lunes, 20 de enero de 2014

mi debut como boxeadora en el Polideportivo Néstor Kirchner de miramar




Con el gemelo derecho al borde del desgarro, con 37 años y más de 13 sin comer carne, con 54 kilos de peso conseguidos a fuerza de obligarme a comer y no bajar a mis usuales 49, con el primer dia de menstruación en los ovarios y 3 ibuprofenos encima, con el miedo de todo debut, me subí al ring en Miramar por la primera vez para debutar en una pelea de kick boxing contra una contrincante local de la costa atlántica de 58 kilos de peso, y con bastante experiencia.
Fue un honor y una alegría pelear contra María Oliva, aspera, feroz y con unas manos de piedra...nadie me había surtido de tal manera nunca (lo cual habla de cómo tengo que encarar mejor los guanteos en el gimnasio y en mi entrenamiento). Lamento que el arbitro Arce no le haya hecho la cuenta sobre el final del segundo round donde María casi cae, rehusando el combate, y dándome la espaldas sobre las cuerdas de su rincón (ya verán pronto el video que filmó una de mis amigas del gimnasio). De cualquier forma, claramente la victoria fue de ella. Y bien merecida está esa victoria con fallo dividido (para quienes no saben, eso quiere decir que uno de los jueces me dio la victoria a mí).

Me quedó el sabor de la alegría del respeto y la ovación de todo el Polideportivo Néstor Kirchner de Miramar, que cuando me bajé me felicitaron tanto tanto. Por ejemplo las amigas de Fuerte Kick (una de las escuelas más pesadas de kick boxing de estos lares) que me dijeron que la pelea fue mía, a las nenitas y nenitos que se vinieron a sacar fotos conmigo, a tanta gente que me vino a felicitar por esta primera pelea y se sorprendió de mi desempeño (yo misma me sorprendí, nadie sabe lo que el cuerpo puede), recibí felicitaciones y ánimos hasta un día después en la heladería de la peatonal de Miramar por parte del público.
Quiero agradecer especialmente a María por aceptar una pelea tan inferior para ella y que finalmente fue una oportunidad para mí de vencer mis miedos y mis límites. A mi entrenador Norberto Gabriel Silvestri, por todos estos años respetando mis decisiones, y también proponiendome nuevos desafíos; al mejor rincón posible el Profesor Diego Freiría, por apoyarnos, viajar por nosotrxs, entrenarnos, ser tan generoso con su tiempo y su dinero por está pasión; a la profesora Irina Medeiro por conseguir las peleas y llevarnos; a Alejandro Fernandez peluca que dio las clases de Gabriel para que pudieramos entrenar, a todxs lxs cumpas del gimnasio Club Abasto que viajaron para hacernos de barra y divertirnos juntxs; a Muriel Aimi y Gonzo Muiño que me calmaron tanto los nervios, me aguantaron la cabeza y me ayudaron en todo; a la organización del evento Kick Boxing para todos que nos dio alojamiento y comida incluso a quienes como yo debutabamos en nuestra primera pelea; a todxs mis cumpas del gimnasio en todos los turnos en los que voy que me hicieron llegar su confianza en mí y su apoyo, que me ayudaron a entrenar sin lesionarme; a uno o dos frustradines que pensaron que me iban a noquear a los 5 segundos y a quienes les demuestro que no solo me re banqué una pelea completamente desventajosa para mi sino que además casi casi doy vuelta el resultado. A mis amigxs en Baires y Neuquén que me mandaron sus energías y sus mensajes: Euge, Delga, Seba, Cintia (y sus galletitas maravillosas), Rulo y Dani de Huelga de Vientres


Pablo David y Maru. A mi querido Mc.Ke que está en la Jaula y que me ayudó a entrenar y con su afecto y su apoyo.Y a mi vecino Rakhal y mi cumpa Leo que cuidaron de mi gata Anita.

Creo que superé las expectativas de todxs, que dimos con María una pelea hermosa, cruenta, a todo o nada, brutal y esforzada. Hay quienes me dijeron, la mejor pelea de la noche. Pido disculpas por los desaciertos y errores que cometí desde lo pugilístico, y que pronto serán mejorados.

Me alegra haber empezado así, y así vamos a seguir, dejándolo todo como corresponde, con el aire que sobraba (tenían razón Gaby y Diego!) y con muchas ganas de mejorar los errores y seguir peleando. No hay peleas ideales, hay que tomar las oportunidades, animarse y no dejarse avasallar incluso ante la adversaria más intimidante (y como fue este caso, bella). Y así fue.

Adoro el deporte amateur, las amistades que trae, el honor de lxs rivales y su nobleza, cuando todo termina, beso, foto abrazo.

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