domingo, 4 de agosto de 2013

La heterosexualidad como expropiacion de las potencias

La heterosexualidad es un diagnóstico médico de la modernidad. La heterosexualidad (a diferencia tal vez de otras subjetividades y cuestiones, tales como raza o clase) tiene la capacidad de expropiar las potencias de sus usuarios, de encarnar en la materialidad de sus cuerpos y de sus goces, de hacer que sus usuarios deseen esa escena de sometimiento y constreñimiento de las potencias llamada heterosexualidad como régimen político acríticamente. Excepto una imposibilidad de pensar por fuera de un binomio hetero/homo... no me parece que haya dos opciones ni dos sexos ni dos géneros, los devenires son múltiples y son todos menores. 
La heterosexualidad no es una opción sexual, un sentir (por eso nadie a los 12 años dice algo así como "Mamá, tengo algo que contarte y espero jamás dejes de quererme, pero la verdad es que soy heterosexual". Nadie elige ser heterosexual, vos tampoco, estarás acostumbrado a la heterosexualidad como régimen político hasta hacer de esa cárcel de las potencias el lugar donde más te gusta vivir; sin embargo, no lo elegiste. se te impuso, y se te encarnó, y a fuerza de recibir premios por tu buena performance dentro de ella, aprendiste a desear el deseo sometido, a desear el sometimiento del deseo, la anulación de tus potencias.
La heterosexualidad tiene la capacidad de expropiar las potencias de sus usuarios, de encarnar en la materialidad de sus cuerpos y de sus goces, de hacer que sus usuarios deseen esa escena de sometimiento y constreñimiento de las potencias llamada heterosexualidad como régimen político.
 
La lucha, como dice Nietzsche es contra los regímenes, cada quién sabra qué hace cuando se encuentra dentro de un régimen hegemónico y despótico gozando placidamente de los privilegios que le otorga ese estar ahí, esa situación.
 Existe vida por fuera de la dialéctica y los binomios. Para quien consigue vivirla... claro está.
Todas las otras expresiones de género que no se corresponden con la heterosexualidad como régimen político desnaturalizan y visibilizan como la heterosexualidad es efectivamente un  régimen afectan ansiosamente la estabilidad de dicho régimen. Ergo los usuarios del régimen, usualmente, oprimen, muchas veces hasta la destrucción, a todas aquellas corporalidades que, concientemente o no, fugan de la heterosexualidad como régimen político, y del binomio.
La pregunta debería ser por qué se defienden con tanto ímpetu los órdenes mayores en vez de abandonarlos, incluso cuando todo el mundo sabe, ante la evidencia incuestionable que esos órdenes mayores son opresores y opresivos, asesinos y totalitarios entre otras tantas cosas... la pregunta  es por qué el ser humano defienden hasta aquello que lo encadena puesto que no conozco cadena mas rígida que la heterosexualidad para un cuerpo biopoliticamente asignado al sexo mujer, y sin embargo, ahí están ellas, defendiendola, defendiéndo no la muerte del régimen, sino un régimen mejor, más inclusivo, tolerante, y respetuoso.
Afortunadamente no soy de izquierda para ver qué hago con la gente, cómo la ayudo, la gente tiene que ver que hace ella sola con si misma, solo sé que hago yo con mis propios privilegios, no es eso obvio?
 Tampoco tengo problemas en visibilizar la violencia del opresor que nada tiene que ver con la bella y violenta reacción del oprimido contra el opresor, de la víctima que se empodera y lucha contra su verdugo. 
 

2 comentarios:

  1. Como siempre, Maravilloso relato.
    necesitaba leerte.

    Marikarmen Free

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  2. vamos a ver si aca recibimos menos denuncias

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