga de la intervención, dos operaciones y los 60 días de internación. Y otra internación más corta el 7 de febrero. Son muchas imágenes. Tengo un CD con un software autoejectubale que permite operar sobre las imágenes y no solo verlas, mucho mejor que una simple placa de plástico, te deja ponerlas todas juntas, cotejarlas, ver la involución o evolución, etc. Pero no, la junta médica estatal del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, me informan, no usa ni tiene computadora en el siglo XXI. Así vamos yendo y viniendo. Total como tramito un certificado de discapacidad no me cuesta nada ni transportarme ni ir ni venir, ni moverme, ni gastarme el dinero en el trasporte público, ni subir ni bajar escaleras, ni que me agarre la lluvia o no me dejen el asiento, ni que me empujen ni devenir sardina enlatada.
En uno de esos viajes en subte, a mi lado se sientan dos preciosas madres lésbicas. Una, femme de ojos claros, gordita y look ama de casa, recatada madre de familia de barrio no cheto; la otra toda proveedora butch de camisa leñadora. Dos clisés. El bebé -porque estaba todo de azul y le decían “hijo”- hermoso, regordete y de ojos azules espléndidos, blanco como la nieve, lleva en la cabeza por el frío un gorrito con los colores de la bandera argentina, estamos en época de mundial. Las madres le piden a esta criaturita de 6 meses aproximadamente (soy mala calculando edades de crías humanas) que por favor se quede quieto, y sobre todo que no me toque a mi el libro que leo. Hace rato que ser torta tiene la connotación política de un postre de Maru Botana (exagero... de un cupcake vegano de feria de ropa autogestiva de pibitas de clase media, esas que te piden los $25 pesos de tu parte de gasto del teléfono cuando no tenés trabajo y les convidaste de todo en tu amistad, pero lo justo es justo y marche presa); hace rato que el lesbianismo es algo que hacen las novias aburridas de pibitos cool DJ becarios o licenciados de alguna carrera pedorra humanística en sus ratos de ocio mientras estampan serigrafía en lugares autogestionados donde nadie se depila porque son todas revolucionarias; hace tiempo que el lesbianismo dejo de ser feminista o radical y se extingue suavemente con cada inseminación artificial.
Frente a este cuadro de perfección heterocapitalista de orgullosas y felices madres lésbicas, se sienta una vieja vinagre botoxeada que se pasa todo el viaje mirándolas -mal- con cara reprobatoria. Es tanta su animadversión que no puede quitarles la vista de encima. Dan ganas de decirle “por qué no te miras el botox, vieja fea”, pero ¿por qué defendería yo a dos paridoras de misóginos, a dos reproductoras del heterosistema, a dos madrecitas?, ¿por qué defendería yo a nadie en realidad?, ¿por qué jugar a ser la defensora? De tener un puesto en la cancha prefiero el del ataque, igual ahora no estoy sentada ni en el banco de suplentes... La señora vinagre tiene el interés antropológico de un colono inglés que va a buscar esclavos al África. Quién sabe qué piensa... Mejor no imaginárselo. Yo me siento rodeada y siento vergüenza a veces de que me vean trasladarme para algo que no sea el médico o el trámite. Como si no tuviera derecho a tratar de obtener alguna alegría. Como si mi trabajo para todo el mundo ahora que no tengo trabajo y me apoyan económicamente sea ser enferma, ir del médico al trámite del trámite a casa. Nada de cine, nada de comer con amigas, nada de mirar una vidriera, nada de caminar por la calle. Ud. es una enferma. Si no está postrada es que no necesita de nosotrxs y es una estafadora. ¿Alguien lo estará pensando?
Lo primero que hace el heterocapitalismo es que sientas vergüenza de no poder trabajar y de tener que pedir dinero a quienes lo tienen, de que tengas vergüenza de que te recuperás y aunque te recuperás no podés aún trabajar. Todo el mundo me pregunta “¿cuándo volvés a trabajar?”. Primero quiero volver a hace tai chi y kung fu y fierros y kick boxing... Perdí buena parte de mi verano enfermando y tratando de no morir, quiero tener un poco de invierno, descansar, ver gente y estar al pedo. Permiso y perdón, de ser necesario. Si no te gusta, podés enfermerte vos de Crohn así no trabajás un rato. Lo segundo que hace es que no quieras ceder ese dinero cuando lo tenés y que quieras gastártelo en vez de apoyando a alguien en vos mismx y que te pongas mil excusas para no aportar ni 50 pesos que seguro te gastás en cualquier gilada en dos minutos. Que creas que apoyar es decir “fuerza” por mensaje de texto o alguna red social alcanzara para algo más que hacerme sentir estúpida, como si yo fuera el vegetal de Gustavo Ceratti que no se entera.
La solidaridad se demuestra en los hechos. Viejo dicho anarquista. Mi deseo. Que muera Messi pronto y que Argentina quede eliminada del mundia ya.


No hay comentarios:

Publicar un comentario