jueves, 8 de mayo de 2014

Saga Games of Crohn: Diario de una internación. Acontecimiento



6/5/14

 
Hospes comesques corporis

...en El crepúsculo de los ídolos, Nietzsche denuncia justamente lo que llama “el error de la libertad” como el giro ideológico más infame del poder. Dice que el poder necesita hacer creer en la libertad individual para que las personas individuales sean responsables, para que se sientan culpables, y tener necesidad de que sientan culpables para poder efectuar tanto su juicio condenatorio como su castigo.”
(intervención de Comtesse En medio de Spinoza, de Deleuze).



La búsqueda del telos es implacable en Occidente.

¿Cómo es que creen que preguntándome “pero saben por qué te está pasando esto” les ayudará a que yo tenga un mejor hoy? El telos supone siempre un sujeto responsable o culpable: ya sea yo, ya sea la enfermedad. Alguien a quien responsabilizar y así estar especialmente tranquila que quien enuncia la pregunta “por qué” no le va a pasar, podrá evitar todo esto, porque sus conductas harán que no contraiga la fatalidad de una condición auto-inmune como Crohn: el telos sirve para conjurar el hecho de que es no importa lo que hagas, ni cuanta dieta, ni cuán orgánico, ni cuánto deporte, ni dónde vivas, esto podría pasarte a vos en cualquier momento.

Crohn es el gran acontecimiento de vida hoy. Ha habido otros, por supuesto, pero éste tal vez sea el más feroz. Deleuze dice en Lógica del sentido: “Los acontecimientos conciernen exclusivamente a los problemas y definen sus condiciones... El acontecimiento es en si mismo problemático y problematizante.” Sin duda lo es para quienes vibran con este existir un cachito en la incertidumbre de no saber, día a día, la verdad no sé que decirte sobre muchas cosas. Dejé de hacerme preguntas tales como ¿cuándo me voy a ir de acá, por qué tengo esto, me lo merezco, podría haberlo evitado?
Este acontecimiento también destruye el sentido único de aquello que se suele llamar “alternativo”. ¿Alternativo a qué? ¿Sabemos acaso a qué nos oponemos o qué alternamos? ¿Es lo alternativo esa gran reterritorialización humanizante llamada naturaleza, ese producto que el ánthropos creó para reafirmar, como ya se sabe, incluso más su reproducción heterohumana de manera oblicua y sin ser visto? Lo natural y alternativo como lo opuesto a la maldad de la técnica artificial y quienes vamos conectadas por ahí algún dispositivo. ¿Están cerca acaso de las lonco que se mueren a los 30 años intoxicadas por el fracking en Neuquén las personas que con toda su mejor buena onda desde fachabuk me escriben acerca de tratamientos naturales, alternativas, sanaciones tradicionales, a mí que en este momento nado dentro mío en gémernes resistentes de esos que no mata cualquier antibiótico pero que si podrían aniquilarme si se me ocurriera ingerir un ajo (cosa que de todos modos no puedo hacer, no puedo comer)? ¿O es tan solo su subjetividad blanca moral y Occidental, mucho más que la mía, y pese a las apariencias, con sus pesados juicios acerca de cómo distintos cuerpos realizan distintos actos políticos juzgando juzgando juzgando con su moralina de la tierra, la pachamama y no se qué otra piedra filosofal que lo único que pretende es cerciorarse de que esto no les va a pasar cuál cántico contra la inseguridad?
La paradoja se define, según Deleuze, como aquello que “destruye el buen sentido, como sentido único” y luego destruye “el sentido común como asignación de identidades fijas”. La paradoja destruye los sentidos únicos, las grandes verdades, es decir, las grandes y únicas morales, y signa este tránsito cotidiano de un devenir con Crohn en el cual dejo un ratito de hacerme la pelotuda en las redes sociales que aportan moral natural antropocéntrica y humana que solo les ha servido a muchas personas neomalthusianas enjuiciantes para conjurar -de momento- el miedo que le da encontrarse de frente con un huésped tan inquietante y tan vehemente como en el que en mí viene ahora habitarme, para siempre, irreversiblemente, hasta que deje de ser quién era o realmente llegue a ser quién siempre fui.


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